Autoridad sobre las letras D negativas

La “D” negativa llamada Desorden es una de las palabras que primero aparece en la Biblia. En Génesis 1:1 se nos habla del Dios creador, y nos dice:

Gen.1:1 “En el principio creó Dios los cielos y la tierra.”

Todo lo que Dios hace es bueno y bueno en gran manera.

Gen.1:2 “Y la tierra estaba desordenada y vacía, y las tinieblas estaban sobre la faz del abismo, y el Espíritu de Dios se movía sobre la faz de las aguas.”

Dios había creado los cielos y la tierra, y los había creado buenos en gran manera, pero la tierra se volvió desordenada producto de la rebelión de Luzbel. Las tinieblas, potestades, espíritus inmundos estaban sobre la faz del abismo.

Is.14:12-15 “¡Cómo caíste del cielo, oh Lucero, hijo de la mañana! Cortado fuiste por tierra, tú que debilitabas a las naciones. (13) Tú que decías en tu corazón: Subiré al cielo; en lo alto, junto a las estrellas de Dios, levantaré mi trono, y en el monte del testimonio me sentaré, a los lados del norte; (14) sobre las alturas de las nubes subiré, y seré semejante al Altísimo. 

(15) Mas tú derribado eres hasta el Seol, a los lados del abismo.” 

 

Dios creó a Luzbel, pero este se rebeló convirtiéndose en Satanás, nuestro enemigo,  Las tinieblas están justo sobre la faz del abismo y aquel que cayó tenía estas mismas características: desordenado y vacío.

La palabra desordenada en hebreo es Toju que significa dejar desolado (desierto), figurativamente es cosa que no vale.

Vacía en hebreo es Boju, que quiere decir vacuidad, ruina, indistinguible

Dios nos creó con el diseño de ser hijos, pero con la caída esto es lo menos que el hombre parece.  

La palabra desorden en griego es Akatastasia que significa inestabilidad, viene de la palabra A-kata, bajo el dominio de lo negativo (inestabilidad).

Una vida en desorden lo primero que será es inestable. El desorden trae vacío y el vacío trae tinieblas, ¿Y quién se mueve bajo las tinieblas? Satanás.

Antes de conocer a Cristo nos movimos en una vida de tinieblas, desordenada y vacía.

La definición de desorden en lo natural es:

Confusión y alteración del orden.

Perturbación del orden y disciplina de un grupo, de una reunión.

Disturbio que altera la tranquilidad.

Exceso, abuso

De acuerdo a la Palabra, desorden no habla de cuando algo perdió sus principios, valores, reglas, razón de ser, identidad y propósito para el cual fue diseñado.

El mundo perdió el orden de Dios y el hombre esta siguiendo un desorden.

Gen.1:2 “Y la tierra estaba desordenada y vacía, y las tinieblas estaban sobre la faz del abismo, y el Espíritu de Dios se movía sobre la faz de las aguas.”

Para que desaparezcan el desorden y las tinieblas tiene que moverse sobre nosotros el Espíritu Santo. Para conocer a Cristo el Espíritu Santo tuvo que moverse sobre nosotros y redargüirnos de pecado y de juicio.

Gen.1:3 “Y dijo Dios: Sea la luz; y fue la luz.”.

Cuando se dijo “Sea la luz” no se refería a que sea creara la luz por primera vez,  porque ya existía y la luz era Cristo.

Jn.8:12 Otra vez Jesús les habló, diciendo: Yo soy la luz del mundo; el que me sigue, no andará en tinieblas, sino que tendrá la luz de la vida. 

Dios ordena lo desordenado y lo hace bueno, y bueno en gran manera.

El desorden no es solo tener las cosas mal colocadas, sino que también es no tener prioridades.

AUTORIDAD SOBRE EL “DESANIMO”

 

Recordemos que una cosa es cómo comenzamos, cómo continuamos y cómo terminamos.

Num.21:4 “Después partieron del monte de Hor, camino del Mar Rojo, para rodear la tierra de Edom; y se desanimó el pueblo por el camino.”

Cuando el pueblo vio que el camino estaba difícil se desanimó. Muchas veces creemos que al llegar a Cristo todos nuestros problemas se resolverán y no es así, pero lo hermoso es que todo lo que es de Cristo prevalece y triunfa.

Todo lo que vale cuesta, se tiene que pasar mucho en el camino para llegar a la meta.

Dt.2:1-3 “Luego volvimos y salimos al desierto, camino del Mar Rojo, como Jehová me había dicho; y rodeamos el monte de Seir por mucho tiempo. 2:2 Y Jehová me habló, diciendo:2:3 Bastante habéis rodeado este monte; volveos al norte.” 

El pueblo se desanimó pues dio bastantes vueltas en el mismo lugar; así nosotros muchas veces nos mantenemos dando vueltas sobre nuestra zona de desánimo. Debemos entender que tenemos que cumplir el propósito para el cual el Señor nos trajo a la tierra.

Desánimo se define como desaliento, derrotismo, falta de ilusión, meta o ánimo.

Debemos revisar si perdimos nuestra ilusión de irnos con el Señor en el arrebatamiento

Cuando comenzamos a dar vuelta y nos desanimamos perdemos nuestro rumbo, nuestra meta.

Num.21:5 “Y habló el pueblo contra Dios y contra Moisés: ¿Por qué nos hiciste subir de Egipto para que muramos en este desierto? Pues no hay pan ni agua, y nuestra alma tiene fastidio de este pan tan liviano.” 

Sal.78:8 “Y no sean como sus padres,Generación contumaz y rebelde;Generación que no dispuso su corazón,Ni fue fiel para con Dios su espíritu.”

Un espíritu infiel empieza a desanimarse y a no creer en Dios.

Num.21:6 “Y Jehová envió entre el pueblo serpientes ardientes, que mordían al pueblo; y murió mucho pueblo de Israel.” 

Dios envió serpientes ante la murmuración del pueblo.

Num.21:7 “Entonces el pueblo vino a Moisés y dijo: Hemos pecado por haber hablado contra Jehová, y contra ti; ruega a Jehová que quite de nosotros estas serpientes. Y Moisés oró por el pueblo.” 

Hubo arrepentimiento en ellos y reconocieron que su desánimo los hizo rebelarse contra Dios y sus autoridades, acarreando contra ellos juicio.

Moisés oró por el pueblo, intercediendo por ellos delante de Dios, así como Cristo intercede por nosotros delante del Padre.

Num.21:8-9 “Y Jehová dijo a Moisés: Hazte una serpiente ardiente, y ponla sobre una asta; y cualquiera que fuere mordido y mirare a ella, vivirá. (9) Y Moisés hizo una serpiente de bronce, y la puso sobre una asta; y cuando alguna serpiente mordía a alguno, miraba a la serpiente de bronce, y vivía”. 

Jn.3:14-15 “Y como Moisés levantó la serpiente en el desierto, así es necesario que el Hijo del Hombre sea levantado,(15) para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna.”

 

Esta serpiente puesta sobre el asta nos estaba mostrando a Jesús, que tenía que morir y resucitar.  Si nos ha mordido la serpiente, al venir a Cristo y mirarle somos sanados y salvados.

EL HIJO PRÓDIGO Y LA AUTORIDAD SOBRE EL DESORDEN Y EL DESÁNIMO

 

En el hijo pródigo vemos muchas letras D reflejadas pero en el amor del Padre todas fueron vencidas.

 

Lc.15:11-12 “También dijo: Un hombre tenía dos hijos; (12) y el menor de ellos dijo a su padre: Padre, dame la parte de los bienes que me corresponde; y les repartió los bienes.”

 

En la ley se enseñaba que si un hijo menor pedía herencia, el padre no la podía repartir sin entregarle el doble al  mayor. Al repartir la herencia, el hermano mayor salió más beneficiado pues le tocó el doble.

El padre representa a Dios. Cuando nos da nuestra herencia, decidimos qué  hacer con ella.

Lc.15:13 “No muchos días después, juntándolo todo el hijo menor, se fue lejos a una provincia apartada; y allí desperdició sus bienes viviendo perdidamente.” 

La Biblia habla de que repartió sus bienes. En ese tiempo, los hijos normalmente heredaban el oficio del padre. Por ejemplo: si el padre era hacendado el hijo debía ser hacendado.

Este hijo menor desperdició su herencia.

Desperdiciar quiere decir: mal aprovechamiento de alguna cosa, malgastar o derrochar algo, no aprovecharlo adecuadamente.

¿Cuántas personas están desperdiciando su tiempo?

Hay personas que esta desperdiciando su vida, su juventud, su tiempo, su bendición.

En lo humano el tiempo perdido no se recupera, pero el Señor sí restituye los años perdidos, todo aquello que la oruga, el saltón y el revoltón ha querido quitarnos.

Lc.15:14 “Y cuando todo lo hubo malgastado, vino una gran hambre en aquella provincia, y comenzó a faltarle.”

El hijo pródigo desperdicio sus bienes, no lo supo invertir. Hay trato paralelos, Dios quería tratar con este hijo y también con la provincia lejana, pues comenzó a faltarle la comida a él y a la provincia.

Dios permite hambre en las provincias lejanas para que los pródigos despierten. Y permite abundancia de pan en su casa. El pródigo recordó que en la casa de su padre había abundancia de pan.

Descontrol

Perder el demonio sobre sí mismo. Falta de control, orden, disciplina; pérdida de juicio, voluntad y dominio propio.

El hijo pródigo perdió el juicio, voluntad y dominio, se hizo esclavo del pecado.

Hay personas que pierden el control, pero sabemos que sobre toda d minúscula negativa hay una D mayúscula: Dios.

Lc.15:15 “Y fue y se arrimó a uno de los ciudadanos de aquella tierra, el cual le envió a su hacienda para que apacentase cerdos.”

Dolor significa: desconsuelo, mal, suplicio, tortura, aflicción, congoja, pena, tormento.

El hijo pródigo había pasado todo este dolor pues sus amigos le habían abandonado y nadie lo quería.

Derrotado

Vencido, prisionero, víctima, agotado, exhausto. Molido, arrepentimiento, arruinado, pobre, andrajoso.

El hijo pródigo se sentía víctima.

Nosotros nacimos para ser hijos no para ser jornalero.

Lc.15:16 “Y deseaba llenar su vientre de las algarrobas que comían los cerdos, pero nadie le daba.”

Hay deseos buenos y hay deseos malos.

Deseo

Querer o aspirar algo con vehemencia y anhelo.

El hijo pródigo deseaba, anhelaba comer la comida de los cerdos.

En casa había abundancia de pan aun para los jornaleros, y él deseaba comer las algarrobas de los cerdos.

Hay momentos en los que Dios puede permitir que lleguemos a los extremos, no porque no nos ama sino porque nos ama.

Lc.15:17 “Y volviendo en sí, dijo: ¡Cuántos jornaleros en casa de mi padre tienen abundancia de pan, y yo aquí perezco de hambre!”

El pródigo era hijo y en este momento estaba deseando ser jornalero (trabajador agrícola, obrero, bracero, asalariado que trabaja por pago diario).

De hijo se descalificó a desear ser jornalero. El jornalero era el trabajo menor de la finca.

Muchas personas por circunstancias y situaciones ellas mismas se descalifican.

Descalificar

Desautorizar, incapacitar, anular, insultar, desacreditar.

Pueden haber personas que se descalifican a ellas mismas, se anulas a si misma.

Desvalorizarse

Devaluarse, despreciarse, abaratarse, menospreciarse.

El hijo pródigo había llegado hasta el piso, hay personas que tienen que caer para levantarse.

LAS LETRAS “D” POSITIVAS

 

Lc.15:18-21 “Me levantaré e iré a mi padre, y le diré: Padre, he pecado contra el cielo y contra ti. (19) Ya no soy digno de ser llamado tu hijo; hazme como a uno de tus jornaleros. (20) Y levantándose, vino a su padre. Y cuando aún estaba lejos, lo vio su padre, y fue movido a misericordia, y corrió, y se echó sobre su cuello, y le besó. (21) Y el hijo le dijo: Padre, he pecado contra el cielo y contra ti, y ya no soy digno de ser llamado tu hijo.” 

En ese momento al volver en si, vino un deseo, me levantare e iré a mi padre. No importa los desanimados que estemos, empecemos a desear la casa del Padre, a desear las cosas de Dios.

Tomo la decisión de ir hacia el padre. Debemos tomar la decisión de arreglarnos en el cielo y en la tierra con Dios.

Él tuvo la disposición de ponerse de pie y caminar hacia la casa del padre. Nuestro deseo y decisión deberá continuar con la firme disposición de dar el paso.

El hijo pródigo tomo la determinación; determinó terminar lo que había comenzado.

Reconoció que había pecado contra el cielo y contra Dios

Debemos tomar la decisión, disponernos, tomar la determinación y pedir la ayuda de Dios. Sin Dios no tenemos la fuerza para llegar.

Lc.15:22-24 “Pero el padre dijo a sus siervos: Sacad el mejor vestido, y vestidle; y poned un anillo en su mano, y calzado en sus pies. (23) Y traed el becerro gordo y matadlo, y comamos y hagamos fiesta; (24) porque este mi hijo muerto era, y ha revivido; se había perdido, y es hallado. Y comenzaron a regocijarse.”

El Deseo, la Decisión, la Disposición, la Determinación y Dios hacen la DIFERENCIA.

Comienza a desear la abundancia de pan que está en la casa del Padre. Las provincias lejanas serán sacudidas con hambre, pero los hijos que desean la casa del Padre tendrán abundancia de pan, y fiesta. Dios nos diseñó para ser hijos, Él nos da la gracia para ser diferentes.

Te bendigo para que hoy te levantes y le digas Señor: “Tengo el deseo de volver a mi primer amor”. Disponte  y toma la decisión. Dios quiere que seas la diferencia, que la gente de afuera vea en ti el poder y la Fe de Dios en ti, porque en la casa de tu padre hay abundancia de pan. Te bendigo para que la abundancia del pan te toque, para que tengas vestido nuevo, anillo nuevo y comas del becerro en la fiesta del Padre.

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