Gozo en la espera: testimonios que fortalecen

Gozo en la espera: testimonios que fortalecen

 

¿Es posible hallar gozo durante un proceso de espera? Los siguientes testimonios nos darán la respuesta:

Elim, R.D. El culto de damas del mes de mayo, realizado en la Iglesia de Cristo Ministerios Elim con el tema Gozo en la espera, se desarrolló de manera distinta a como se realiza en otras ocasiones. Esta vez, los participantes pudieron fortalecer su fe al escuchar los testimonios de mujeres que tuvieron que esperar con paciencia para ver las promesas de Dios en sus vidas.

 En primer orden, luego del tiempo de alabanza, tuvo lugar una obra de teatro a través de la cual se relató la historia de tres parejas de esposos que anhelaban tener hijos y que, sin embargo, atravesaron un proceso de prueba de varios años en los que recibieron diagnósticos negativos y contrarios a su oración. Pero al permanecer en la fe pudieron conocer más a Dios y recibieron la promesa que Él les había dado. Como fondo musical para esta obra se colocó el tema de Lilly Goodman titulado Nadie me dijo.

Más adelante, tres hermanas de la congregación (Ángela, Yenni, Yaneris), que han pasado por procesos de espera, procedieron a compartir sus testimonios, a modo de conversatorio y con mucha valentía, para brindar fortaleza y esperanza a las personas que se encontraban en el auditorio de Elim Central.

 Dificultades que les enseñaron a esperar:

 Ángela:

Espera de sanidad. En 2009 fue diagnosticada con cáncer de ovarios, no tenía ni esposo ni hijos. Respecto a su proceso dijo: “Ya no sabía si me dormía llorando o si eran las lágrimas las que me dormían.”

 Yenni:

Con 38 años de edad tenía problemas hormonales. No tenía ni esposo ni hijos. “Entendía que el tiempo como mujer se me vencía, pero en ese proceso conocí al Señor.”

 Yanelis:

Tenía un matrimonio joven. Tanto ella como su esposo anhelaban formar una familia. “Comenzamos a buscar tener bebes y al ver que no llegaban comenzamos a buscar respuesta por distintos medios. Tras muchos estudios nos dijeron que por el lado masculino había infertilidad. Tuvimos una espera de 18 años y durante ese proceso llegamos a los pies del Señor, juntos con fe de conseguir un milagro, pero, además, aprendimos a conocerlo y a amarlo a Él.

¿Qué ocurrió durante el tiempo de espera?

 Ángela:

« “¡Histerectomía total!” me decían los médicos. El Señor había preparado un simposio de los mejores patólogos del mundo y vieron mis placas y encontraron que eran sensibles a estrógenos. Me tocaba viajar cada tres meses al exterior para seguir el tratamiento. Sin embargo, durante ese tiempo entendí la importancia de buscar el rostro de Dios y no solo la dádiva. Comprendí que tal como Abraham tenía que rendirme a su voluntad».  

 Yenni:

“Se me ocurrió hacerme una inseminación artificial e iba a investigar sobre el proceso, pero una persona me dijo que orara a ver si eso era de Dios. Comencé a buscar de Dios durante esa prueba y, más adelante, unos amigos me presentaron a quien hoy es mi esposo. Salí embarazada en la luna de miel”.

Yanelis:

“En ese proceso aprendimos a amar a Dios no por lo que nos pudiese dar. Aprendimos que todo lo terrenal es pasajero (empleos, hijos, esposos) y a buscar el reino de Dios y su justicia y que todo lo demás vendría por añadidura. Tuvimos la idea de la adopción e iniciamos el proceso para ello, pero se dieron circunstancias que no lo permitieron.

¿Cómo fue el apoyo de sus familiares y amigos?

Ángela:

“Siempre tuve apoyo de mis amigos y familiares, pero hubo mucho temor y preocupación”.

Yenni:

“Me decían que tuviera un hijo con quien sea. Consejos que estaban muy alejados de la voluntad de Dios”.

Yanelis:

«En todas las reuniones familiares me decían “que Dios te dé tu hijo”, hasta que llegó un punto que no lo decían más. Muchos de nuestros amigos nos ayudaron en el proceso doblando sus rodillas, hermanos que se pusieron en la brecha por nosotros».

Desenlace tras la espera

Ángela:

“Durante ese proceso pude conocer a Dios y ver a mi esposo crecer en la fe y en la confianza en Dios. Nuestra familia se unió más durante ese proceso (…) El Señor me sanó del cáncer y hoy abrazamos la promesa de una hija que se llama Sarah Esther”.

Yenni:

“Sin ningún tipo de tratamiento salí embarazada y nació mi hijo Sebastián, a pesar de mis problemas hormonales. Fue un milagro de Dios. Luego de que nació mi hijo, solo un mes después, me diagnosticaron una menopausia precoz”.

Yanelis:

“Habacuc 3 nos enseña que se puede tener gozo en la espera. Aprendimos a amar a Dios, nos diera o no nos diera. Atravesamos procesos desgastantes tanto en lo físico, como en lo emocional y financiero. Sin embargo, luego de 18 años el Señor nos bendijo de manera sobrenatural. En un culto nos confirmó su voluntad respecto a este tema. Hace un año nos dio la bendición por medio de la adopción de tener a nuestro hijo Samuel Isaac y no hay forma de que podamos amarlo más, ni siquiera aunque hubiera nacido en mi vientre. No te muevas hasta que Dios no te hable y cuando Él te confirme ve y hazlo”, concluyó.

Estos testimonios narran procesos diferentes pero con la constante de que se puede tener gozo en la espera, además de que nos enseñan que el Señor es fiel y que obra de distintas maneras en cada vida y en cada situación. Este culto de damas contó con una ministración final en el que unánimes oramos por las necesidades de las damas allí reunidas, a fin de fortalecernos en la espera y de ser guiadas por nuestro Dios en cada proceso que podamos enfrentar. 

 

 

Compartir

X

Opciones para ver el culto en vivo:


Ver en la web: Clic aquí


Para Móviles y Tabletas: Clic aquí


Suscribiéndose a nuestro Canal de Youtube: Clic aquí


A través de Facebook Live: Clic aquí


Jana: una película que muestra cómo el amor de Dios restaura vidas

Ir al artículo.