Bendecidos y rodeados de su favor

Salmos 5:11 Pero alégrense todos los que en ti confían; Den voces de júbilo para siempre, porque tú los defiendes; En ti se regocijen los que aman tu nombre.

Aquí hay tres estados de ánimo. Hay lugares donde se les enseña a las personas que al venir a Cristo deben dominar su alma y controlarse. La Biblia dice que se haga todo decentemente  y con orden, pero que se haga todo. Hay personas que piensan que el ser  cristiano es sinónimo de estar siempre serio y poner cara de enojado, pero es todo lo contrario, porque el Señor endulza nuestra vida. ¡Qué lindo es poner nuestra confianza, ya no en nuestras fuerzas ni en personas, sino en Dios y alegrarnos!

Salmos 5:12  Porque tú, oh Jehová, bendecirás al justo; Como con un escudo lo rodearás de tu favor.

Cuando  nosotros vemos a Dios que nos defiende, podemos dar gritos de júbilo, regocijarnos y alegrarnos. El regocijo es un gozo extremo que te viene de adentro para afuera; no es una alegría de momento, sino que es algo más, es tu salvación y gozo eterno. El gozo es el regocijo del Señor en nuestra fuerza, que aunque estemos pasando por situaciones difíciles e inimaginables, el Señor nos defiende.

El Señor constantemente nos libra de cosas de las cuales no nos damos cuenta, por  eso, de gritos de júbilo cuando lo sienta, porque los que dan gritos de júbilo saben que el Señor los defiende.

El hijo de Dios vino a esta tierra y siendo Dios hecho hombre, tuvo que rendir su voluntad en el Getsemaní; no vino a hacer su voluntad, sino la de quien lo envió. De la misma forma debemos hacer nosotros, porque no somos producto de la casualidad, sino de un plan, de un propósito divino.

PARA QUE HAGAIS SU VOLUNTAD

Hebreos 13:20  Pido que el Dios de Paz les  de todo lo que necesiten  para que hagan lo que a Él le agrada. El levantó de la muerte por medio de la sangre del pacto eterno a nuestro Señor Jesús, el gran pastor de las ovejas.

Hay personas que necesitan que Dios les  de  la gracia para no hablar; a otras para hablar. Hay gente que necesita la gracia para no endeudarse.

Hebreos 13:21 Pido también que Dios haga en nuestra vida lo que Él quiera y lo haga a través de Jesucristo. ¡Qué se de honor a Jesús por toda la eternidad! Así sea!

Pido en el nombre de Jesús que Dios haga en nuestra vida Su voluntad y no la nuestra.

Pidámosle a  Dios que nos de la gracia  para hacer Su  voluntad  en todos los ambientes y bajo todas las circunstancias. Debemos ser  cristianos “todo terreno”, porque el asunto no es nuestra reacción cuando estamos en la iglesia, sino al salir, cuando nos encontramos con dificultades.

La Biblia  nos menciona seis aspectos para hacer la voluntad de Dios.

Hechos  13:20 Después, como por cuatrocientos cincuenta años, les dio jueces hasta el profeta Samuel. 13:21 Luego pidieron rey, y Dios les dio a Saúl hijo de Cis, varón de la tribu de Benjamín, por cuarenta años.

¿Se ha hecho la pregunta de por qué  no nació hace mil años o  en la época de los tainos, sino en este tiempo donde la ciencia ha sido aumentada al máximo?

No era malo que hayan pedido un rey, porque de Abraham se  profetizó que  de  sus lomos saldrían reyes. El problema está en pedir las cosas antes de tiempo o hacerlas después de tiempo.  La Biblia dice: “Todo lo hizo hermoso Dios a su tiempo”.

Hechos 13:22 Quitado éste, les levantó por rey a David, de quien dio también testimonio diciendo: He hallado a David hijo de Isaí, varón conforme a mi corazón, quien hará todo lo que yo quiero.

Pidieron un rey y Dios les dio un Saúl, sin embargo, en el caso de David, el mismo Dios le dijo a Samuel que había hallado un varón conforme a su corazón.  David fue levantado por Dios.  Una cosa es que uno pida y otra, que Dios levante. Ser conforme al corazón de Dios no es ser perfecto porque de hecho David cometió muchos errores, pero tuvo también la gracia y el favor de Dios  para hacer todo lo que Él quería.

Debemos escuchar la voz de Dios y obedecerle cuando por ejemplo nos manda a estar quietos y esperar sin hacer nada, porque cuando confiamos en Dios, de repente Él lo hace todo.

 

LAS SEIS CLAVES PARA SER BENDECIDOS Y RODEADOS DE SU FAVOR

#1) LA VOLUNTAD DE DIOS EN NUESTRA GENERACION

Hechos 13:36 Porque a la verdad David, habiendo servido a su propia generación según la voluntad de Dios, durmió, y fue reunido con sus padres, y vio corrupción

David fue rechazado por su padre Isaí, quien nunca se ocupó de él y lo tenía apacentando las ovejas en la majada, sin embargo, esta situación no lo hizo ser una persona resentida, sino que comprendió que Dios tenía un propósito y que lo estaba preparando para cuando fuera levantado como rey de Israel no se llenara de orgullo, vanagloria y autosuficiencia. Muchos de nosotros nos cuestionamos el por qué nos tocó pasar por experiencias difíciles en nuestra niñez y es que Dios nos está preparando para algo grande.

Saúl fue pedido, David fue levantado y preparado por Dios, pero a Salomón le tocó todo sin haber sido preparado, por eso cuando lo  tuvo todo, se corrompió. Vale la pena el proceso, vale la pena que la vasija se deshaga y se haga otra mejor, para cuando contenga el vino de Dios no se dañe.

David sirvió a su generación y se preguntó para qué Dios le permitió nacer y vivir en el tiempo que le tocó y pasar por todas las experiencias que pasó. Ahora hazte tú la pregunta ¿Para qué Dios permitió que nacieras en este tiempo? No es casualidad que Dios haya permitido que seamos una generación que nos está tocando ver cosas que nunca otra había visto, exceptuando los tiempos de  Sodoma y Gomorra, porque estamos viendo las mismas cosas que en aquella época, como el aumento de la homosexualidad, además la Palabra dice que los tiempos finales serían como los de Sodoma y Gomorra.

Tú puedes ser puerta de bendición si haces la voluntad de Dios en tu generación. Pídele a Dios la gracia, el favor y las herramientas para poder hacer Su voluntad.

#2) LA VOLUNTAD DE DIOS EN NUESTROS TRABAJOS.

A veces nos tocan unos jefes hechos a nuestra medida. A los  “Jacob” les tocan los “Labán”, ya que Jacob era engañador, por eso le tocó lidiar con su tío Labán quien lo engañó  en varias ocasiones.

Dios pone gente difícil en nuestro camino para que nos pulan. El diamante sólo se pule y se corta con otro diamante, así que si te pusieron a alguien que te está cortando y puliendo, es porque eres diamante y esa persona también lo es.

Efesios 6:5 Siervos, obedeced a vuestros amos terrenales con temor y temblor, con sencillez de vuestro corazón, como a Cristo; 6:6 no sirviendo al ojo, como los que quieren agradar a los hombres, sino como siervos de Cristo, de corazón haciendo la voluntad de Dios; 6:7 sirviendo de buena voluntad, como al Señor y no a los hombres, 6:8 sabiendo que el bien que cada uno hiciere, ése recibirá del Señor, sea siervo o sea libre.

La voluntad de Dios se hace con gente difícil, con jefes o jefas tipo “Labán(a)” que nos pulen, y debemos obedecerlos, haciéndolo para Dios, no para los hombres.

6:9 Y vosotros, amos, haced con ellos lo mismo, dejando las amenazas, sabiendo que el Señor de ellos y vuestro está en los cielos, y que para él no hay acepción de personas.

 

#3) LA VOLUNTAD DE DIOS PARA SANTIFICARNOS

Santificar es apartarse para Dios. Un día Él se apartó para nosotros y quiere que nos apartemos para Él.

1 Tesalonicenses 4:1 Por lo demás, hermanos, os rogamos y exhortamos en el Señor Jesús, que de la manera que aprendisteis de nosotros cómo os conviene conduciros y agradar a Dios, así abundéis más y más. 4:2 Porque ya sabéis qué instrucciones os dimos por el Señor Jesús; 4:3 pues la voluntad de Dios es vuestra santificación; que os apartéis de fornicación; 

Cualquier pecado que el hombre cometa está fuera del cuerpo, pero el que fornica  contra su propio cuerpo peca.

La voluntad de Dios es que nos santifiquemos, que nos apartemos para Él y santificarse no es aparentar santidad por fuera o ser como sepulcros blanqueados, sino que la santificación debe ser por dentro, de espíritu, porque el que está bien por dentro sabe estar bien por fuera.

#4) LA VOLUNTAD DE DIOS Y LA SUJECION

1 de Pedro 2:13 Por causa del Señor someteos a toda institución humana, ya sea al rey, como a superior, 2:14 ya a los gobernadores, como por él enviados para castigo de los malhechores y alabanza de los que hacen bien. 2:15 Porque esta es la voluntad de Dios: que haciendo bien, hagáis callar la ignorancia de los hombres insensatos; 2:16 como libres, pero no como los que tienen la libertad como pretexto para hacer lo malo, sino como siervos de Dios. 

La Palabra nos dice que por causa del Señor, debemos someternos al presidente de la República y a toda autoridad, porque “el que resiste a una  autoridad puesta por Dios, a Dios  resiste y acarrea condenación sobre sí mismo” (Romanos 13:2)

Hay personas que cuando alcanzan un cargo de autoridad  se enseñorean y  quieren demostrar   que son superiores a los demás con apariencias externas, pero en el fondo son personas vacías y por eso creen que haciendo alarde y ruido, tendrán la aprobación de los demás. Como reza un famoso refrán dominicano: “Dime de qué presumes y te diré de qué careces”

Para las esposas, a veces resulta un tanto difícil sujetarse a sus esposos, porque ellos creen que sujetarse significa que sus esposas deben ser sumisas, pero la Palabra no habla de sumisión, sino de sujeción. La sumisión implica tratar de anular la voluntad del otro con maltratos; la sujeción  no se trata de eso.  Dios le pide a la iglesia que se sujete a Cristo, y  también le pide a la esposa que se sujete a su marido. (1 de Pedro 3:1)

#5) LA VOLUNTAD DE DIOS EN SABER PEDIR.

1 de Juan 5:14 Y esta es la confianza que tenemos en él, que si pedimos alguna cosa conforme a su voluntad, él nos oye. 

En ocasiones le reclamamos a Dios que  llevamos años pidiendo, pero no recibimos y esto ocurre porque no pedimos conforme a Su voluntad  que es como a Él le agrada, sino que anteponemos quizás nuestra propia voluntad al pedir. Podemos pedir, por ejemplo, que nuestra familia se convierta, porque esa es la voluntad de Dios, que nadie perezca, sino que todos procedan al arrepentimiento. (2 Pedro 3:9).

5:15 Y si sabemos que él nos oye en cualquiera cosa que pidamos, sabemos que tenemos las peticiones que le hayamos hecho. 

 

El Señor escucha lo que se le pide conforme a Su voluntad.

Santiago nos da las claves de cómo no pedir. No debemos demandar o reclamar a Dios que cumpla su palabra.  La única demanda en la Biblia es: “Una cosa he demandado a Jehová, ésta buscaré; Que esté yo en la casa de Jehová todos los días de mi vida, Para contemplar la hermosura de Jehová, y para inquirir en su templo.” (Salmos 4:7).

Si te preguntas por qué Dios le responde a otros y a ti no, la respuesta se encuentra en Santiago 4:2 Codiciáis, y no tenéis; matáis y ardéis de envidia, y no podéis alcanzar; combatís y lucháis, pero no tenéis lo que deseáis, porque no pedís. 4:3 Pedís, y no recibís, porque pedís mal, para gastar en vuestros deleites.

  • Muchas veces uno pide por codicia, la cual  es el deseo del alma. Si uno pide con codicia no lo está haciendo conforme a la voluntad de Dios, ya que la codicia no es de Dios.
  • Uno puede estar matando, cuando basamos nuestra prosperidad en el fracaso de otros. A veces deseamos que el negocio del otro muera  para que el de nosotros prospere.
  • Ardemos en envidia  cuando nos empezamos a comparar con otros al ver que estos alcanzan cosas con mayor rapidez, a pesar de no haberse esforzado como uno lo ha hecho. Cuando pedimos con envidia,  deseando lo que el otro tiene y haciendo reclamos, el Señor no concede nuestra petición  hasta que  maduremos.
  •  Nos cansamos de luchar y combatir, valiéndonos de nuestro propio esfuerzo, sin ver los resultados esperados, hasta que ponemos las cosas en manos de Dios y Él las resuelve en un segundo.
  • No pidamos sólo para nosotros. Cuando pidas bendición, hazlo con la intensión de bendecir a los que te rodean, que Dios te levante para levantar a otros, porque a veces, queremos que Él nos levante, pero para levantar nuestro ego, vanidad, poder y entonces esto Dios lo ve y no nos da nada, porque Él está interesado en la eternidad, en formar Su carácter en nosotros.

 

#6) PRIMICIAS DE NUESTRAS VICTORIAS.

Génesis 15:1 Después de estas cosas vino la palabra de Jehová a Abram en visión, diciendo: No temas, Abram; yo soy tu escudo, y tu galardón será sobremanera grande. 

Abraham era riquísimo, él tenía muchas posesiones materiales: Camellos, vacas, siervos, sin embargo no tenía hijos y Dios lo sabía, pero  ¿Por qué no se lo daba?

 Génesis14:17 Cuando volvía de la derrota de Quedorlaomer y de los reyes que con él estaban, salió el rey de Sodoma a recibirlo al valle de Save, que es el Valle del Rey. 14:18 Entonces Melquisedec, rey de Salem y sacerdote del Dios Altísimo, sacó pan y vino; 14:19 y le bendijo, diciendo: Bendito sea Abram del Dios Altísimo, creador de los cielos y de la tierra; 14:20 y bendito sea el Dios Altísimo, que entregó tus enemigos en tu mano. Y le dio Abram los diezmos de todo. 

Abraham le dio a Dios los diezmos y las primicias  de las victorias que había conquistado por medio de Él. Sólo aquel que mira a Cristo como rey, estará dispuesto a darle no sólo sus derrotas sino también sus victorias, sus diezmos, sus primicias.

El rey de Sodoma le pidió a Abraham almas a cambio de bienes y Abraham le dijo que él no necesitaba nada porque Dios lo había bendecido. Cuando somos fieles a Dios, el rey de Sodoma no nos toca, porque Dios nos guarda.

Génesis15:2 Y respondió Abram: Señor Jehová, ¿qué me darás, siendo así que ando sin hijo, y el mayordomo de mi casa es ese damasceno Eliezer? 15:3 Dijo también Abram: Mira que no me has dado prole, y he aquí que será mi heredero un esclavo nacido en mi casa. 

Abraham no tenía hijos porque no se los había pedido a Dios y hasta ese momento no lo había hecho, porque no había visto a Dios como Padre o rey, pero cuando lo hizo, dándole sus primicias,  entonces pudo pedir un hijo y Dios le respondió: Génesis 15:4 Luego vino a él palabra de  Jehová, diciendo: No te heredará éste, sino un hijo tuyo será el que te heredará. 

Aquí le dio la promesa de que vendría Isaac.

Génesis 15:5 Y lo llevó fuera, y le dijo: Mira ahora los cielos, y cuenta las estrellas, si las puedes contar. Y le dijo: Así será tu descendencia. 

Abraham se encontraba adentro de su tienda de la limitación y Dios lo llevó fuera. Cuando le das a Dios lo que le corresponde, Él te saca de  tu  tienda de limitación y te muestra que Él  es más grande que los cielos, tierra y mar, porque “…los cielos, de los cielos, de los cielos no lo pueden contener” (1 Reyes 8:27).  Hay que darle las primicias a Dios, para hacer Su voluntad.

RESUMEN PARA SER BENDECIDOS Y RODEADOS DE SU FAVOR.

EN NUESTRA GENERACION

EN NUESTROS TRABAJOS

EN NUESTRA SANTIFICACION

EN NUESTRA SUJECION

EN SABER PEDIR

EN DARLE NUESTRAS PRIMICIAS

Te invito a que te hagas un autoanálisis y te autoevalúes. ¿Estás haciendo la voluntad de Dios en esta generación, en este tiempo donde  Dios te puso. Estás cumpliendo el propósito, estás siendo de bendición?  ¿Si te calificaran del 1 al 100 cuánto sacarías? ¿Cómo te calificarías  haciendo la voluntad de Dios en cada una  de estas seis claves: Poco, regular, bueno o excelente? No sé cuál habrá sido su calificación, pero los bendigo para que reciban la gracia de Dios y puedan cumplir con estas seis claves para ser bendecidos y rodeados del favor de Dios.

Reciban la gracia de Dios para pedir conforme a  Su voluntad, porque si pedimos algo conforme a Su voluntad, tenemos la confianza de que Él nos oye y si Él nos oye, todo lo que pidamos, conforme a Su voluntad, será hecho.

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