| El Cordero más allá de la cruz |
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Por: Apóstol Fernando Ortiz Culto Unido, 3/Jun/2010.
Jn. 1:29 “El siguiente día vio Juan a Jesús que venía a él, y dijo: He aquí el Cordero de Dios, que quita el pecado del mundo”. En la parte humana, Juan el Bautista y Jesús eran parientes, una especie de primos. Sin embargo, en este momento Juan no lo vio como un hombre, sino como el Cordero de Dios. Juan estaba declarando que antes de todo, ya ese Cordero existía.
Jn. 1:1 “En el principio era el Verbo, y el Verbo era con Dios, y el Verbo era Dios”. Vemos en esta verdad que en un momento, el Verbo Eterno adoptó la función de un cordero de Dios que murió por nuestros pecados.
Jn. 1:36 “Y mirando a Jesús que andaba por allí, dijo: He aquí el Cordero de Dios”. Juan volvió a declarar que Jesús era el Cordero de Dios.
Jn. 1:37 “Le oyó hablar los dos discípulos, y siguieron a Jesús". Volvió aquí a declarar una vez más que Cristo es el Cordero de Dios. Me llama la atención que dice que lo vieron dos de sus discípulos y lo siguieron. Este es nuestro llamado, mostrar a Cristo y que las personas lo sigan. Es tremenda la revelación que tuvo Juan, porque muchas personas veían otras facetas de la vida de Jesús. Como hijo de José en lo natural, era el hijo del carpintero, con el oficio de su padre representativo. No obstante, Juan tuvo la revelación de verlo como el Cordero de Dios en lo espiritual.
Muchas personas se preguntan qué hacía Jesús en su adolescencia y juventud, porque la Biblia solo relata que a los doce años, estaba en el templo. Según su cultura, los hijos seguían el oficio de sus padres, y por tanto, Jesús era carpintero, y por tanto, trabajaba con madera, clavos e instrumentos de carpintería. De alguna manera, se estaba evidenciando que Él iba algún día a morir en un madero.
Is. 53:6 “Todos nosotros nos descarriamos como ovejas cada cual se apartó por su camino; mas Jehová cargó en él el pecado de todos nosotros”. Is. nos compara con ovejas. El alcanzó a ver a Jesús 700 años antes como el Cordero de Dios que llevaría nuestros pecados. Jesús murió como Cordero en medio de dos ladrones.
1 Pe. 1:18-20 “sabiendo que fuisteis rescatados de vuestra vana manera de vivir, la cual recibisteis de vuestros padres, no con cosas corruptibles, como oro o plata, sino con la sangre preciosa de Cristo, como de un cordero sin mancha y sin contaminación, ya destinado desde antes de la fundación del mundo, pero manifestado en los postreros tiempos por amor de vosotros”.
Pedro lo vio como Cordero de sangre limpia y sin mancha. El precio que se pagó por nosotros fue más que oro y plata, fue la sangre de Jesús.Varios tuvieron la misma revelación de Cristo, pero lo vieron de diferentes facetas; también el apóstol Juan. lo vio en las bodas del Cordero, según Ap. 5:13 “Y a todo lo creado que está en el cielo, y sobre la tierra, y debajo de la tierra, y en el mar, y a todas las cosas que en ellos hay, oí decir: Al que está sentado en el trono, y al Cordero, sea la alabanza, la honra, la gloria y el poder, por los siglos de los siglos.”
Juan el Bautista lo vio como el Cordero de Dios. Isaías como el Cordero mudo llevado al matadero, y Pedro, como el Cordero destinado antes de la fundación del mundo. El ver a Cristo como Cordero es una de las revelaciones más profundas de la Biblia, porque siendo el verbo de Dios pasó a ser el Cordero y fue a la cruz a morir por ti y por mí. Jesús fue tanto:
Ex. 12:3 “Hablad a toda la congregación de Israel, diciendo: En el diez de este mes tómese cada uno un cordero según las familias de los padres, un cordero por familia”. La sangre de cordero puesta en los dinteles evitaba que el heridor entrara para muerte; por eso se mandó a comer un cordero por familia. Y ese cordero representa a Cristo. Toda la familia se comía un cordero, pero miembro de la casa tenía que comer. Esto equivale a la declaración: “Yo y mi casa serviremos a Jehová”.
El décimo día del mes, (10 en la numerología bíblica representa la prueba, pero también la plenitud), no por casualidad, ese cordero tenía que ser tomado. En ese momento, Israel empezó a ser contado como Israel, el pueblo de Dios. Así podemos nosotros afirmar que nuestro tiempo empezó a ser contado al reconocer el sacrificio de Cristo en la cruz como Cordero de Dios. Aun los que no conocen a Jesús reconocen que el tiempo se divide desde ese sacrificio de antes de Cristo y después de Cristo. En nuestra vida, antes de Cristo fuimos y después de Cristo somos.
Ex. 12:4 “Mas si la familia fuere tan pequeña que no baste para comer el cordero, entonces él y su vecino inmediato a su casa tomarán uno según el número de las personas; conforme al comer de cada hombre, haréis la cuenta sobre el cordero”. Mas si la familia fuere pequeña debía unirse, no se podía desperdiciar el cordero. El cordero tenía que ser sin defecto, macho de un año.
Ex. 12:5,7 “El animal será sin defecto, macho de un año; lo tomaréis de las ovejas o de las cabras. Y lo guardaréis hasta el día catorce de este mes, y lo inmolará toda la congregación del pueblo de Israel entre las dos tardes. Y tomarán de la sangre, y la pondrán en los dos postes y en el dintel de las casas en que lo han de comer”. Desde ese día lo guardaban hasta el día 14. El cordero era probado 4 días para ver si vendría con defectos antes de la Pascua. Nuestra Pascua es Cristo. Y a Cristo lo examinaron 4 días antes de sacrificarlo. Fue examinado por los principales sacerdotes y fariseos de entonces.
En los 4 días donde examinaban al cordero les examinaban 3 cosas: la cabeza, los pies y las entrañas. De la cabeza miraban la vista, para ver su aspecto, y le miraban la lengua. Buscaban los defectos o signos de enfermedad como virus, herpes, etc. Las patas para ver si eran rectas y luego examinaban las entrañas. Las partes externas las podían ver mejor, pero ¿Cómo le miraban las entrañas? Esto lo hacían oyéndole el corazón y dependiendo de su latido determinaban si estaba enfermo. Este cordero natural representaba a Cristo. Y cuatro días antes de Su muerte en la cruz se le acercaron los fariseos y saduceos, los principales maestros de la ley y sacerdotes para cuestionarlo.
Probaron su boca: Cuando le preguntaron a quién tributar, y Jesús les pidió una moneda y pregunto: ¿Qué miran? Al Cesar. Pues dad al Cesar lo que es del Cesar y a Dios lo que es de Dios.
Probaron su caminar: Aun en esto fue probado, pero el caminar de Cristo era perfecto. Mateo 26:1-4 “Cuando hubo acabado Jesús todas estas palabras, dijo a sus discípulos: Sabéis que dentro de dos días se celebra la pascua, y el Hijo del Hombre será entregado para ser crucificado. Entonces los principales sacerdotes, los escribas, y los ancianos del pueblo se reunieron en el patio del sumo sacerdote llamado Caifás, y tuvieron consejo para prender con engaño a Jesús, y matarle”.
Ya aquí, el que iba a morir era el Cordero de Dios. Se reunieron los escribas, para probarlo. Jesús tenía que morir en la Pascua, pero el plan de Satanás era que muriera antes, para romper el propósito de Dios. Esto nos enseña algo. A Jesús le pusieron dos ladrones al lado, y uno de ellos a última hora recibió la revelación. Ambos le injuriaron, pero uno al final reconoció que Jesús era el hijo de Dios. El diablo lo que quiere es que muramos antes de nuestro tiempo o que no muramos a nuestro yo. A partir de la muerte de Cristo, habrán tres grupos:
Judas llamó al Señor maestro, mientras los demás lo llamaban Señor. Y tú, ¿cómo lo llamas? ¿Cómo probaron el corazón del Cordero de Dios? Cuando Judas llegó con los soldados, Jesús le dijo: “Judas, ¿con un beso entregas al maestro?” Cuando Jesús le dijo a Pedro que lo negaría tres veces, este le respondió que no. Estando en la cruz, miraba a Pedro con amor. De esta manera, pasó la prueba del corazón.
¿Qué significa para nosotros tomar la cruz? Marcos 10:17 “Al salir él para seguir su camino, vino uno corriendo, e hincando la rodilla delante de él, le preguntó: Maestro bueno, ¿qué haré para heredar la vida eterna?” Muchos personas quieren hincar solo una rodilla, esto es rendición a medias, tomo lo que me conviene de Cristo y el mundo.
Marcos 10:19 “Los mandamientos sabes: No adulteres. No mates. No hurtes. No digas falso testimonio. No defraudes. Honra a tu padre y a tu madre”. Estos son los 6 mandamientos que afectan al hombre, los demás mandamientos son para Dios. Tomar la cruz es rendir nuestro ego, es morir a nuestro yo. Es rendir todo lo que tenemos y dejar que Cristo reine en nuestros corazones.
La prueba que le hacían al cordero en la lengua, es para nosotros el callar y dejar que Cristo actué por nosotros. Él como cordero mudo, nos enseña a nosotros a callar. El enemigo levanta gente que nos ultrajen, para que nosotros aprendamos a amar a los que nos aborrecen, bendecir a los que nos ultrajan, orar por los que nos calumnian, así nuestro corazón al igual que el de Cristo, siga latiendo como un cordero sano, sin mancha. |
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