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Pasiones divinas que Dios siembra en nuestro corazón.
Como parte del proceso de madurez, lo primero que un bebé recién nacido recibe es el calostro. Luego la leche entera. Después Dios provee pan. Más adelante ya no es pan, sino harina para hacer el pan. Finalmente, ya no es ni leche, ni pan, ni harina, sino semillas para sembrar.
Pasiones divinas:
Esas semillas pueden ser deseos de Dios plantados en nosotros. David tenía una pasión santa que encendía su corazón, la cual era vivir en la presencia de Dios, La pasión de Pablo era alcanzar a los gentiles para Cristo. ¿Qué pasión enciende tu vida? Salmo 20:4 Te dé conforme al deseo de tu corazón, Y cumpla todo tu consejo. Filipenses 2:13 porque Dios es el que en vosotros produce así el querer como el hacer, por su buena voluntad.
Este verso nos habla de que Dios pone en nosotros deseos genuinos y nos da el poder para realizarlos. Caprichos o antojos espirituales: Pero hay una diferencia que debemos establecer entre lo que es un deseo genuino de parte de Dios y un capricho o antojo espiritual. La pasión por la presencia de Dios pudiera convertirse en un capricho si no hay una acción para alcanzarla. Dios siembra deseos genuinos, pero a veces, no procuramos las cosas que el estimula en nuestro corazón. Para que Dios cumpla los deseos de nuestro corazón debemos entender claramente esta diferencia. Un capricho es una emoción pasajera, no una determinación. Dios quiere realmente cumplir los deseos de tu corazón, no los caprichos. Salmo 27:4
4 Una cosa he demandado a Jehová, ésta buscaré; Que esté yo en la casa de Jehová todos los días de mi vida, Para contemplar la hermosura de Jehová, y para inquirir en su templo.
David manifestó un vivo ejemplo de determinación. No solo eran simples anhelos, sino que él procuraba ese deseo. La Biblia dice que él oraba tres veces al día.
¿Somos nosotros como hoteles o realmente somos moradas de la presencia de Dios? El no quiere visitar tu vida, sino morar en ella, mediante una relación permanente.
Otra característica es la perseverancia.
Un capricho carece de perseverancia. Debemos ser pacientes porque Dios nunca llega tarde, siempre llega a tiempo. Marta (hermana de Lázaro) esperaba que Jesús se excusara por llegar tarde, pero no lo hizo. Pero no se había equivocado, sino que el reloj de Dios no es como el nuestro.
Eliseo tuvo una pasión. Su mentor fue Elías. Eliseo deseaba hacer una obra semejante a la de su mentor. Cuando Elías iba a partir, le dijo ¿qué quieres que te deje? Pero antes, le había dicho en tres ocasiones que se regresara a su lugar. No obstante, Eliseo persistió en seguirle, y por su persistencia, obtuvo lo que quería.
Dios quiere bendecir a aquellas personas que lo anhelan en su corazón. El no va a bendecir a personas con deseos superficiales. Eliseo fue probado tres veces para ver si su deseo era genuino.
Noemí le dijo a su nuera Ruth que no la acompañara, sino que se regresara a su tierra. Orfa, la otra nuera, la segunda vez que Noemí le habló, se regresó. Sin embargo, Ruth permaneció y tomó la determinación de seguir a Noemí, y también al Dios de Noemí. Al ver la determinación de Ruth, Noemí ya no se lo pidió más.
Debemos reconocer que necesitamos cambios en nuestra vida. Jacob determinó no soltar al ángel de Jehová hasta no ser bendecido. Daniel propuso en su corazón no contaminarse. No solo fue una intención, sino una decisión. Un capricho o antojo fácilmente se olvida.
Muchas veces recibimos la ministración, la Palabra de Dios, pero lo olvidamos y no trabajamos para que se cumpla. Son deseos superficiales ¿Por qué Jesús hablaba en parábolas? Siempre lo hacía porque solo el que realmente quería entender le preguntaría y mostraría el deseo de entender. ¿Realmente deseamos la presencia de Dios o es un capricho superficial?
Ester 1:8
Esta diferencia entre un capricho y una pasión genuina, determina cuanto recibimos. Por eso es necesario ensanchar nuestro corazón, para que éste reciba de Dios. El no cambia y no puede hacerse pequeño. Por eso es importante que nosotros si cambiemos, ensanchemos nuestra mente y corazón para poder recibir las grandezas de Dios en nuestras vidas.
No creo que la iglesia se enamore de Jesús por temor a lo que pasará en la gran tribulación, sino por quien El es.
¿Cómo alcanzamos nuestros sueños en Dios? Marcos 5:25
La mujer del flujo de sangre había padecido de este mal por 12 años y había sufrido mucho. Ya no tenía nada. Presentaba un cuadro depresivo por tantos intentos sin ver ninguna mejoría. Todo lo que una persona necesita para continuar es esperanza.
La esperanza no es una probabilidad sino una seguridad de que nuestro Redentor vive. Aquella mujer estaba enfocada en su gran problema, pero algo cambió. Dice la Biblia que escuchó hablar de Jesús. Esto es lo que Dios quiere que hagamos. Tú y yo tenemos un mensaje de esperanza. ¿Dónde reciben nuestros hijos su primera lección de Dios? En la casa, viendo a papá y a mamá. A través de los que hacemos para mostrar a Dios. ¡Qué triste sería que estemos transmitiendo un mensaje negativo!
Pero cuando Dios nos intercepta y nos cambia tenemos una firme esperanza para hablar de Jesús y de su grandeza. Esta prueba de esperanza fue lo que despertó en aquella mujer del flujo de sangre un entusiasmo. Esta palabra contiene un vocablo EN TEOS – EN DIOS. Un deseo de Dios, porque dijo para sí: “Si tan solo….”. Esto mostró su fe en Dios.
Al instante sintió que estaba curada. Tenía muchas desventajas ser mujer en ese tiempo, y su padecimiento la hacía inmunda. También había mucha gente en el lugar, pero su deseo genuino la hizo determinarse a tocar a Jesús a pesar de todas estas dificultades. Job 17:11. No permitas que los problemas te ahoguen.
¿Cómo fortalecer los deseos de Dios? Escríbelos
Para retenerlos porque eso significa que es importante para ti. Escribe lo que haces y retenlo. Contextúalos
Dios nunca va a bendecir algo que El no aprueba. Busca contextos y promesas en la Palabra que los afirmen, que sean semillas que siembres. Contextuar es visualizar a través de la Palabra de Dios. Dios te da deseos genuinos, moldéalos respecto a lo que Dios dice en su Palabra. Géstalos
Gestarlos en tu vientre espiritual, a través de la oración. Que puedas orar por ellos sabiendo que están alineados a la voluntad de Dios. Cuando Jesús le dijo a Pedro que volviera a tirar la red a pesar de no haber pescado en toda la noche, y de que el oficio de Jesús era carpintero y el de Pedro pescador, se dispuso a hacer como Jesús le dijo: “Conforme a tu palabra, lo haré”.
¿Por qué David era tan rico y abundante en su adoración? Porque todo lo escribía. Todos estos aspectos son cosas prácticas que explican la diferencia entre un capricho y un deseo que genuinamente viene de Dios. Asóciate
Con personas dispuestas a hacer lo que Dios quiere. La Biblia dice: “Si quieres ser sabio, júntate con sabios”. Comparte con personas que tengan el mismo anhelo que tú.
Ejemplo de María y Elizabet
Elizabet y su esposo eran de edad avanzada y nunca habían podido tener hijos. Habiendo perdido toda esperanza, de un matrimonio ya maduro, nació una pasión de Dios que fue Juan el Bautista. ¿Por qué Dios impulsó a María a ir junto a Elizabet? Por que las dos estaban embarazadas de un milagro de Dios y compartían el proceso que estaban viviendo. Si María se hubiera quedado en su casa, rodeada de negatividad, probablemente hubiera abortado lo que era de Dios. Decláralos
Haz una declaración de fe, así como Josúe: “Yo y mi casa serviremos a Jehová”. Nos faltaría decir como se conciben esas promesas. Estas son la siembra de la comunión con Dios. “El Espíritu Santo vendrá sobre ti y te cubrirá con su sombra…” Salmo 37: “Deléitate en Jehová y El concederá las peticiones de tu corazón”. Salmo 20:4 "Que el Señor conceda las peticiones de tu corazón" |