Apóstol Fernando Ortiz comparte la revelación de la Lanza, las Varas y la Victoria de Cristo

Apóstol Fernando Ortiz comparte la revelación de la Lanza, las Varas y la Victoria de Cristo

Santo Domingo, D.N. Las iglesias Ministerios Elim en Unidad con Cielos Abiertos exaltó el nombre del Señor con las alabanzas del álbum “A ti sea el Honor” del Grupo Judá de Ministerios Elim Zona Oriental, que guió al pueblo de Dios a experimentar Su presencia por medio de la adoración.

La segunda enseñanza estuvo a cargo del Pastor Fernando Ortiz, quien predicó el tema titulado “La Revelación de la Lanza y las Varas Proféticas”, al tiempo que señaló que la revelación de la Palabra puede ser dada a nosotros por quien la inspiró, es decir, por medio del Espíritu Santo.

La enseñanza fue desarrollada a partir de la descripción de cinco varas y una lanza, las cuales son: la vara de Moisés, La vara de Aarón, las varas de los príncipes, la vara de Cristo y la lanza de Josué.

Para referirse a la vara de Moisés, Ortiz citó Éxodo 4:2 “Y Jehová dijo: ¿Qué es eso que tienes en tu mano? Y él respondió: Una vara”. Resaltó que Moisés no sabía lo que tenía en sus manos de parte de Dios, pero Dios sí. Continuó con el versículo 4, que dice: “Entonces dijo Jehová a Moisés: Extiende tu mano, y tómala por la cola. Y él extendió su mano, y la tomó, y se volvió vara en su mano”.

Dios le dijo que tomara la serpiente por la cola, en lugar de la cabeza, puesto que esta no le haría daño, ya que había una promesa dada por Dios para hollarla. Asimismo, Génesis 3:14 registra: “Y Jehová Dios dijo a la serpiente: por cuanto esto hiciste maldita serás entre todas las bestias y entre todos los animales del campo; sobre tu pecho andarás y polvo comerás todos los días de tu vida”.

El Apóstol le dijo al pueblo que no es tiempo de huir de la serpiente, sino que hay que resistir al diablo a través de la Palabra y así él huirá de nosotros (Santiago 4:7).

Aprovechó para explicar que la vara representa autoridad (Éxodo 4:20). Ortiz dijo firmemente al pueblo: “agarra la victoria de Cristo en tu vida como Cristo, que aplastó la cabeza de la serpiente al morir en la cruz. Si creemos en la Victoria de Cristo no tenemos que tener miedo al enemigo”.

En cuanto a la vara de Aarón, Dios le encargó a éste que la tomara y la echara y, entonces, esta se convirtió en serpiente; lo mismo sucedió con las varas de los hechiceros, lo cual indica que, por un lado, está el mover de Dios y, por otro, el lado imitativo del Diablo. Sin embargo, Éxodo 7:12 muestra que lo que está respaldado por Dios vence lo del Enemigo.  “No hay poder más grande que el de Dios”.

Por más fuerza contraria que ejerza el enemigo, la autoridad de Cristo puede más, la misma que Él prometió dar a sus seguidores en Lucas 10:19.

Al hablar de la vara de los príncipes, y basándose en Números 17:1-5, comentó que el pueblo de Israel se llenaba en aquel tiempo de Murmuraciones y quejas.

Por otro lado, el apóstol Fernando Ortiz afirmó que lo único que puede avivar una vara seca es la presencia de Dios (Num.17.8-10). La vara de Aarón estuvo dormida la noche entera pero, al estar en la presencia de Dios, retoñó y se fructificó.

Explicó que al árbol de almendro le llaman árbol del despertar, dado que este árbol no espera las condiciones de otros de su especie y Dios lo hace fructificar. “No esperes que los demás prosperen para tú prosperar, pues tú eres una vara en las manos de Dios”, dijo.

Continuó diciendo que “es tiempo de buscar la presencia de Dios sin tiempo”, es decir sin poner límites cuando el Espíritu Santo se manifieste dentro de la Iglesia.

Dijo que habrá ministros a la manera de Saúl, que fue pedido, y otros a la manera de David, que fue preparado por Dios, (1 S. 14:25-27). En ese orden, destacó que hay quienes por preceptos de hombres están dejando de tener revelación, “no tienen miel, la iglesia de hoy necesita ir a la Palabra, dejar que el espíritu Santo se la revele”.

En lo que respecta a la lanza en la mano de Josué, sucesor de Moisés, dijo que este rompió la tradición al usar lanza en vez de vara. El Señor le dijo a Josué que apuntara con esta hacia Hai (ciudad que había derrotado al pueblo de Israel) como señal de que el Señor les daría la victoria (Jos.8:18, 25).

Hai, lugar de Israel quiere decir barredura, y también se refiere a todo lo que se va trayendo de generaciones, por eso no podemos seguir levantando varas sino lanzas. “La iglesia necesita la autoridad de Jesús que murió y resucitó con una señal de la lanza (Jn. 20:26-27), en Cristo se rompe toda herencia ancestral negativa, maldiciones de pobreza…”.

Para finalizar, se refirió a la vara de Cristo, enfatizó en Apocalipsis 19:15: “De su boca sale una espada aguda, para herir con ella a las naciones, y él las regirá con vara de hierro…”.

Nosotros elegimos si la vara de pastor, que nos infunde aliento (Salmos 23:4) o la vara del Rey de reyes, cuando venga a regir al mundo. Concluyó diciendo que “si con Cristo juntamente padecemos con Cristo juntamente reinaremos”.

Ministración y resumen de enseñanza

La vara de Moisés, donde la serpiente que nos persigue por nuestro pasado, genealogía, etc. no tiene derecho porque ya Cristo aplastó la serpiente.

La vara de Aarón, donde El Poder de Dios, los ataques de las serpientes del diablo, no tiene dominio sobre nosotros, pues somos como las águilas, que son ellas las que se comen la serpiente y no viceversa.

La vara de los príncipes, la de Aarón estaba dormida y a nivel de las otras en el suelo, mas al estar una noche en la presencia de Dios, es levantada para reverdecer, florecer, dar retoños y almendras.

La lanza de Josué, la cual Dios mandó a levantarla en dirección a la ciudad donde Israel había sido derrotado.

La vara de Cristo, para quitar todo lo rebelde y reinar por mil años, para luego eliminar por siempre el mal y reinar por la eternidad.

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