Principios acerca de la alabanza y la adoración


 

Hoy en día hay muchas personas que adoran y que alaban, pero esa alabanza y esa adoración no están enfocadas a Dios. La Biblia dice que Jesús no vino a buscar adoración, sino que vino a buscar verdaderos adoradores. Él no tiene problemas de adoración, Él no va a cambiar, no se hace más chiquito o grande si no le adoran. El cambio va a ser en nuestro corazón, en nuestra vida. Él busca personas integras que tengan comunión con Él. Dios busca personas de comunión.

Salmo 96:8  Dad a Jehová la honra debida a su nombre;  Traed ofrendas,  y venid a sus atrios.

Otra versión dice: Así como es Su nombre sea Su alabanza. El Señor no juega a las escondidas, Él siempre se revela y dice quién es. Quiere revelar Su nombre para que le conozcamos, Su plan fue revelar a Su Hijo para que le conozcamos a Él.

Mateo 6:9 Vosotros,  pues,  oraréis así: Padre nuestro que estás en los cielos,  santificado sea tu nombre.

Cantares 1:3 A más del olor de tus suaves ungüentos, Tu nombre es como ungüento derramado; Por eso las doncellas te aman.

Salmo 48:10 Conforme a tu nombre, oh Dios, Así es tu loor hasta los fines de la tierra;  De justicia está llena tu diestra.

La Biblia de las Américas (LBLA) dice: Salmos 48:10 Oh Dios, como es tu nombre, así es tu alabanza hasta los confines de la tierra;  llena de justicia está tu diestra.

No es el hecho de solamente decir Su nombre, sino de conocerle. Si conoces poco acerca de Su nombre y de quien es Él, tu alabanza será limitada. Si lo conoces a Él, el tributo que le entregues será mayor.

En la antigüedad el nombre de la persona reflejaba su carácter, reflejaba atributos de quién era esa persona. YHWH (Jehová), era la forma en la que los judíos hacían referencia a Dios. Ellos no se consideraban dignos de decir quién era Dios, de pronunciar su nombre,  por lo cual escribían esas 5 letras para no mencionarlo, se referían a Él por sus atributos.

En la Biblia a veces vemos que dice Jehová, en otras dice Señor, siendo estos criterios de traducción. Pero el plan de Dios no fue que solo conociéramos Su nombre, sino que lo conociéramos y lo santificáramos.

Los judíos consideraban Su nombre tan santo que no lo decían, entonces se referían a sus atributos, veamos algunos:

  • Jehová Jireh – El Señor proveerá. Dios es el proveedor de todas las necesidades de nuestra vida. Él se comprometió a esto, a suplir lo que necesitamos conforme a Su voluntad y no a nuestros caprichos. Pero la provisión más importante es que un día Él se dio asimismo por ti y por mí.
  • Jehová Nissi – Jehová nuestro estandarte, la victoria del Señor.
  • Jehová Sabaot – El Señor de los ejércitos, esto nombre lo uso David cuando se enfrentó a Goliat.
  • Jehová Tsidkenu – El Señor es nuestra justicia.
  • Jehová Shalom – El Señor es la Paz. La Biblia dice bienaventurado los pacificadores, no dice bienaventurados los que tienen paz, pues hay personas que procuran la paz. Hay una paz interna y una paz que es relacional.
  • Jehová Mekaddesh – El Señor que santifica. La Biblia dice que Él es Santo, y debemos apartarnos para Él. Santidad no es la manera en la que caminas con una Biblia bajo el brazo. Dios nos santificó apartándonos para Él. Nuestra parte es consagrarnos para crecer en santidad. Yo crezco en lo que Dios me ha dado. Dios es el que nos hace santo. Tu alabanza y tu relación con Dios tienen que ver mucho con Su nombre. Dios dejó estos nombres para que nos relacionáramos con El.
  • Jehová Rafa – El Señor sana.
  • Jehová Raah – Él Señor es mi pastor. Muchas personas saben de memoria el Salmo 23, El Señor es mi pastor, nada me faltará, pero en la realidad de sus vidas les falta todo. Dios no va a pastorear a nadie que primero no lo reconozca como Señor, por eso empieza el Salmo diciendo el Señor es mi pastor, no nos hará falta nada. Si tú le reconoces como Señor en tu vida, no te va a faltar nada.
  • Jehová Sama – El Señor está presente.

El Señor le dijo a sus discípulos: Yo estoy con vosotros todos los días. Esta promesa está vigente para nosotros a pesar de lo que sintamos.

David dijo: “No temeré, el Señor está conmigo”. Él estaba resistiendo ese temor que tocaba su puerta, y escogiendo confiar.

El temor toca la puerta del corazón constantemente, por eso cuando Jesús se le presentaba a alguien le decía: No temas!

La valentía es enfrentar lo que temo porque creo que Dios está conmigo. Resisto darle lugar al temor en mi vida, esto es entender que el Señor está con nosotros.

Si estas conscientes de Su presencia, Él se hace sentir. La presencia manifiesta de Dios, es cuando Dios se hace sentir. No nos movemos por lo que sentimos, nos movemos por lo que creemos. A veces pareciera que Dios esta distante pero

Él nunca esta distante en nuestra vida.

Ezequiel 48:35  En derredor tendrá dieciocho mil cañas. Y el nombre de la ciudad desde aquel día será Jehová-sama.

Dios está contigo a pesar de lo que sientas.

Mateo 28:20 Enseñándoles que guarden todas las cosas que os he mandado;  y he aquí yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo.  Amén. Esa es la promesa  de compañerismo, de fidelidad de nuestro Señor.

También dice la Palabra que cuando pases por las aguas no te ahogaras, no dice si pasas por las aguas, porque él está con nosotros. Dios te puede guardar del fuego y de las aguas turbulentas, o te puede guardar en medio de eso.

David ilustraba, visualizaba la palabra de Dios en sus tormentas: Tu vara y tu callado me infunden aliento.

Jehová Shalom, paz no es la ausencia de conflicto, es la abundancia del amor de Dios en medio de los problemas. Cuando atraviesas problemas y tu pulso está tranquilo es porque tienes la paz de Dios. Esa paz es un regalo de Dios para tu vida.

Jeremías 23:24 ¿Se ocultará alguno,  dice Jehová,  en escondrijos que yo no lo vea?  ¿No lleno yo, dice Jehová, el cielo y la tierra?.

¿Podrá alguno esconderse de Dios? A los niños no le gusta la oscuridad y por eso se les pone una luz, pero en la medida que van creciendo se producen cambios, muchas veces aman más la tiniebla que la luz, y hacen cosas pensando que nadie los ve,  pero Dios está consciente de nuestras vidas, Él está en todas partes. Eso es su omnipresencia. Pero aunque Él está en todo lugar, sabemos que no se manifiesta en todas partes.

Hechos 3:19 Así que, arrepentíos y convertíos, para que sean borrados vuestros pecados;  para que vengan de la presencia del Señor tiempos de refrigerio.

No puede haber un cambio de dirección si no cambiamos nuestra manera de pensar, por eso inicia diciendo arrepentíos. Esto no es llorar, Dios no restaura a aquellos que piden perdón sino a los que se arrepienten. Si cambias la dirección de tu mente, entonces cambiará la dirección de tus pasos. Arrepentíos y convertíos y serán borrados vuestros pecados y vendrán tiempos de refrigerio.

Cuando la presencia de Dios está con nosotros Él se hace sentir. ¿Cuánto valoras la presencia de Dios? Hay un problema con nuestra naturaleza humana, le prestamos atención a las cosas cuando las perdemos. Muchos padres no prestamos atención a los hijos hasta que no caen en vicios o en cosas ilícitas. Cuando alguien no valora la presencia de Dios puede que hayan sucedido dos cosas: Hace tiempo que la perdió o nunca la ha sentido. Dios no se manifiesta en todas partes, y por eso debemos valorar, debemos prestar atención a Su presencia.

Éxodo 33:14 Y él dijo: Mi presencia irá contigo, y te daré descanso.

Es muy diferente conocer Sus obras que conocer Sus caminos. Israel conocía sus obras, cuando había escases de comida se afligían, pero Moisés conocía al proveedor y el pueblo conocía la fuente de provisión y cada vez que tenían una carencia se quejaban.

Éxodo 33:15 Y Moisés respondió: Si tu presencia no ha de ir conmigo,  no nos saques de aquí.

El Señor le dijo a Moisés, que enviaría Su ángel para que fuera delante de ellos porque El no iría. Entonces Moisés dijo: Si tu presencia no va con nosotros no nos hagas salir de aquí.

El pueblo se aseguraba de que estuviera la provisión antes de partir, Moisés necesitaba la presencia del proveedor.

¿Sabes que es muy fácil perder eso? En algunas iglesias el Espíritu Santo ya no está presente, pero nadie se dio cuenta cuando se fue, y es muy preocupante cuando no sabemos que la Presencia de Dios se ha ido de un lugar. Debemos estar conscientes cuando algo es emocional, y cuando Dios está en el asunto.

David entendió que estaban haciendo las cosas de la manera incorrecta cuando transportaban  el arca, incluso hubo muerte, él se dio cuenta de que Dios ya no estaba con ellos y  mandó a parar todo, entonces consultó a Dios sobre cual era la manera correcta, la forma en la que a Él le agradaba.

Cuantos valoramos la presencia de Dios, cuando Él desciende, debemos ahí conectarnos con Él, aprovechar esos tiempos en Su presencia.

Sansón tuvo una unción tremenda de poder. Luego se fue envolviendo en el pecado creyendo salir airoso de los ataques filisteos cada vez, pero no se había dado cuenta de que Dios ya no estaba con él.

Quien dirige la alabanza debe saber administrar bien el tiempo, si son 10 minutos de alabanza debe saber provocar una atmósfera para la presencia de Dios en ese tiempo.

Oremos para que ellos estén conectados en el cielo y disciernan el corazón de Dios. Este es el tiempo cuando le entregamos al Señor, y luego en la palabra Él habla a nosotros.

El apóstol Otoniel Ríos decía: El tiempo de la alabanza es como poner un becerro, una ofrenda y cuando ya se consumió la ofrenda, se consumió. Luego hay algo que Dios quiere hacer y debemos discernir este tiempo para dar lugar a que el Señor obre. Conocer los tiempos de transición, los kairos de Dios. Cuando añadimos más después que el becerro ha sido consumido lo que se está es rellenando, hay que dar tiempo a la palabra para que el Señor hable.

 

No sabemos si el Señor se va a manifestar como fuego, como viento o como silbo apacible. El tiempo de alabanza no debe ser  encasillado en un patrón. Por eso, Dios bendiga a los directores de alabanza, es un privilegio precioso, y también una gran responsabilidad, buscar la nube del Señor. Moisés discernía el movimiento de la nube y entonces todo el pueblo se movía. Debemos orar por los directores para que ellos puedan discernir cuando la nube de Dios se mueve para que guíen al pueblo a Su presencia.

Cuando una persona se basa en su experiencia, hay un problema de orgullo, porque entonces dejó de confiar. No podemos confiar en nuestra propia prudencia, debemos ser dependientes de Dios.

Pablo decía al pueblo: oren por mí, porque él sabía que no se trata de experiencia sino de dependencia. Por esto oren por sus pastores, por tus directores de alabanza, por tus músicos. Y ellos que también oren para que el Señor les de esta dependencia de Él.

La experiencia que debemos procurar es la de ser intérpretes de los deseos de Dios.

Preguntarle al Señor que es lo que Él quiere. No se puede poner en una lista el mover que queremos en cada tiempo de la alabanza, eso depende de Dios. Hoy en día están de moda los conciertos, pero hay una diferencia entre los conciertos en vivo, y la adoración en vivo. El concierto en vivo garantiza que todo estará sincronizado, bien planificado. Un servicio en vivo te garantiza la presencia de Dios. Venga tu reino, sea tu voluntad, esto implica romper nuestros programas y dar paso al programa del Señor.

LA PRESENCIA DISTANTE

Salmo 137:1-4 Junto a los ríos de Babilonia, allí nos sentábamos, y aun llorábamos,  Acordándonos de Sion. 2- Sobre los sauces en medio de ella. Colgamos nuestras arpas.3- Y los que nos habían llevado cautivos nos pedían que cantásemos,  y los que nos habían desolado nos pedían alegría, diciendo: cantadnos algunos de los cánticos de Sion. 4- ¿Cómo cantaremos cántico de Jehová  en tierra de extraños?

Este es un cuadro muy triste de alguien que perdió la presencia manifiesta de Dios. Hemos vivido experiencias maravillosas, pero no debemos vivir de las experiencias del pasado.

Dios estaba con ellos, pero su presencia manifiesta la habían perdido por su desobediencia. Ya no tenían inspiración ni motivación.

Un cristiano es salvo, pero puede perder su comunión. El prodigo era hijo pero no tenía comunión en la pocilga. Cuando alguien no siente a Dios distante por el pecado, quien cree usted que se movió? Dios prometió estar siempre con nosotros, somos nosotros los que nos movemos de Su presencia. Vuelve a hacer las cosas que hacías antes, vuelve a buscarle.

Salmos 42:1  Como el ciervo brama por las corrientes de las aguas,  así clama por ti,  oh Dios,  el alma mía. 2-  Mi alma tiene sed de Dios,  del Dios vivo;  ¿Cuándo vendré,  y me presentaré delante de Dios?

¿Cuánto deseas la presencia del Señor? Como el siervo brama por las aguas. Cuando alguien anhela la presencia de Dios, Él se va a dejarse encontrar. No te va a servir de mucho que sepas que Jesús es el agua viva si no tienes sed, porque si tienes sed te acercaras. De que te servirá saber que Él es el pan de vida si no tienes hambre. Por eso dice bienaventurados los que tienen hambre y sed porque hará algo que lo moverá a recuperar esa presencia de Dios.

Dios prometió que estaría con nosotros, aunque pasemos por las aguas o el fuego. Es inevitable que pasemos por desiertos, pero que vivamos allí  nunca ha sido el plan de Dios. El Señor quiere  que pasemos por desiertos para madurar.

¿Cuánto lo buscas? Salmo 27:8 Mi corazón ha dicho de ti: Buscad mi rostro.  Tu rostro buscaré,  oh Jehova.

Es afirmar el corazón y tomar un paso de acción, vuelve a leer la biblia, congrégate más, has algo que te mueva, que refleje que valoras la presencia de Dios. No busques la emoción, busca la relación. No debemos provocar gente emotiva, sino gente que ame y busque tener una relación con Dios.

2 Crónicas 15:2 Y salió al encuentro de Asa,  y le dijo:  Oídme,  Asa,  y todo Judá y Benjamín:  Jehová estará con vosotros,  si vosotros estuviereis con él:  y si le buscareis,  será hallado de vosotros;  más si le dejareis,  él también os dejará.

Cuando alguien se distancia hace cosas equivocadas. ¿Qué te pasó primero?  El pecado te alejó de Dios, o el alejarte de Dios te condujo al pecado? Israel, cuando dejo de hacer lo que tenía que hacer, dio lugar al orgullo e idolatría. Igual pasa con nosotros cuando dejamos de hacer lo que tenemos que hacer, cuando dejamos de exaltar el nombre del Señor.

De acuerdo a tu fe, recibes en esa medida. Si no esperas nada, no recibes nada, si esperas mucho recibes mucho. Dios no rechaza a Sus hijos. Dios aprueba lo que tú apruebas. El padre del hijo prodigo lloró cuando él se fue, pero no lo detuvo. Así hace Dios con nosotros, El permite lo que tú permites.

1 Crónicas 15:15 Todos los de Judá se alegraron de este juramento;  porque de todo su corazón lo juraban,  y de toda su voluntad lo buscaban: y fue hallado de ellos;  y les dio Jehová paz por todas partes.

Le buscaron sinceramente. Debemos tener fe de que Dios tiene algo que decirnos. Ellos tuvieron fe de que Dios estaba esperando por ellos. Cuando alguien le busca con fe, Dios se va a dejar encontrar, Él está esperando por nosotros. Para esto nos redimió, para que tengamos comunión con El.

AUTENTICIDAD E INTEGRIDAD

Mateo 6:6 Mas tú, cuando ores, entra en tu aposento,  y cerrada la puerta,  ora a tu Padre que está en secreto;  y tu Padre que ve en lo secreto te recompensará en público.

“Cuando ores”. Jesús daba por hecho que todo Israel oraba. Cuando hagas cosas para el Señor (Adores, dirijas, cuando enseñes) Primero entra en tu aposento, ora a tu padre (Relación con Dios, con tu padre).

Autenticidad: Es cuando la persona es la misma donde quiere que está. Cuando tienes un culto a Dios en lo secreto, y cuando lo tienes en público.

Integridad: Significa que no partes tu vida como un pastel dependiendo si estas en el trabajo, en la iglesia, cuando te toca privilegio. Integridad es una sola pieza, ser auténticos delante del Señor. Lo que hagas en lo secreto, Dios lo recompensará en público.

¿Donde tomaremos esa fortaleza para ser integros? En el lugar secreto. Moisés, Elias, Daniel, los apóstoles, Jesús, tenían algo en común, su compromiso con su vida de comunión con Dios. Es una llave que el Señor mismo dijo. Si Jesús lo hizo, ¿quienes somos nosotros para  no necesitarlo?

¿Cuándo fue la última vez que tuviste esa comunión, que fuiste quebrantado con una porción de la Palabra, cuando fue la última vez que estuviste en lo secreto con tu Padre, que tuviste esa relación personal con Dios?

JEHOVÁ SAMA. EL SEÑOR ESTÁ PRESENTE

Todos necesitamos tiempo en lo secreto y se notará que hemos estado en privacidad, en intimidad con Dios. Pidámosle al Señor que nos haga volver a un compromiso de amar Su presencia. Haz un lugar en tu casa donde tengas esa comunión con Dios, ahí es donde

Él se revela, se da a conocer, te dará promesas.

Cantar espontaneo lo puedes hacer sin unción, pero un canto profético no lo puedes hacer sin unción, es Dios hablándote. Señor ayúdanos a restaurar nuestra cámara secreta porque

Tú quieres estar ahí como Jehová Sama; El Señor está presente.

Él tiene una palabra para ti, una unción especial, entonces cuando vengas a la iglesia vas a venir a hacer lo que ya has aprendido a hacer en lo secreto. Restaura tu cámara secreta para que la Presencia de Dios sea manifiesta en tu vida.

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