Autoridad sobre las letras D – Dependencia

1 Co. 7:23 Por precios fuistes comprados; no os hagáis esclavos de los hombres.

Nosotros valemos la sangre de Cristo, más que oro y más que plata.

Una persona se puede volver esclava de otra cuando es co-dependiente, cuando tiene una dependencia emocional, física, afectiva, o de cualquier índole que se vuelve un lazo. Esta persona piensa que no puede vivir sin la otra.  Esto sucede porque ponemos un fundamento equivocado; ponemos el cimiento en otra persona.

Pero nadie puede poner otro fundamento que el que fue dado, Jesucristo. Si tu casa y tu vida están fundadas sobre esa roca, su casa no cae; si están sobre lo hombres, no tienes un buen fundamento.  Hay personas que son esclavas del reconocimiento y elogio de los demás.   

Hacerse esclavo de los hombres nos habla de dependencia, de esclavitud. La esclavitud abarca también hábitos dañinos y vicios por cosas terrenales.

Salmos 73:25-26

¿A quién tengo yo en los cielos sino a ti?

 Y fuera de ti nada deseo en la tierra.

Mi carne y mi corazón desfallecen;

 Mas la roca de mi corazón y mi porción es Dios para siempre.

La Dependencia

Hablando sobre las letras D, hemos hablado de desánimo, desaliento, duda, descontrol y otras letras D, pero hoy quiero hablarte de otra D llamada DEPENDIENCIA, que puede ser terrible cuando se trata de situaciones, lugares, personas, excluyendo a Dios.

Hay personas que ponen su razón de vivir en otras cosas. Eva recibió una sentencia producto del pecado que decía: “Multiplicaré los dolores en tus preñeces…. con dolor darás a luz tus hijos”.  El deseo tuyo será para tu marido  y él se va a enseñorear de ti (Gen 3:16).  Cuando dice “el deseo tuyo” estaba implicando en cierta manera volverse conscientemente co-dependiente. El hombre al ver que la mujer lo levanta como un ídolo, se enseñorea de ella.

Pero tu necesidad no puede ser saciada por un hombre que puede fallar, sino por Cristo, quien en la cruz del calvario rompió toda maldición y te hace ver que el deseo tuyo no será tu marido, sino para el Señor, para que no se enseñoreen de ti.

De igual manera sucedió con el hombre cuando se le dijo:

 

Gen 3:17  Y al hombre dijo: Por cuanto obedeciste a la voz de tu mujer, y comiste del árbol de que te mandé diciendo: No comerás de él; maldita será la tierra por tu causa; con dolor comerás de ella todos los días de tu vida.

Jesús estando en Getsemaní, mientras oraba, le salieron gotas de sudor como de sangre, y al caer, éstas rompieron la maldición de la tierra.  Entonces ya no es ni espinos ni cardos ni sudor, sino que Dios es quien bendice al hombre para coma y se deleite del trabajo de sus manos.  

 

¡Cuidado con la dependencia, es cierto que amamos a las personas!  ¡Pero cuidado!!!

 

Hay gente que no se esclaviza a personas sino a cosas, a objetos. Pero la Palabra dice que todas las cosas me son licitas, mas no todas me convienen. Todas las cosas me son lícitas, pero yo no me dejaré dominar por ninguna (1 Co. 6:12).

Hay gente que lo ha dominado el internet.  Vivimos en el tiempo de la generación de los pulgares, pues hoy todo es con el pulgar: el Control Remoto, el BB (Black Berry), Nintendo, Mouse, etc. Muchas veces nos hemos dejado dominar por objetos y cosas, hasta niveles de llegar a las adicciones.

Otros se han hecho esclavos de situaciones

2Pe 2:19  Les prometen libertad, y son ellos mismos esclavos de corrupción. Porque el que es vencido por alguno es hecho esclavo del que lo venció.

Somos esclavos de Cristo que nos venció por amor, pero si una circunstancia, situación o presión te vence, te has vuelto esclavo de eso.  Uno puede llegar volverse dependiente o esclavo de las personas. Hay quienes se casan sin haber roto el cordón umbilical, pero la Biblia es bien clara cuando dice se debe dejar padre y madre. Hay gente que sigue dependiendo y por eso no crece y se le arruina el matrimonio.

Hay personas que se vuelven esclavas de situaciones lugares, días, meses, años, a fechas. Pero debemos aprender a ministrar mi alma, no la ministraré con sentimiento negativo, que me entristezca. Cuando algo o alguien, domina a una persona y ésta lo consciente, hoy día se le llama adición o codependencia, pero la Palabra hace referencia a esta situación llamándola “ligadura de impiedad”.

Hay personas que siente la necesidad de estar con otra, y son hasta intolerantes a la soledad. No saben vivir solos, es como el dicho: “contigo porque me matas y sin ti porque me muero”.  Hay quienes tienen una baja autoestima, que les provoca una necesidad de aprobación constante por parte de los demás, así como un temor al rechazo social. Ya Dios te dijo que eres [email protected] en el amado; si ya Dios te lo dijo, no necesitas que otro te acepte.

El dependiente emocional puede ocupar un papel inferior, pero también existe la dependencia emocional dominante, porque se dan ambos casos.  Implica sentimientos no resueltos de culpa, ira, rabia y miedo; pero son eliminados con la pareja cuando le da un elogio, o un perdón, etc. porque no han ido a Dios que ya nos perdonó todos nuestros pecados.

Isaías 58:6

Isa 58:6  ¿No es más bien el ayuno que yo escogí, desatar las ligaduras de impiedad, soltar las cargas de opresión, y dejar ir libres a los quebrantados, y que rompáis todo yugo?

No es lo mismo atadura que ligadura.  Una atadura es agarrar a una persona y amarrarla. Esta persona quisiera levantarse pero no puede porque está amarrada. Pero ligadura es diferente porque la persona se acostumbra y le gusta y habla de: “mi enfermedad, mi carácter”.  

Ligado a una persona

Gen 25:28  Y amó Isaac a Esaú, porque comía de su caza; mas Rebeca amaba a Jacob. Amó Isaac a Esaú, y Rebeca a Jacob.

Pero cada uno haló para uno. Los hijos no son para separarlos ni para que nosotros los separemos.

Gen 26:1 Después hubo hambre en la tierra, además de la primera hambre que hubo en los días de Abraham; y se fue Isaac a Abimelec rey de los filisteos, en Gerar.

La ley en ese entonces establecía que el primogénito debía ser bendecido. Ahora somos de la congregación de los primogénitos.  Las personas con ligaduras de impiedad, viven preocupados en tratar de proteger, curar a otros y en este proceso encaminan su propia vida hacia el caos. 

Gen 27:7  Tráeme caza y hazme un guisado, para que coma, y te bendiga en presencia de Jehová antes que yo muera.

El comportamiento de una persona ligada a otra se caracteriza por la necesidad de tener control, baja autoestima, miedo a ser abandonado, idea de rechazo, o bien conductas obsesivas.

Gen 27:10-11 y tú las llevarás a tu padre, y comerá, para que él te bendiga antes de su muerte. Y Jacob dijo a Rebeca su madre: He aquí, Esaú mi hermano es hombre velloso, y yo lampiño.

Se caracteriza por tener un efecto contraproducente y se lesiona tanto el ayudador como el que está ayudando.

Rebeca quiso ayudar a su hijo mediante una usurpación. El dependiente y la persona de que depende, se hace daño los dos.  Debemos buscar depender de Dios, y aprender a amar las personas sanamente. Se empecinan. Rebeca dijo, sea sobre mi tu maldición….Se obsesiona tanto que se sale de la voluntad de Dios.  Ella se estaba oponiendo a la voluntad de Dios.

Vino tu hermano con engaño y tomó tu bendición…Aborreció Essaú a Jacob. Esta dependencia exagerada llegó al odio entre los hermanos. Es para que tengamos cuidado.

Podemos también atarnos a objetos, a mascotas.

Gen 27:42  Y fueron dichas a Rebeca las palabras de Esaú su hijo mayor; y ella envió y llamó a Jacob su hijo menor, y le dijo: He aquí, Esaú tu hermano se consuela acerca de ti con la idea de matarte.

Ella seguía manipulando una vida, al final Dios lo usó para cumplir su propósito.  Hasta que se aplaque la ira de tu hermano contra ti, y olvide lo que le has hecho.

Cuando el que tiene una ligadura de impiedad se frustra, y se siente desvalorizado, este siclo de co-dependencia se sigue hasta que Dios rompe las ligaduras.

Ante la dependencia, aún la unción pudre esos yugos. Uno tiene que levantarse y declara que no lo puede atar un sentimiento. Una de las cosas más dañinas para un misionero son las ligaduras afectivas.

Hay gente atada a empresas que Dios las ha querido mover pero están atadas. También a recuerdos, personas, recuerdos que no pueden olvidar.

LIGADURAS DE DEPENDENCIA QUE ESCLAVIZAN

Hay quienes dicen: “dependo de esa persona, empresa o trabajo”.  Pero tu dependencia debe ir en Dios

Cuando una persona tiene una dependencia emocional puede decir: “Sin él no puedo vivir. Imposible. No nací para estar solo”.  ¿Y cuando naciste, naciste acompañado?

Hay gente que depende del elogio humano. Hay un refrán que dice que: “Los perros se parecen a los lobos, en lo que los aduladores se parecen a los que dicen elogios verdaderos”.  

Y La Palabra dice que: “La hornaza prueba el oro, y prueba la plata, pero al hombre los labios que lo lisonjean”.

DEPENDENCIA DE GOLPES Y MALTRATOS

Otras personas dependen y se motivan como los caballos cuando son maltratados o les pegan.  Hay otra gente que se acostumbró y se volvió dependiente del problema, tienen motivación bombero, no tienen una vida, sino que solo se mueven cuando tienen ya la soga en el cuello.

Dependencia a las cosas materiales, cigarrillos, drogas, internet, celulares, televisión, marcas de ropa, etc. 

Si de algo estamos dependiendo y está ocupando el lugar de Dios, y es nuestra razón de vivir, aún si decimos que dependemos del trabajo. No es cierto, dependes de Dios que te da salud, y te ha dado ese trabajo.

Bendecimos toda autoridad par a que vivamos quieta y reposadamente, pero no dependemos de un hombre sino de Dios que va a utilizar hombres. Nuestra bendición y fortaleza no proviene de hombres, no caigas en la trampa.

Hoy vas a renunciar a esa ligadura de impiedad. Jesús abre las puertas de la cárcel, pero somos nosotros lo que salimos, pero hay gente que en lo natural, en ella hizo su vida. Dios no te diseñó para estar encarcelado, sino para estar bendecido.

Si algo te está atando, hoy Dios te trajo para que seas libre. Conoceréis la verdad y esta os hará libres, ya basta de depender del elogio o crítica humanos.  Basta de depender del hombre, porque el llamado es:

A quién tengo yo en los cielos sino solamente a Ti, y fuera de Ti nada deseo en la tierra.

Te bendigo, estoy orando para que hoy se rompa toda ligadura afectiva negativa.  Toda letra D negativa que nos ha hecho esclavizarnos y depender de otras cosas.  Sé libre de ese sentimiento que te ha atado, si estas atado al odio, ¡Suéltalo! Recibe tu bendición, y da gracias por has sido libre.

Te bendigo para que cumplas tu propósito.

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