Cuando la justicia y la paz se besaron parte II

La muerte de Cristo en la cruz y Su resurrección, fue el punto de encuentro más grande entre el cielo y la tierra.

Dios se hizo hombre y como tal entró en la tierra. A los 30 años inició su ministerio y a los 33 fue a la cruz.

Jesús dijo: Y yo, si fuere levantado de la tierra, a todos atraeré a mí mismo (Juan 12:32). Él se refería a Su muerte en la cruz. Dios ofreció a Su Hijo, pero Él no solo murió, sino que al tercer día resucitó.

Todo punto de contacto fue propiciado por el punto de encuentro más grande, cuando Jesús murió por nosotros.

Aun ministros y predicadores se extravían cuando dejan de dar la prioridad a Jesús. El centro de toda predica debe ser Jesús. Cuando se predica de las añadiduras se daña la obra, no puede ser el reino más importante que el Rey.

Resumen de la primera parte

Salmos 85:10 La misericordia y la verdad se encontraron; la justicia y la paz se besaron.

La Misericordia y la Verdad estuvieron unidas en la Cruz.

Salmos 85:11-12 La verdad brotará de la tierra, y la justicia mirará desde los cielos. Jehová dará también el bien, y nuestra tierra dará su fruto.

Jesús en nosotros para dar frutos de justicia, no de la carne. No confundamos el altar de Caín, Dios no mira fruta, sino frutos.

Salmos 85:13 La justicia irá delante de él, y sus pasos nos pondrá por camino.

Seguir a Jesús, caminar tras sus huellas para que Su justicia esté en nosotros.

2da a los Corintios 5:21 Al que no conoció pecado, por nosotros lo hizo pecado, para que nosotros fuésemos hechos justicia de Dios en él.

Jesús, Él que no conoció pecado, se hizo pecado por nosotros, para que fuésemos Justicia de Dios en Él, ya no es nuestra justicia, es la de Dios. Por medio de Cristo tenemos paz para con Dios por medio de aquel que no amó.

Job tuvo su punto de encuentro, no fue a su momento ni a su circunstancia, fue a lo que Jesús hizo, él dijo: “Yo sé que mi redentor vive”, vio la muerte y la resurrección de Jesús, por eso termina diciendo: “De oídas te había oído más ahora mi ojos te ven”.

Génesis 22:1-2 Aconteció después de estas cosas, que probó Dios a Abraham, y le dijo: Abraham. Y él respondió: Heme aquí. Y dijo: Toma ahora tu hijo, tu único, Isaac, a quien amas, y vete a tierra de Moriah, y ofrécelo allí en holocausto sobre uno de los montes que yo te diré. 

Dios le dio a Abraham el hijo de la promesa cuando él tenía 100 años, era su única posibilidad de tener descendencia. Pero ahora Dios se lo pedía, le pedía que matara su promesa, era una solicitud sin lógica a los ojos del hombre.

Siempre que Dios nos quiere dar algo nos manda a Moriah, al lugar que Él nos dice y a hacer un altar, porque no puede haber altar si no hay ofrenda, victima, y la Biblia dice que presentemos nuestros cuerpos en sacrificio vivo, agradable a Dios.

Dios le pedía a Abraham su hijo, porque en los puntos de encuentro, Dios nos quita lo nuestro, porque Él sabe lo que va a proveer.

Cada vez que Cristo hacia un milagro, Él tenía la provisión. Jesús desafió a sus discípulos para alimentar a la multitud, porque Él sabía lo que iba a hacer. Jesús le pedía algo imposible a los discípulos, porque Dios quiere que le creamos, porque a nosotros nos toca lo posible y a Él lo imposible. Los discípulos no habían salido de la tienda de la limitación y empezaron a poner los obstáculos, pero el muchachito le creyó a Dios.

1 Corintios 10:13 No os ha sobrevenido ninguna tentación que no sea humana; pero fiel es Dios, que no os dejará ser tentados más de lo que podéis resistir, sino que dará también juntamente con la tentación la salida, para que podáis soportar. 

Génesis 22:3 Y Abraham se levantó muy de mañana, y enalbardó su asno, y tomó consigo dos siervos suyos, y a Isaac su hijo; y cortó leña para el holocausto, y se levantó, y fue al lugar que Dios le dijo. 

Abraham fue al lugar que Dios le dijo. Dios quiere que vayamos al lugar que Él nos dijo, pero uno quiere ir al que uno quiere, pero el lugar que Él nos dice no es de pedir, sino de dar, el de morir al yo.

Entierra tu posibilidad en la tierra de aquel que resucitó y murió, al igual que un agricultor cuando siembra una semilla y dura un tiempo sin ver nada, no verás nada, pero luego veras. Cuando el agricultor siembra se queda sin nada.

Dios le pidió a Abraham a su único hijo. La motivación primera para dar debe ser amor, porque Dios sembró a Su Hijo por amor.

Génesis 22:4 Al tercer día alzó Abraham sus ojos, y vio el lugar de lejos. 

Abraham en su mente miraba a su hijo inmolado, quemado, cada día que se acercaba a ese monte. ¿Desde cuándo habrá visto Dios la muerte de Su Hijo en la cruz? No puede haber Evangelio sin Jesús y sin el Padre y Su muestra de amor.

1ra. de Pedro 1:18-20 Sabiendo que fuisteis rescatados de vuestra vana manera de vivir, la cual recibisteis de vuestros padres, no con cosas corruptibles, como oro o plata, sino con la sangre preciosa de Cristo, como de un cordero sin mancha y sin contaminación, ya destinado desde antes de la fundación del mundo, pero manifestado en los postreros tiempos por amor de vosotros.

Abraham tardó tres días en llegar al lugar que El Señor le había indicado, tiempo durante el cual estuvo viendo a su hijo inmolado. El Padre, desde antes de la fundación del mundo, sabía que Su Hijo iba a morir, y cómo iba a morir.

Génesis 22:5 Entonces dijo Abraham a sus siervos: Esperad aquí con el asno, y yo y el muchacho iremos hasta allí y adoraremos, y volveremos a vosotros. 

Ponle nombre a tu prueba, la de Abraham era dame tu hijo, el que más amas, él le puso Adoración: “yo y el muchacho iremos hasta allí y adoraremos, y volveremos a vosotros.”

Génesis 22:7 Entonces habló Isaac a Abraham su padre, y dijo: Padre mío. Y él respondió: Heme aquí, mi hijo. Y él dijo: He aquí el fuego y la leña; mas ¿dónde está el cordero para el holocausto? 

  • Abraham cortó la leña.
  • El hijo llevaba la leña y el fuego.
  • En el Plan de Salvación: El padre planificó, el hijo ejecutó y el Espíritu Santo reveló.
  • También te habla de la importancia de que lo hijos estén involucrados, que sepan lo que Dios nos dijo, lo que Dios espera. Transmitámosle la visión que Dios nos dio.

Génesis 22:8 Y respondió Abraham: Dios se proveerá de cordero para el holocausto, hijo mío. E iban juntos. 

Iban juntos, en la mima visión de Dios. Iban juntos porque en el sacrificio de Cristo iban el Padre y el Hijo.

Abraham sabía que se iba a sacrificar el cordero. Él sabía que Dios iba a proveer de cordero.

Juan 8:56 Abraham vuestro padre se gozó de que había de ver mi día; y lo vio, y se gozó. 

¿A la hora de una prueba miras al que vino? Abraham vio al que venía, nosotros vemos al que ya vino.

Génesis 22:9 Y cuando llegaron al lugar que Dios le había dicho, edificó allí Abraham un altar, y compuso la leña, y ató a Isaac su hijo, y lo puso en el altar sobre la leña.

 

  • Obedeció: No puede haber punto de encuentro sino hay obediencia.
  • Cortó la leña
  • Edificó un altar
  • Compuso la leña
  • Ató al muchacho
  • Lo puso sobre el altar de la leña

2da a los Corintios 5:21 Al que no conoció pecado, por nosotros lo hizo pecado, para que nosotros fuésemos hechos justicia de Dios en él.

Aquí se cumplió lo que dice el Salmo 85. En Cristo está el cumplimiento de todas las promesas.

2da a los Corintios 1:19-20 Porque el Hijo de Dios, Jesucristo, que entre vosotros ha sido predicado por nosotros, por mí, Silvano y Timoteo, no ha sido Sí y No; mas ha sido Sí en él; porque todas las promesas de Dios son en él Sí, y en él Amén, por medio de nosotros, para la gloria de Dios. 

Cuando tienes una necesidad y vas a tu punto de encuentro,

Génesis 22:10-13 Y extendió Abraham su mano y tomó el cuchillo para degollar a su hijo. Entonces el ángel de Jehová le dio voces desde el cielo, y dijo: Abraham, Abraham. Y él respondió: Heme aquí. Y dijo: No extiendas tu mano sobre el muchacho, ni le hagas nada; porque ya conozco que temes a Dios, por cuanto no me rehusaste tu hijo, tu único. Entonces alzó Abraham sus ojos y miró, y he aquí a sus espaldas un carnero trabado en un zarzal por sus cuernos; y fue Abraham y tomó el carnero, y lo ofreció en holocausto en lugar de su hijo. 

En lugar de cordero un carnero, un carnero es un animal adulto, el cordero es un bebé. Abraham había dicho: “Dios se proveerá de cordero”. El carnero representa La Ley, los sacrificios que quedaron atrás cuando llegó El Cordero de Dios. La Ley cubría pecados, el Cordero los borra, para con su sangre limpiarnos de todo pecado y redimirnos. La Ley quedó atrás.

El cordero nos introdujo a un nuevo pacto y el antiguo quedó cancelado.

Génesis 22:14-16 Y llamó Abraham el nombre de aquel lugar, Jehová proveerá. Por tanto se dice hoy: En el monte de Jehová será provisto. Y llamó el ángel de Jehová a Abraham por segunda vez desde el cielo, y dijo: Por mí mismo he jurado, dice Jehová, que por cuanto has hecho esto, y no me has rehusado tu hijo, tu único hijo; 

Cuando uno da lo que más ama y confía en Dios, en que si Él nos dio a Su Hijo, juntamente con Él nos da todas las cosas, entonces Dios nos cambia y nos transforma.

Dios le dio la promesa a Abraham. Todo comienza con una promesa condicionada a dejar algo, luego le dice vamos a hacer un pacto de sangre, la circuncisión, en todo pacto tiene que haber sangre, pero estamos en un nuevo pacto, el de Cristo, luego vino el juramento, cuando vas al lugar de encuentro, cuando Él jura por Si mismo, está implícito Su Hijo, el que fue al lugar de encuentro más grande entre el cielo y la tierra.

Génesis 22:17 de cierto te bendeciré, y multiplicaré tu descendencia como las estrellas del cielo y como la arena que está a la orilla del mar; y tu descendencia poseerá las puertas de sus enemigos. 

Tu descendencia es toda hasta que Cristo venga.

Génesis 22:20 Aconteció después de estas cosas, que fue dada noticia a Abraham, diciendo: He aquí que también Milca ha dado a luz hijos a Nacor tu hermano: 

El secreto es que después de estas cosas, Dios hizo fértil a la mujer de su hermano. Aun tu familia va a ser bendecida con tu punto de encuentro con Dios

Génesis 22:21 Uz su primogénito, Buz su hermano, Kemuel padre de Aram, 

Génesis 22:23 Y Betuel fue el padre de Rebeca. Estos son los ocho hijos que dio a luz Milca, de Nacor hermano de Abraham.

Cuando Dios preparó a Isaac le preparó a Rebecca, porque en ese monte Jehová vio y proveyó.

Génesis 24:15 Y aconteció que antes que él acabase de hablar, he aquí Rebeca, que había nacido a Betuel, hijo de Milca mujer de Nacor hermano de Abraham, la cual salía con su cántaro sobre su hombro. 

Dios le tenía hasta pareja a su hijo, porque el punto de encuentro más grande fue la muerte de Cristo en la cruz.

Punto de encuentro puede ser tu alcoba, tu lugar secreto, pero el valedero es cuando obedeces, aprende a estar a solas con Dios.

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