Etiquetas de Dios que hacen la diferencia II

En la primera parte de este mensaje vimos estas primeras etiquetas:

Derecho de llegar a ser hijos de Dios.

Juan  1:12  Más a todos los que le recibieron, a los que creen en su nombre, les dio potestad de ser hechos hijos de Dios.

La primera etiqueta que recibimos  después de haber recibido a Cristo es de  “tener derecho de llegar a ser hijo de Dios”.

Llamados hijos de Dios

Mateo 5:9  Bienaventurados los pacificadores, porque ellos serán llamados hijos de Dios.

La segunda etiqueta que nos ponen es  “llamados hijos de Dios”.  No es lo mismo tener derecho de llegar a ser  hijo de Dios que ser llamados hijos de Dios.

Los hijos guiados por el Espíritu

Romanos 8:14  Porque todos los que son guiados por el Espíritu de Dios, éstos son hijos de Dios.

La tercera etiqueta es  “Los hijos de Dios son guiados por el Espíritu Santo”,  aquí se refiere a  hijos maduros.

Y seréis hijo de Altísimo.

Lucas 6:35  Amad, pues, a vuestros enemigos, y haced bien, y prestad, no esperando de ello nada; y será vuestro galardón grande, y seréis hijos del Altísimo; porque él es benigno para con los ingratos y malos.

A los que hemos conocido al Señor nos manda a amar a nuestros enemigos, pero amar no es un sentir,  es una orden.   Tenemos que perdonar de corazón y tendremos la etiqueta de ser “hijo del Altísimo”.

Hoy continuamos con:

Aún no se ha manifestado que habremos de ser.

1Juan 3:2  Amados, ahora somos hijos de Dios, y aún no se ha manifestado lo que hemos de ser; pero sabemos que cuando él se manifieste, seremos semejantes a él, porque le veremos tal como él es.

Somos hijos de Dios pero aún no se ha manifestado lo que habremos de ser, porque vamos por etapas,  de gloria, en gloria. Cuando Él se manifieste le veremos como Él es, en otras palabras nos vamos a parecer al Señor.

Hijos por adopción.

¿Qué le gustaría ser? ¿Hijo legítimo o hijo adoptivo?  Hay una etiqueta que por amor, el Padre Dios nos puso: “hijos por adopción”. Lo primero que tenemos que entender es esta verdad quedó  escrita en el antiguo testamento para nosotros, aunque se refiere en momentos especiales a los gentiles, Dios escogió a Israel por adopción sin embargo nosotros los gentiles aparentemente no aparecíamos en ese plan momentáneo. La buena noticia es que el plan ya estaba hecho, porque el Mesías iba se ser luz a los gentiles, Él no solo iba a morir por los hebreos, o los gentiles, sino por todos los hombres.

Cuando Dios diseñó  a ser humano lo diseñó  con un modelo exclusivo “hijo de Dios”  en  Lucas 3:38 “… hijo de Adán, hijo de Dios”.   En la genealogía de Cristo  nos dice que Adán era hijo de   Dios.  Él  nos creó y nos diseñó  con el propósito de ser  “hijos de Dios”.  El Señor le dio algo al hombre que se llama libre albedrio, y Adán trasgredió la voluntad de Dios por desobedecerle.

Isaías 6:8  Después oí la voz del Señor, que decía: ¿A quién enviaré, y quién irá por nosotros? Entonces respondí yo: Heme aquí, envíame a mí.  

Adán  por su desobediencia  tenía que morir, pero no había nada que sustituyera al ser humano, tenía que haber algo mayor para que lo pudiera sustituir. Por tal razón Jesús siendo el Hijo de Dios se hizo hombre, y en la cruz del calvario el ocupó nuestro lugar.

Nosotros nos crearon para ser hijos de Dios, pero como en Adán todos pecamos y todos morimos  ya no somos hijos por creación; pero el Señor nos amó tanto que entrego a Su Hijo por nosotros y ahora somos hijos por adopción.

Efesios  1:3  Bendito sea el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, que nos bendijo con toda bendición espiritual en los lugares celestiales en Cristo.

La Biblia nos dice que el Padre Dios nos bendijo a nosotros  con toda bendición espiritual en los lugares celestiales para luego enviarnos aquí a la tierra.

Un ejemplo de esto es el caso de Rebeca. Abraham necesitaba una esposa para su hijo Isaac y envió uno de sus siervos a  buscarla. El siervo pidió a Rebeca que le permitiera beber de su vasija. La joven le dio agua a él y a sus  camellos. El siervo se dio cuenta así de que Dios le daba la señal que había pedido: la joven era bella y generosa. De inmediato le hizo magníficos presentes, preguntándole su nombre, y si su padre lo albergaría. A continuación pidió la mano de Rebeca para Isaac; Betuel y Labán aceptaron. (Gen. 24:1-27)

Rebeca cumplió el propósito  porque era de su misma tierra y de su parentela, antes de ella irse sus padres y sus hermanos la bendijeron   Génesis  24:60  Y bendijeron a Rebeca, y le dijeron: Hermana nuestra, sé madre de millares de millares, y posean tus descendientes la puerta de sus enemigos. Rebeca aún no se había casado y la estaban bendiciendo para ser madre de millares y también estaban bendiciendo su descendencia para que fuera cabeza y no cola.  Pero Rebeca aún era virgen y en ese momento esa bendición no le servía, porque ella no había conocido varón; sin embargo ella llevaba  la bendición y luego sería activada. Eso mismo pasó con nosotros, que el Padre nos bendijo en los lugares celestiales y luego esa bendición seria activada aquí en la tierra.

Génesis 24:61  Entonces se levantó Rebeca y sus doncellas, y montaron en los camellos, y siguieron al hombre; y el criado tomó a Rebeca, y se fue.

El criado representa al Espíritu Santo y los camellos representan a los ministros que le toca llevar  y conducir a la novia para que se case y llegue  a ser la esposa del Cordero. Rebeca llevaba la bendición y a la hora de casarse se activo. 

Bendición trae consigo cinco aspectos:

1. Capacita

2. Activa

3. Establece propósito

4. Habilita

5. Nos bendice para bendecir

Efesios 1:4  según nos escogió en él antes de la fundación del mundo, para que fuésemos santos y sin mancha delante de él.

El Señor nos escogió antes de la fundación del mundo para que  estuviéramos consagrados y sin defectos a delante sus ojos.

David cometió muchos pecados sin embargo Dios lo vio sin defecto,  porque Él lo había perdonado y sus pecados los echó a lo profundo de la mar y no se acuerda mas de ellos. La Biblia nos dice: “El que encubre sus pecados no prosperará;  Mas el que los confiesa y se aparta alcanzará misericordia” Pro 28:13.  Si tenemos comunión uno con otros la sangre de Cristo nos limpia de todo los pecados.

Adoptados Hijos Suyos.

Efesios 1:5  en amor habiéndonos predestinado para ser adoptados hijos suyos por medio de Jesucristo, según el puro afecto de su voluntad.

Nosotros fuimos predestinados para ser adoptados hijos suyos por medio de Jesucristo; ya no es por creación porque en Adán todos pecamos y todos morimos. Dios nos amó tanto que envió a su propio Hijo para darnos la oportunidad de ser hijos adoptivos.

Adopción: es el acto por el que una persona recibe como hijo a uno que no lo es, y de confiere todos los derechos y obligaciones de esa posición.

Hijos por Adopción.

Una vez escuché una historia de un grupo de niños que se estaban burlando de un compañero de la escuela el cual era hijo adoptivo.

El niño se aguantó lo más que pudo, pero al final le contestó: “Lo único que les puedo decir es que mi padre mes escogió a mí, pero sus padres no pudieron hacer otra cosa que aceptarlos a ustedes”.

Dios nos escogió a nosotros para que fuéramos sus hijos por medio de la adopción. El Padre le dio  todas las cosas al hijo y Cristo es el heredero de todas las cosas, pero nosotros por medio de Cristo pasamos a ser hijos y somos coherederos juntamente con Él, todo lo que le pertenece al Hijo, el Padre nos lo dio por amor a nosotros.

El Espíritu de Adopción.

Romanos  8:15  Pues no habéis recibido el espíritu de esclavitud para estar otra vez en temor, sino que habéis recibido el espíritu de adopción, por el cual clamamos: !!Abba, Padre!

Abba es una palabra aramea  y su significado es Padre. La Biblia nos dice que somos hijos de Dios por adopción  y cuando nos adoptan tenemos los mismos derechos que el de hijos verdaderos,  ¡qué amor el del Padre, que teniendo a su Hijo verdadero, al Unigénito, nos adopta a nosotros como hijos suyos!

La adopción a la que se refería Pablo era una acción legal, que existía en la ley romana,  por la cual una persona toma dentro su familia un niño que no era suyo, con la finalidad de tratarlo y darle todos los privilegios de un hijo propio y  pudiendo  heredar  cuando fuere grande como hijo verdadero.  

El niño  adoptado perdía todos los derechos y privilegios de su antigua familia y ganaba todo los derechos legítimos de  un hijo de la nueva familia,  pudiendo  llegar a ser coheredero  de la herencia del padre al igual que el hijo legitimo.

La antigua familia hace referencia a Adán, porque en Adán todos pecamos y todos morimos. Nuestra antigua familia era una familia de desorden,  tinieblas,  caos y vacíos.  Ahora tenemos la luz verdadera, pero a veces queremos seguir con los derechos antiguos,  cuando ya tenemos un nuevo dueño que se llama Jesucristo.

Hijos por Adopción.

Romanos 8:16  El Espíritu mismo da testimonio a nuestro espíritu, de que somos hijos de Dios.

El espíritu nos da testimonio a nuestro espíritu que somos hijos de Dios, pero el enemigo nos lanza dardos para poner dudas en nosotros para que no podamos  creer que somos hijos de Dios. Hasta a Jesús, quiso ponerle duda.  Dice en “Lucas 4:3  Entonces el diablo le dijo: Si eres Hijo de Dios, di a esta piedra que se convierta en pan”.  El enemigo quiso poner duda en el corazón de Jesús diciendo  “Si eres Hijo de Dios” pero Jesús es en verdadero Hijo de Dios.

Romanos 8:17  Y si hijos, también herederos;  herederos de Dios y coherederos con Cristo, si es que padecemos juntamente con él, para que juntamente con él seamos glorificados.

El Padre le dio todas la cosas al Hijo, todo fue creado por Él y para Él, todas las cosa en Él subsisten, Él es la imagen del Dios invisible y todo le pertenece a Él. Si nosotros padecemos juntamente con Él vamos a ser glorificado con Él.

Gálatas  4:-1-3  Pero también digo: Entre tanto que el heredero es niño, en nada difiere del esclavo, aunque es señor de todo;  sino que está bajo tutores y curadores hasta el tiempo señalado por el padre.  Así también nosotros, cuando éramos niños, estábamos en esclavitud bajo los rudimentos del mundo.

Bajo la ley Romana, la edad en que  el niño  pasaba a ser hombre no estaba fijado definitivamente, pero estaba  comprendido entre los 14 a  17 años. En un festival sagrado para la familia que se llamaba “Liberalia”  y se le quitaba la toga “praetexta” que tenía una franja purpura por debajo. El niño  se despojaba de ella en la ceremonia que se realizaba durante la fiesta, y se ponía la toga “virilis” que era la toga que llevaban los adultos. El cambio de la toga significaba que ya no era niño, sino un adulto, pero para tener derecho a la herencia debía tener 20 años , por eso dice la palabra “tanto que el heredero es niño, en nada difiere del esclavo”.  Ya nos lo dieron todo en Cristo Jesús, pero hay personas que por ser niños todavía, aún no disfrutan su herencia.

El espíritu de adopción y nuestro cuerpo.  

Romanos  8:23  y no sólo ella, sino que también nosotros mismos, que tenemos las primicias del Espíritu, nosotros también gemimos dentro de nosotros mismos, esperando la adopción, la redención de nuestro cuerpo.

La redención de nuestros cuerpos es cuando lo mortal se vista de inmortalidad, lo corruptible en incorrupción,  pero los que estemos vivos seremos transformados.

2Corintios 5:1-3  Porque sabemos que si nuestra morada terrestre, este tabernáculo, se deshiciere, tenemos de Dios un edificio, una casa no hecha de manos, eterna, en los cielos.  Y por esto también gemimos, deseando ser revestidos de aquella nuestra habitación celestial;  pues así seremos hallados vestidos, y no desnudos.

El anhelo de Pablo es que él gemía porque sabía que un día este cuerpo iba a ser desecho para ser revestido de aquel cuerpo verdadero. El cuerpo que vamos a tener por la eternidad es diferente al que tenemos ahora.

Nuestra herencia de hijos.

Efesios  1:16-18  no ceso de dar gracias por vosotros, haciendo memoria de vosotros en mis oraciones,   para que el Dios de nuestro Señor Jesucristo, el Padre de gloria, os dé espíritu de sabiduría y de revelación en el conocimiento de él, alumbrando los ojos de vuestro entendimiento, para que sepáis cuál es la esperanza a que él os ha llamado, y cuáles las riquezas de la gloria de su herencia en los santos,

Somos hijos adoptivos por medio de Jesucristo. Una etiqueta puede hacer la diferencia. La verdadera herencia es que somos hijos del Dios viviente y por la eternidad seremos coherederos con Cristo. Hay personas  que teniendo herencia no la aprovechan y no la disfrutan. Dios quiere bendecir a su pueblo, siéntete con derecho porque eres  hijo adoptivo de Dios. 

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