Proclama Apostólica Profética

“Para proclamar el Año Favorable del SEÑOR y el día de venganza de nuestro Dios; para consolar a todos los que lloran” Isaías 61:2 (LBLA); Lc.4:19; 2Co.6:2-RVA

Algunas veces, como hijos de Dios nos preguntamos “¿Proclama Profética qué significa eso, por qué la proclaman al iniciar un nuevo año, por qué le ponen nombre a cada año?” “¿Esto realmente viene de parte de Dios?” “¿Serán los buenos deseos de mi Pastor y él lo confunde con designios de parte de Dios?” “¿Habrá algo oculto en medio de todo esto? ¿Por qué siempre nos habla que Dios nos quiere bendecir y yo no veo nada?”

 

Estas y muchas interrogantes pueden venir a nuestros corazones. El enemigo de nuestras almas aprovecha esos momentos de incertidumbre y lanza sus dardos a nuestras mentes para que pensemos en nuestros corazones que esto no viene de parte de Dios; muchos dejan de creerlo y permiten que esa semilla de bendición que fue sembrada (implantada), sea arrebatada y con ello no dé el fruto esperado por Dios. “A todo el que oye la palabra del reino y no la entiende, el maligno viene y arrebata lo que fue sembrado en su corazón. (……)Mt.13:19 (LBA)

La intención de nuestro buen Dios es y ha sido siempre el bendecirnos “Y sucederá que si obedeces diligentemente al SEÑOR tu Dios, cuidando de cumplir todos sus mandamientos que yo te mando hoy, el SEÑOR tu Dios te pondrá en alto sobre todas las naciones de la tierra.  Y todas estas bendiciones vendrán sobre ti y te alcanzarán, si obedeces al SEÑOR tu DiosDt. 28:1-2 (LBA), cada hijo de Dios debemos poner de nuestra parte y aplicar lo que dice la Palabra del Señor “Porque en el evangelio la justicia de Dios se revela por fe y para fe; como está escrito: MAS EL JUSTO POR LA FE VIVIRÁ.Ro 1:17 (LBLA) Hab.2:4

Una Proclama Profética es un acto de bendición que viene del Corazón de Dios para cada uno Sus  hijos. Por eso dice el Apóstol Pedro en su epístola: “Y así tenemos la palabra profética más segura, a la cual hacéis bien en prestar atención como a una lámpara que brilla en el lugar oscuro, hasta que el día despunte y el lucero de la mañana aparezca en vuestros corazones. Pero ante todo sabed esto, que ninguna profecía de la Escritura es asunto de interpretación personal, pues ninguna profecía fue dada jamás por un acto de voluntad humana, sino que hombres inspirados por el Espíritu Santo hablaron de parte de Dios.2 Pe.1:19-21 (LBA)

Es bueno comentar que así como vimos en Deuteronomio 28:1-2 que Dios da designios para bendecirnos, ÉL también los da para aquellos que no le obedecen o para los que no creen que Su Palabra es verdadera “Y todas estas maldiciones vendrán sobre ti y te perseguirán y te alcanzarán hasta que seas destruido, porque tú no escuchaste la voz del SEÑOR tu Dios, no guardando los mandamientos y estatutos que Él te mandó.” Dt. 28:45

No hablaremos más sobre este tema puesto que si estás leyendo este estudio es porque estás interesado en recibir las bendiciones que nuestro buen Dios tiene para nosotros.

Así que, vemos a través de la misma Escritura que muchos han hablado de parte de Dios, nosotros debemos discernir que esto viene verdaderamente de parte de Dios, te preguntaras “¿Cómo debo discernir?” La Palabra de Dios da algunos parámetros para esto, en 2 Tm 3:16 dice “Toda la Escritura es inspirada por Dios, y útil para enseñar, para redargüir, para corregir, para instruir en justicia,” (R60); también en 1 Cor.14:3 Pero el que profetiza habla a los hombres para edificación, exhortación y consolación.” (LBA).  Cada vez que estemos recibiendo una Palabra de parte de Dios, debemos preguntarnos “¿Esta Palabra o predica me está enseñando (enseñar) algo? ¿Qué es lo que me está enseñando?”;  “¿Esto trae corrección (corregir) en Amor a mi vida?”;  “¿Esto me trae instrucción en justicia (Justicia de Dios es Cristo) para mi vida?”; “¿Esta Palabra me está edificando, me está exhortando, trae consuelo a mi vida?”   Cuando hablamos en discernir, no nos referimos a poner en tela de duda o en descartar la Palabra por los prejuicios que podamos tener sobre determinada persona o personas, no; nos referimos a reflexionar qué es lo que Dios quiere, qué obra está haciendo en nuestra vida; que podamos distinguir si esa Palabra nos está redarguyendo por algo que este mal en nuestra vidas; si esa Palabra nos está corrigiendo para que actuemos en Justicia; si esa Palabra está edificando nuestras vida, o sea que nos está haciendo crecer en el conocimiento de Dios; si esa Palabra nos está consolando.

Veamos que Dios ha hablado de muchos formas, y en nuestros días nos ha hablado por medio de Su Hijo Jesucristo (He.1:1-2) y Jesucristo por medio de Su Iglesia lo hace a través de Sus Ministros “Y en la iglesia, Dios ha designado: primeramente, apóstoles; en segundo lugar, profetas; en tercer lugar, maestros; luego, milagros; después, dones de sanidad, ayudas, administraciones, diversas clases de lenguas.1 Cor.12:28 (LBA).  También podemos verlo en: “Pero a cada uno de nosotros se nos ha concedido la gracia conforme a la medida del don de Cristo.Ef.4:7 (LBA)  “Y Él dio a algunos el ser apóstoles, a otros profetas, a otros evangelistas, a otros pastores y maestros, a fin de capacitar a los santos para la obra del ministerio, para la edificación del cuerpo de Cristo;Ef. 4:11-12 (LBA).  Dios ha dejado Ministros para capacitar a Su Iglesia, y como vimos, designado por Jesucristo.  Si inicialmente eran 12 para determinada área geográfica, literalmente pequeña ¿Cuántos ministros genuinos de Dios se necesitaran para el mundo entero? Máxime que ahora el radio de acción es mucho mayor y la cantidad de personas son miles de miles; nuestra tarea es sencillamente que discernir que estos Ministros sean genuinos (Apo.2:2)

 

Veamos entonces ¿Qué es una Proclama Profética?

La palabra Proclama o Proclamar, esta palabra según el diccionario Strong de palabras hebreas “קָרָא” en nuestro idioma sería “Cará” que significa: “aclamar, anunciar, celebrar, clamar, contar, convidado, convidar, convocar, decir, dictar, encuentro, gritar, grito, intimar, invitar, invocar, leer, llamar, llevar, nombrar, nombre, pedir, perpetuar, poner, predicar, pregonar, presencia, proclamar, profetizar, promulgar, publicar, renombre, traer, dar voces.” Y de una Palabra griega “κηρύσσω” en nuestro idioma sería “kerússo” que significa: “de afin. incierta; proclamar (como proclamador público), espec. Verdad divina (el evangelio):-predicar, pregonar, proclamar, publicar, heraldo, divulgar.” (Is.61:2; Lc.4:19)   Es interesante mencionar lo que dice el diccionario de la RAE sobre esta palabra, del latín: “proclamāre y significa entre otras cosas: 1. tr. Publicar en alta voz algo para que se haga notorio a todos. 2. tr. Declarar solemnemente el principio o inauguración de un reinado u otra cosa. 3. tr. Dicho de una multitud: Dar voces en honor de alguien. (….)

Por otra parte, la palabra Profecía o Profética, según el diccionario Strong de palabras hebreas “נָבָא” en nuestro idioma sería “nabá” que significa: “raíz prim.; profetizar, i.e. hablar (o cantar) por inspiración (en predicción o simple discurso):-profetizar.” (1Sa.10:6). Y de una palabra griega “προφητεία” que en nuestro idioma sería “profeteía” viene “de G4396” que significa: “(«profecía»); predicción (bíblica u otra):-profecía.”.  Y esta a su vez viene de: G4396 “προφήτης” en nuestro idioma “profétes” que significa: “de un compuesto de G4253 y G5346; uno que predice («profeta»); por analogía Orador inspirado; por extens. poeta: – profeta.” Es bueno también mencionar el significado que le da a esta palabra el diccionario de la RAE dice: Profética del latin “prophetĭcus y este del griego “προφητικός1. adj. Perteneciente o relativo a la profecía o al profeta.  Profecía del latín “prophetīa y este del griego “προφητεία” que entre otras significa: 1. f. Don sobrenatural que consiste en conocer por inspiración divina las cosas distantes o futuras. 2. f. Don sobrenatural para pronunciar oráculos en nombre y por inspiración de Dios.

 

Una Proclama Profética es entonces: “Un Anuncio Inspirado por Dios”; “Una Celebración Inspirada por Dios”; “Una Verdad Inspirada por Dios”; “Un Invocación Inspirada por Dios”;  “Una Declaración de parte de Dios, en alta voz por aquellas cosas presentes y futuras” dada a los hombres por Sus Ministros.

También, es bueno hacer notar que una Proclama, enfoca a un área de trabajo dentro del cuerpo de Cristo, hacía un objetivo, lo cual hace que no se diluya el propósito de esa parte del cuerpo de Cristo en su entorno: familiar, social, espiritual, etc.

Por ejemplo: Una manguera provoca presión al agua que sale de una llave y  la dirige hacia un punto específico, en lugar de esparcirse sin un objetivo, en otras palabras, sin desperdiciarse.

 

Veamos entonces algunas Proclamas Proféticas registradas en la Palabra:

Proclama Profética dada por Isaías “El Año Favorable del Señor”  “Vino a Nazaret,  donde se había criado;  y en el día de reposo entró en la sinagoga,  conforme a su costumbre,  y se levantó a leer.  Y se le dio el libro del profeta Isaías;  y habiendo abierto el libro,  halló el lugar donde estaba escrito: Espíritu del Señor está sobre mí, Por cuanto me ha ungido para dar buenas nuevas a los pobres;  Me ha enviado a sanar a los quebrantados de corazón;  A pregonar libertad a los cautivos,  Y vista a los ciegos;  A poner en libertad a los oprimidos;   A Proclamar (predicar) el año agradable del Señor. Y enrollando el libro,  lo dio al ministro,  y se sentó;  y los ojos de todos en la sinagoga estaban fijos en él. Y comenzó a decirles: Hoy se ha cumplido esta Escritura delante de vosotros.” Lc.4:16-21 (RV60)

¡Qué preciosa Proclamación! Esta Escritura había sido escrita 700 años antes, ha ese momento, antes que naciera nuestro Señor Jesucristo. Fue una palabra que no era para el pueblo de Israel solamente, sino abarcaba desde los días de Isaías hasta nuestros días.

Nuestro Señor menciona “Hoy se ha cumplido” y desde sus días estamos gozando de sus bendiciones, en Él podemos andar en Libertad, Su Verdad nos ha hecho libres, Él ha quitado la venda que teníamos en nuestros ojos para ver la Luz de Cristo. Eso y muchas cosas más las tenemos por Él y Su preciosa Palabra.

 

Proclama Profética dada por Isaías y Jeremías sobre “el Pueblo de Israel”     ¿Quién ha oído cosa semejante? ¿Quién ha visto tales cosas? ¿Es dado a luz un país en un solo día? ¿Nace una nación toda de una vez? Pues Sion apenas estuvo de parto, dio a luz a sus hijos. Yo que hago que se abra la matriz, ¿no haré nacer?–dice el SEÑOR. Yo que hago nacer (….) dice tu Dios. Isa 66:8-9 (LBLA).

¡Qué bello nuestro Dios! Sus planes son perfectos, desde esos días mostraba en Su Palabra por medio de una Proclamación, una nación iba a nacer en un solo día, y esa Nación eran Su Pueblo Escogido Israel, ya que era necesario que la promesa dada a Abraham fuera cumplida en el tiempo propicio del Señor. Vemos entonces registrado por medio de la historia que el 14 de Mayo de 1948 el Estado de Israel declaró su independencia.

Vemos que hoy en día el Estado de Israel es hoy en día un país próspero, ciertamente tiene conflictos con muchos de sus países vecinos y no vecinos pero este pueblo está en las manos de Dios.  Veamos que está Proclamación se hizo evidente hasta 1948, y fue algo que se había escrito y Proclamado desde hace más de 2700 años atrás.

Otra Proclama referente al pueblo de Israel, que muchas biblias titulan esos versos “El Señor nunca abandonará a Israel” “Este es el mensaje del SEÑOR, el que creó el sol para alumbrar el día,  y la luna y las estrellas para alumbrar la noche; el que agita el mar para que sus olas rujan, y que tiene por nombre el SEÑOR Todopoderoso: «Israel sólo dejaría de existir como una nación si dejarán de estar vigentes las leyes que determinan cuando aparece el sol, la luna, las estrellas y las olas del mar, dice el SEÑOR». Este es el mensaje del SEÑOR: «Si alguien pudiera medir los cielos y explorar las bases de la tierra, entonces YO también rechazaría a toda la descendencia de Israel por todo lo que ha hecho.” Jer.31:35-37 (PDT)

Volvemos a ver en la historia que a pesar de la gran opresión que vivió el pueblo de Israel en los años 1945 se dio un gran holocausto para este Pueblo donde fueron violentados alrededor de seis millones de Israelitas. Pero ya estaba escrita la preciosa promesa que Israel sólo dejaría de existir o sería rechazada si alguien pudiera llevar a cabo las proezas que mencionan esos versos, sabemos que eso humanamente es imposible

 

Proclama Profética de nuestro Señor para nosotros Sus Escogidos y Fieles   “Mas os gozaréis y os alegraréis por siglo de siglo en las cosas que yo crearé: porque he aquí, que YO creo a Jerusalén alegría, y a su pueblo gozo. Y me alegraré con Jerusalén, y me gozaré con mi pueblo; y nunca más se oirán en ella voz de lloro, ni voz de clamor.” Isa 65:18-19 (SSE)

“Y yo Juan vi la santa Ciudad, Jerusalén la nueva, que descendía del cielo, aderezada de Dios, como la esposa ataviada para su marido. Y oí una gran voz del cielo que decía: He aquí el tabernáculo de Dios con los hombres, y morará con ellos; y ellos serán su pueblo, y Dios mismo será con ellos y será su Dios. Y limpiará Dios toda lágrima de los ojos de ellos; y la muerte no será más; y no habrá más llanto, ni clamor, ni dolor, porque las primeras cosas son pasadas.” Apo. 21:2-4 (SSE)

¡Hermosa promesa de nuestro Padre Celestial!  La Palabra nos muestra por medio de estos dos profetas que vendrá un día en que nosotros, sus llamados, escogidos y fieles, entraremos a la Nueva Jerusalén para estar con nuestro Señor por toda la eternidad, debemos creer que esto viene para nuestra vida en un futuro no muy lejano.

 

Conclusión

La Palabra de nuestro buen Dios nos deja ver que Su deseo es bendecirnos proclamando para nosotros designios por medio de Sus Siervos. Y nosotros, Sus hijos, debemos estar apercibidos para discernir estas palabras por medio de Su Santo Espíritu, para que se cumpla “pero el Paracleto, el Espíritu Santo, a quien el Padre enviará en mi Nombre, Él os enseñará todas las cosas y os recordará todo lo que os dije.” Jn 14:26 (BTX);  “Secase la hierba,  marchitase la flor;  más la palabra del Dios nuestro permanece para siempre.”  Isa 40:8 (RV60)

Recordemos entonces que el Año Favorable del Señor es un lapso de tiempo que está abierto en nuestros días, y es una proclamación de bendición para aquellos que anhelamos las promesas de nuestro buen Dios y Señor.   ¡Qué bello nuestro Dios! Que así como hay un año, o sea un período de tiempo de bendición, no de 365 días sino de muchos años, podríamos decir que de miles de años, porque Dios quiere bendecir a miles de miles generaciones Ex.34:7. Así también vemos que Su misericordia es grande porque la Palabra muestra un solo día de Su Ira, un día de Su venganza, porque nuestro Dios es tardo para la ira y grande en Misericordia. Ex.34:6 Nm. 14:18; Sal.103:8 

Vive cada Proclama Profética por fe, sabiendo que de Dios vendrá tu bendición

Amén

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