Autoridad sobre las Etiquetas Babilónicas

Juan 10:10 “el ladrón no viene más que a robar, matar y destruir; Yo he venido para que tengan vida, y la tengan en abundancia.”

1ra. De Corintios y Romanos 15, nos dicen que lo acontecido a Israel está como ejemplo, enseñanza, y amonestación para nosotros, para que podamos ver nuestras vidas y experiencias reflejadas en la palabra de Dios. Veíamos como Israel después de ver la grandeza de Dios, tenía una etiqueta de incredulidad y dejaban de creer; también veíamos como habían etiquetas de murmuración, y esta es una etiqueta muy terrible porque le abre la puerta al destructor; la etiqueta de Baal Peor es una etiqueta donde había fornicación, mezcla, también la etiqueta de la ira y la rencilla.

Yo quiero enfocarme en las etiquetas babilónicas y esta es: mezclas o falta de discernimiento espiritual porque hay mucho de esto en la sociedad que estamos viviendo hoy día porque estamos viviendo en una sociedad completamente polarizada. Estamos llegando ya a los extremos y eso es bueno, porque declara la Palabra en Apocalipsis que el que sea injusto siga practicando la injusticia, el que sea inmundo hágase mas inmundo todavía; pero aquel que es justo, hágase más justo y aquel que es santo hágase mas santo; y estamos llegando el tiempo de las polarizaciones mis hermanos.

Estamos en una época donde todo se esta polarizando, para que el que esté sucio, se ensucie mucho mas y el que esté limpio se limpie aun mas. Estamos viviendo en una época donde miren lo que dice El Señor: “¿Qué padre que cuando su hijo le pida pan le va a dar piedra o le pida pescado le va a dar una serpiente?”. Pero estamos viviendo en la época donde los hijos le dicen a los padres: “papi antes de yo acostarme léeme alguna historia de la Biblia, para alimentar no a su alma sino a su espíritu; le va a pedir a su padre que le hable de las maravillas y de la grandeza, de cómo atravesaron el Mar Rojo, de como David venció a Goliat… ¡Oh padre háblame de esas cosas! Dame pan. Pero los padres que en vez de esto lo que le leen a sus hijos son historias alejadas de la Palabra. Lo que le están es dando “piedra” y hay de aquel que haga tropezar a uno de mis pequeñitos, dice El Señor, mejor se pone en una piedra de molino y se hecha en el fondo del mar.

Cuando un hijo le pide a su padre que lo lleve a la iglesia, que quiere participar en algún ministerio, y su padre le dice que mejor lo lleva a un lugar a beber, le está dando serpiente. Debemos ver lo que le estamos ministrando a nuestros hijos.

EL DIABLO VINO A 3 COSAS:

Robar – Matar – Destruir

El enemigo vino a robar

No vino a robar lo que ya le pertenecía, sino que vino a robar las siete columnas de nuestra personalidad. Vino a robar lo que Cristo está labrando en nuestras vidas, nuestro sentido de ubicación, de identidad, de propósito, de valor, de seguridad, de aceptación y de comunión con El Padre.

El enemigo también vino a matar.

¿Qué vino a matar? El diablo no te puede matar a ti. Si tuviera autoridad sobre la vida y sobre la muerte, ningunos de nosotros estuviéramos aquí, ya nos habría matado. Ahí está el caso de Job, viene Dios y le dice a satanás, y le dice, has lo que quieras con él pero no le quites la vida. Yo no sé si tú estas pasando por necesidades, te pueden pasar mil cosas, pero no te pueden tocar la vida. Él no tiene autoridad para eso. Él vino a matar la adoración.

La Biblia dice que los muertos no te alabaran mas todo lo que respire alabe a Jehová. ¿Y saben como él busca matar la adoración en nuestras vidas? No te puede quitar tu vida, pero busca meterte en una cárcel. Por eso decía el salmista: “Saca mi alma de la cárcel para que pueda alabarte”. ¿Acaso hablaba el salmista de una cárcel física?

Pablo y Silas, mientras anunciaban las verdades del evangelio en las sinagogas, en las calles y contra toda la oposición que tuvieron ahí estaban ellos declarando las grandezas de nuestro Dios, fueron apresados, golpeados y llevados a la cárcel mas profunda, de la ciudad mas tenebrosa que existía, y fueron fuertemente atados, sin la más mínima posibilidad de poder salir y lo único que se escuchaba en esa cárcel era los gritos y los llantos de todos los prisioneros, pero cuando llegó la media noche, Pablo y Silas comenzaron a cantar y a entonar salmos e himnos y a elevar cántico nuevo al Señor y ese perfume comenzó a destilar, tanto que los espíritus no pudieron aguantarse. Todos tuvieron que salir huyendo y vino un fuerte terremoto y sacudió todo, y todo se abrió y el carcelero quedo atónito, y ahí estaba el poder de Dios manifestado, porque ellos estando presos, estaban más libres que los magistrados que los metieron en la cárcel e hicieron que los ataran.

Ese es nuestro Dios que desafía las leyes de la física, y todo, porque Él no está sujeto a ninguna ley. La ley fue dada para usted y para mi; Él esta por encima de la ley, Él es Dios; y ahí estaban Pablo y Silas adorando.

Yo no sé cual es la situación que estás pasando. Puedes estar atravesando por tu valle de sombras y de muerte, pero mantente firme. No te desvíes a diestra, ni a siniestra, porque puedes estar pasando lo que sea, pero un día Satanás estará ahí burlándose de ti diciéndote a carcajada: “Mira como estás, ¿dónde está Jehová ahora? Estás ahí destruido”. Pero le vas a decir: “Mi piel puede estar desecha, mi corazón puede estar a punto de estallar, pero yo sé que mi Redentor vive y Él te va a aplastar la cabeza”. Mis hermanos, el diablo ya está derrotado, ya su cabeza la pisaron y tal vez pensemos: “pero ¿por qué me pasan tantas cosas? Muchas veces nuestro peor enemigo no es satanás, sino nuestro viejo hombre.

El enemigo vino a destruir lo que El Hijo está restaurando, eso fue lo que el vino a destruir. Si tuviera que resumir la Biblia completa en una sola palabra, utilizaría la palabra relación y no lo digo yo, lo dice la Palabra,

Mateo 22:37-40 Jesús le dijo: Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con toda tu mente. Este es el primero y grande mandamiento. Y el segundo es semejante: Amarás a tu prójimo como a ti mismo. De estos dos mandamientos depende toda la ley y los profetas.

El enemigo vino a destruir tu relación con Dios primeramente, y si no puede afectar esa, va a buscar destruir lo otro que es más importante, tu relación con tu hermano. Por eso hermanos, tenemos que abrir nuestros ojos, porque muchas veces nos escudamos en nuestra relación con Dios, pero ¿y tu relación con tu hermano?

En Juan 15:13 dice: Nadie tiene mayor amor que este, que uno ponga su vida por sus amigos.

Debemos aprender que si estamos dispuestos a poner nuestra vida por Cristo, ¿Qué tal nuestra ofensa? ¿Estamos dispuestos a poner nuestra ofensa por el hermano? Cuando una persona te ofende, ¿qué haces con tu ofensa? ¿Te quedas con ella, la guardas, la nutres? Tienes que tener cuidado. ¿Qué haces con el odio, qué haces con el rencor? Dios te pide que traigas todo al altar del holocausto para que arda y eso es un sacrificio, eso es un “culto racional”. El evangelio no es emocional. Dice la Biblia: “perverso y engañoso es el corazón del hombre”.

En un momento de la historia, Israel estaba completamente volcada en el pecado, y miren lo que declara el profeta Jeremías en Lamentaciones 2:4 y esto es haciendo una similitud del adversario con Dios. Miren lo que dice:

2:4 Entesó su arco como enemigo, afirmó su mano derecha como adversario,

Y destruyó cuanto era hermoso.

Eso es lo que el enemigo quiere destruir, él quiere destruir lo que hay hermoso, él quiere destruir lo que hay de Dios en tu vida, lo más pequeño que sea para él es una amenaza, él quiere destruir el temor que hay de Jehová en tu vida, él quiere destruirlo todo. Israel se había alejado de Dios, había adorado los dioses de Baal; estaba en prostitución, en fornicación, en impiedad y Dios declaro: 70 años irás a Babilonia, por 70 años irás en cautiverio. ¡70 años!

Mis hermanos, si algo he aprendido de Dios es que Él no es hombre para mentir ni hijo de hombre para arrepentirse. El cumple lo que promete y solo promete lo que cumple y si Dios dijo 70, son 70. El enemigo quiere destruir lo que es hermoso. Nosotros tenemos un llamado de parte de Dios, a mostrarle al pueblo las estrategias que el enemigo quiere utilizar.

Efesios 5:11 declara:” Y no participéis en las obras infructuosas de las tinieblas, sino más bien reprendedla” porque son infructuosas pero están en tinieblas; y el enemigo no se presenta como tal, él se reviste de ángel de luz, se presenta de manera atractiva para nosotros, pero yo les voy a mostrar por la gracia de Dios algunas de las estrategias que el diablo quiere utilizar para etiquetar a los hijos de Dios.

Todos hemos escuchado la historia de Noé. Ustedes saben que Noé tuvo un hijo que se llamo Cam que fue el hijo que descubrió su desnudez; un hijo maldito y Cam tuvo a Cus. Cus era nieto de Noé y Cus engendró a Nimrod, quien llegó a ser el primer poderoso en la tierra; este fue vigoroso cazador delante de Jehová, por lo cual se dice: “así como Nimrod, vigoroso cazador delante de Jehová”

Tenemos que tener algo en perspectiva: Nimrod, fue el primer “giborin” en esta tierra, el primer hombre poderoso, pero Nimrod tiene significado y significa “Poder”; por lo tanto, él era un poderoso cazador, vigoroso cazador, pero no exactamente cazador de cosas buenas. Él fue el primer poderoso que comenzó a cazar almas contra Dios.

Nimrod fue el que erigió la torre de Babel, un punto de contacto con el mundo caído, una puerta dimensional para que los espíritus inmundos pudieran venir a esta tierra; por eso Dios dijo: “la voy a confundir, voy a mandar espíritu de confusión y los voy a dividir, para que no puedan hablar y que se separen por todos lados”. (Lo pueden ver en la Biblia de Las Américas comentada). Y sigue Diciendo: “Y fue el comienzo de su reino Babel”.

Nimrod fue el que fundó Babel. Pero además fundó a Erech, a Accad y a Calneh en la tierra de Shinar. Y prácticamente edificó a Siria. Y esto habla mucho de nosotros, porque ustedes saben que, después de este relato la Biblia nos habla de que Dios escogió a Abraham. Este tuvo a Isaac, quien tuvo a Jacob. Jacob tiene sus 12 hijos, los y estos van Egipto, y pasan 400 años de cautiverio.

Luego Dios levanta a un Moisés, Moisés liberta al pueblo; viene un Josué, después de Josué viene el periodo de los reyes; después de los reyes el pueblo pidió rey, y le dieron a un Saúl, cae Saúl; se levanta David, después de David viene Salomón; después de Salomón se divide el reino del norte con Jeroboam y el reino del sur con Roboam. Este fue un breve resumen de toda la historia de Israel.

Después de aquí el reino del norte se convirtió en un reino sumamente perverso y malo. El último rey del norte fue el rey Oseas y durante este reinado ocurrió la babilonizacion de Samaria. Y ahí esta la estrategia que el enemigo quiere utilizar en los últimos tiempos para etiquetarnos a ti y a mi con las etiquetas babilónica.

2da. Reyes 17:24 “Y trajo el rey de Asiria gente de Babilonia, de Cuta, de Ava, de Hamat y de Sefarvaim, y los puso en las ciudades de Samaria, en lugar de los hijos de Israel; y poseyeron a Samaria, y habitaron en sus ciudades.” Aquí en este pasaje está la estrategia que el enemigo quiere utilizar para babilonizar a la iglesia.

Ustedes saben que todos los nombres en la Palabra de Dios tienen un significado. Recuerden que el pueblo de Asiria era el pueblo que estaba llevando el cautiverio a Israel, por lo tanto el rey de Asiria es figura del enemigo, es figura de Satanás.

Analizando este pasaje cuando dice “y trajo el rey de Asiria” (Asiria significa: transformación por pasos, gradual), nos habla acerca del carácter del enemigo, el enemigo no nos presenta las herejías de plano, si fuera así nadie las aceptaría, él es muy tenaz y perseverante; va tratando de distorsionar los principios bíblicos en las iglesias poco a poco, una cosa a la vez; y así como en tiempos babilónicos el Señor envió espíritu de confusión, también lo hace hoy día con aquellos que se desvían de la Palabra.

El rey de Asiria trajo gente de Babilonia, y Babilonia significa confusión por medio de mezclas, (un poco de levadura leuda toda la masa). El enemigo busca infectarnos con algo, con un poco de levadura, para que perdamos el discernimiento. Quiere obstaculizar el entendimiento, y entenebrecer nuestros ojos, pero Dios declara en Su palabra que Él va a levantar pastores, sacerdotes, y ministros para que le enseñen a discernir al pueblo lo santo de lo profano; lo limpio de lo inmundo, lo dulce de lo que amargo; lo verdadero de lo falso; lo agradable de lo abominable. Gloria a Dios que estamos en la época de las polarizaciones, nada mas hay que abrir nuestros ojos.

Hay que tener cuidado hasta de lo que nuestros hijos juegan. Vivimos en una esfera espiritual aunque estamos aquí en la tierra; ¿acaso no dijo Cristo: “mis palabras son espíritu y son vida”? Una palabra de aliento puede infundir un espíritu de aliento, pero una palabra de desconsuelo puede desconsolar hasta las almas mas consoladas.

También dice la Palabra que el rey de Asiria trajo gente de Cuta, (Cuta significa: Aplastar, agobiar, asfixiar). Y esto es algo que el enemigo quiere hacer, aplastarnos, agobiarnos de chismes y de murmuraciones, y de hecho a ninguno de nosotros los hijos de Dios nos gusta estar en chismes, pero es un hecho, nos guste o no, que los chismes existen. ¿Y por qué existen si no nos gustan? Porque los chismes y la murmuración vienen revestidos para que nos lo comamos como un chocolate o caramelo pero lleno de cianuro y de repente cuando ese cianuro se comienza a mezclar con tu sangre, sin darte cuenta, estas infectado de la ponzoña de la víbora.

Eso sucede mis hermanos. Pero les tengo una buena noticia, si te infectaste de ese caramelo, vas a coger esa serpiente y la vas a sacudir en el fuego del avivamiento y cuando ese fuego queme, no va a quedar nada de ese veneno en tu sangre. Por eso Pablo cuando lo mordió la serpiente la sacudió en el fuego del avivamiento. Ahí no hay chismes, murmuración ni quejas; ahí lo único que hay es el fuego consumidor del Padre quemando lo más profundo de nuestros pecados.

El enemigo quiere asfixiarnos y muchos de nosotros sabemos y sentimos y reconocemos cuando estamos cayendo. ¿Y qué haremos, nos quedaremos ahí para dejarnos morir? ¡No hermano! Tenemos que levantarnos. Estas son las estrategias, ahora las estamos recibiendo, pero no son las únicas. Les voy a dar una clave para que puedan dar cuanta de cuando algo no proviene de Dios. Hay más, pero esta es bien simple.

Colosenses 3:15 “Y la paz de Dios gobierne en vuestros corazones”. La palabra gobierne en el original es la palabra “arbitrar”. La paz de Dios funge como un árbitro…. “a la que así mismo fuisteis llamados en un solo cuerpo; y sed agradecidos.” Cuando hay un espíritu extraño el Espíritu Santo se inquieta y tu no sientes paz. Por eso hay veces que vas a ver una película y de repente te sientes incomodo, porque el Espíritu Santo te esta diciendo: “no siento paz”.

El rey de Asiria trajo gente de Babilonia, de Cutá, Avá y Jamat. Jamat significa fortaleza, los que proclaman su propia fortaleza. Algunos teólogos consideran que esta puede ser la doctrina de los nicolaitas, de la raíz griega “nicos” que significa victoria y estos son los hermanos mayores del pródigo. Estos son los que proclaman su propia fortaleza. A estos yo los he llamado “los saca currículos”.

Eso no es lo que quiere el Padre, sino que cuando nos acerquemos a Él, lo hagamos con la humildad del hijo pródigo. Diciendo cosas tales como: “Padre yo no soy digno, no me merezco estar aquí en Tu casa, yo no me merezco llevar Tu nombre ni tu apellido pero dame el privilegio de jornalear. Déjame darle la bienvenida a los hermanos cuando entren, déjame limpiar los baños, déjame atender el estacionamiento, deja que la abundancia de tu casa me rodee”. ¡Gloria a Dios! Eso es lo que el padre quiere.

Por otro lado tenemos también a los de Sefarvaim, estos son los duales, los que no se definen, aquellos que aun están luchando con los asuntos más elementales de Egipto, que no quieren soltar esas cosas de antaño, aquellos que viven quejándose del presente, soñando con el pasado.

La otra ciudad en la que me quiero enfocar es la ciudad de Ava, y Ava significa destrucción por medio de ruinas y nosotros tenemos que entender que si no conquistamos esta ciudad, vamos a ser derrotados en un montón de Hai.

La Biblia nos muestra la historia de Josué, la famosa historia de cómo fueron derribados los muros de Jericó. Una historia bellísima. Josué había mandado espías a explorar la tierra. Al rey de Jericó le fue dado aviso de que Israel estaba planeando una invasión. Una prostituta llamada Rahab los escondió e hicieron un pacto de que ella los ayudaría, y a cambio, ella y su familia serían preservados. El pacto fue hecho. Llegó la guerra y cuando vinieron los preparativos para la toma de Jericó. Dios había dado la estrategia, una vuelta los primeros seis días, y el 7mo día, 6 vueltas en silencio, y en la 7ma vuelta gritarían. ¡Y los muros cayeron, Aleluya!

Sin embargo, Jericó era la primera de muchas ciudades que Israel tenía que conquistar. Indudablemente era la ciudad invencible a ojos humanos, era una ciudad imposible de tomar, pero nuestro Dios es el Dios de lo imposible. Luego viene El Señor y le declara a Josué, para que él a su vez, declare al pueblo la estrategia que tenían que seguir, para ser no solo victoriosos en Jericó, sino también en Hai, y en cada una de las ciudades que tenían que tomar

y dice en Josué 6:18 “Pero en cuanto a vosotros, guardaos ciertamente de las cosas dedicadas al anatema, no sea que las codiciéis y tomando de las cosas del anatema, hagáis maldito el campamento de Israel y traigáis desgracia sobre él.”

Dios había decretado que nadie podía sacar nada, lo único que podían sacar de ahí eran las cosas que iban a ser dedicadas para el templo, pero sabemos hermanos que la codicia cuando a una persona se le dice que no haga algo. Hubo un hombre que abrió sus ojos y deseó lo del anatema; después cuando cayó Jericó y fueron destrozados los muros viene Josué y da gloria a Dios por esa victoria pero a la vez declara una maldición y dice:

Josué 6:26 “Maldito delante de Jehová el hombre que se levantare y redificare esta ciudad de Jericó. Sobre su primogénito eche los cimientos de ella, y sobre su hijo menor asiente sus puertas.”

Jericó no solamente tenía que ser destruida. Tenía que ser incinerada, reducida al polvo. No podía quedar la más mínima muestra de que esa ciudad alguna vez existió. Hay muchos muros de Jericó mis hermanos. Muros de incredulidad, fortalezas levantadas, personas con su ciencia, que se pasan la vida estudiando la filosofía delos sofistas y no terminan de aprender, y “todos los caminos le parecen limpios al hombre pero Jehová pesa a los espíritus”.

Que haremos cuando tengas que comparecer delante de Dios, que le vas a decir, cuando el Señor te diga: “Yo te puse la verdad en tus manos, ¿qué tu hiciste con ella?”. Ahí vendrá el espanto. Y ahí estaba Israel, sintiéndose poderoso, el ego se les había adelantado. Entonces Josué manda a explorar a la próxima ciudad y cuando volvieron los espías de explorar le dijeron: “!Ay! Josué, ¿para qué vamos a decirle al pueblo entero que se moleste en ir? Recomendamos que suban solo 2 o 3 mil hombres, y tomarán a Hai. No fatigues a todo el pueblo, porque son pocos. ¡Qué tremendo es creer que podremos obtener las victorias del mañana con las experiencias de hoy. Cada día trae su propio afán y cada día son nuevas sus misericordias, cada día son nuevas sus estrategias!

Israel se estaba llenando de ego, de orgullo, se creían los invencibles y cuando fueron a tomar a Hai salieron huyendo y fueron derrotados. En vergüenza quedaron ellos vueltos nada. Cuando sucedió esto Josué regresó derrotado. Ahí me di cuenta de que mi propia vida la puedo ver reflejada en la Palabra a través de cada uno de los personajes.

Hai significa basurero, ruinas del mundo. Cuando Josué fue derrotado, cuando el pueblo de Israel fue derrotado, Dios le dijo que había anatema en el campamento de los justos y que por eso los hijos de Israel no podrían derrotar a sus enemigos. Comenzó Josué a declarar: “Hay un anatema, que se descubra el anatema”, y Josué mando a llamar a los jefes de familia y cuando le tocó el turno a Acán, le dijo Josué: “Hijo mío, da gloria a Jehová, Dios de Israel y dale alabanza y declárame ahora lo que has hecho, no lo encubras.” ACAN respondió a Josué diciendo: verdaderamente yo he pecado contra Jehová el Dios de Israel y así he hecho: pues vi entre los despojos un manto babilónico muy bueno y doscientos ciclos de plata y un lingote de oro de peso de cincuenta ciclos lo cual codicié y tomé y he aquí que esta escondido bajo tierra en medio de mi tienda y el dinero debajo de ella.

Nosotros hoy, más que nunca, tenemos que descubrir nuestros entierros. Aquí hubo un atisbo de lo que será el gran juicio del trono blanco, el juicio ante el cual han de comparecer los apóstatas. A Acán y toda su familia, se los tragó la tierra. Dios le estaba dando la oportunidad de arrepentirse, pero ellos no quisieron exponer sus entierros. Muchas veces nosotros queremos pelear las batallas de afuera, salvar un matrimonio, restaurar nuestras relaciones con los hijos, habiendo batallas rugiendo por dentro: las batallas de las raíces de amargura, las batallas de los odios, las batallas de los rencores…. y no podrás derrotar las batallas de afuera hasta que no deshagas a tus “Hais”.

Hay que descubrir los entierros. ¡Cuántas personas son derrotadas por las basuras, por consultar horóscopos, por visitar brujos, por la pornografía, por la música del mundo, por video juegos mundanos! ¡Pero también, cuantas son derrotadas por las ruinas del mundo, una infancia difícil, una relación tormentosa, una falta de perdón! Los basureros nos derrotan. Queremos ser victoriosos como Sansón. Es preferible entrar al cielo con las orejas largas, como si fuera un burro, que con la cabeza grande como si fuera un gran intelectual.

Estas son las estrategias del diablo, quien se esconde en el lugar más secreto, donde ni siquiera Dios puede verlo; ¿y saben cuál es el objetivo del enemigo? Su misión u objetivo es este: “Babilonicen a Samaria”.

Samaria significa: Atalaya y los atalayas somos cada uno de nosotros.

Si usted recibe a Cristo, usted es un atalaya; ya sea en su familia, en su casa, en su empresa, en su iglesia, usted está llamada a ser un atalaya. Está llamado a estar en lugares altos y estar mirando por donde es que el enemigo quiere venir.

Le dice El Señor a Exequiel en:

Ezequiel 33:1-6 Vino a mí palabra de Jehová, diciendo: Hijo de hombre, habla a los hijos de tu pueblo, y diles: Cuando trajere yo espada sobre la tierra, y el pueblo de la tierra tomare un hombre de su territorio y lo pusiere por atalaya, y él viere venir la espada sobre la tierra, y tocare trompeta y avisare al pueblo, cualquiera que oyere el sonido de la trompeta y no se apercibiere, y viniendo la espada lo hiriere, su sangre será sobre su cabeza. El sonido de la trompeta oyó, y no se apercibió; su sangre será sobre él; mas el que se apercibiere librará su vida. Pero si el atalaya viere venir la espada y no tocare la trompeta, y el pueblo no se apercibiere, y viniendo la espada, hiriere de él a alguno, éste fue tomado por causa de su pecado, pero demandaré su sangre de mano del atalaya. Apercibiere, y viniendo la espada, hiriere de él a alguno, éste fue tomado por causa de su pecado, pero demandaré su sangre de mano del atalaya.”

El texto no se refiere al atalaya, sino a aquel que el sonido de la trompeta oyó y no se apercibió, su sangre será sobre, mas el que lo oyere, salvará su vida. Pero si el atalaya viere venir la espada y no tocare la trompeta y el pueblo no se apercibiere y viniendo la espada y hiere a alguno, este fue tomado por causa de su pecado, pero demandare su sangre de manos del atalaya.

Estamos llamados a ser atalayas y el diablo tiene una misión: quiere etiquetarte “babilonizándote”; él quiere hacer que estés tan mezclado, tan confundido, porque estés asfixiado y agobiado; porque te creas ser la cosa más grande del universo; porque no terminas de consagrarte; porque estés tan atado a las ruinas del mundo, al basurero del mundo que cuando venga el peligro, envés de huir de él, creas que es un amigo, pero sea el enemigo entrando a tu casa. ¿Por dónde? Por el Internet, por los celulares, por donde sea, y no es que estas cosas sean malas porque nada es inmundo en sí mismo.

La pregunta es qué uso le estamos dando, ¿Quién es el dueño, Cristo o nuestro viejo hombre? Esa es la pregunta. El enemigo quiere babilonizar a la iglesia. Él quiere meterse por los ujieres, por el ministerio de alabanza, por los maestros; quisiera hasta meterse por nuestra cabeza apostólica, pero si no puede, entonces por los pastores. Él siempre quiere meterse, pero usted tiene que aplastarle la cabeza. Usted está llamado a ser un atalaya. Pero si estás mezclado, ¿de qué te vas a apercibir? ¡De nada!

Setenta años estaba decretado que duraría la “babilonización”. Daniel, un joven que fue llevado cautivo a Babilonia, no se babilonizó porque propuso esto en su corazón.

Daniel 9:1-2 En el año primero de Darío hijo de Asuero, de la nación de los medos, que vino a ser rey sobre el reino de los caldeos, en el año primero de su reinado, yo Daniel miré atentamente en los libros el número de los años de que habló Jehová al profeta Jeremías, que habían de cumplirse las desolaciones de Jerusalén en setenta años.

Esto fue lo que el leyó, jeremías 25:11 Toda esta tierra será puesta en ruinas y en espanto; y servirán estas naciones al rey de Babilonia setenta años.

Jeremías 29:10 Porque así dijo Jehová: Cuando en Babilonia se cumplan los setenta años, yo os visitaré, y despertaré sobre vosotros mi buena palabra, para haceros volver a este lugar.

Daniel 9:3,4 Y volví mi rostro a Dios el Señor, buscándole en oración y ruego, en ayuno, cilicio y ceniza, 4 Y oré a Jehová mi Dios e hice confesión.

Daniel fue llevado a Babilonia muy joven, y un día estaba haciendo lo que nosotros deberíamos estar haciendo, buscando al Señor, tal como declaraba la profecía. El Señor nos llama hoy, diciendo, esto es tiempo de búsqueda, es tiempo de los danieles, es tiempo de que se levanten los poderosos del ejército de Jehová.

Ahí estaba Daniel comiéndose el rollo y dice la Biblia que cuando Daniel vio que iba a llegar el tiempo, él volvió su rostro a Dios para buscarlo en oración. Este es un tiempo de búsqueda. Daniel empezó a orar, a ayunar, a confesar las transgresiones de Israel poniéndose en la brecha. Pero Dios no es hombre para mentir ni hijo de hombre para arrepentirse, Él cumple lo que promete y solo promete lo que va a cumplir.

Dios había dicho 70 años. Entonces Daniel comenzó a sumar y vio que ya se iba a cumplir el tiempo. Daniel le pidió a Dios que lo utilice a pesar de estar ya de edad avanzada. Creyó que El Señor lo podía utilizar porque Dios no hace acepción de personas. Él usa un viejo, un niño, a todo aquel que esté dispuesto a ponerse en la brecha y diga: “aquí estoy, soy un atalaya y nadie cruza por aquí, hay que matarme primero antes de que la bestia intente entrar a esta casa”.

Esta es la generación de los danieles, este es el tiempo de búsqueda. La babilonizacion esta ahí, pero está en ti no dejarte poner las etiquetas babilónicas. Hay personas que no tienen opción, que aun viven en Babilonia pero hoy El Señor te trajo para llamarte, para trasladarte del reino de las tinieblas al reino de Su luz admirable.

Si todavía no has aceptado a Cristo quiero pedirte que hagas esta oración conmigo. Si lo vas a recibir, ya el espíritu te redarguyó, ya te tocó. Simplemente repite esta oración y dile: “Padre yo creo en Cristo, yo creo que Él es el Hijo de Dios, yo creo que Él es Dios encarnado, y que Él vino a esta tierra a morir por mi, y que fue a la cruz y murió y derramó hasta Su última gota de sangre por amor a mí; pero que al tercer día lo levantaste de entre los muertos y lo sentaste a Tu diestra y hoy Él esta ahí, intercediendo por mi. Padre, inscribe mi nombre en el libro de la vida, quítame las etiquetas babilónicas y ponme las marcas de Cristo, Señor. En el nombre poderoso de cristo Jesús, Amen”.

Compartir

Deja un comentario

X

Opciones para ver el culto en vivo:


Ver en la web: Clic aquí


Para Móviles y Tabletas: Clic aquí


Suscribiéndose a nuestro Canal de Youtube: Clic aquí


A través de Facebook Live: Clic aquí


Jana: una película que muestra cómo el amor de Dios restaura vidas

Ir al artículo.