La adoración por encima de toda circunstancia

Una de las cosas más tremendas es como reacciona uno ante una circunstancia, todos reaccionamos diferentes ante la misma situación.

¿Cómo reacciona alguien ante el pecado descubierto? El profeta Natán llegó con David y le dijo un hombre hizo esto y el tal eres tú. David era el rey, pudo haber dicho maten a este profeta, pero él fue humilde y aceptó su pecado, no le echó la culpa a Betsabe, por el contrario, le dijo al Señor yo pequé contra ti y se agarró de la misericordia de Dios.

Adán y Eva al oír la voz de Dios se escondieron entre los árboles del huerto. Muchos se esconden en el huerto. El huerto representa su trabajo, y muchos dicen tengo mucho trabajo, no tengo tiempo para ir a la iglesia.

Otros se esconden detrás de los árboles. Los árboles en la Biblia representan a los hombres. Un ciego cuando Jesús le devolvía la vista dijo que veía a los hombres como árboles, nos escondemos detrás de hombres, pero Dios nos quiere frente a Él porque somos transformados en Su presencia, llevados de gloria en gloria.

Otros tratan de huir de la presencia de Dios. Jonás primero se alejó, luego huyó, pero de la presencia de Dios nadie puede huir. David dijo si me fuera al lugar más alto hay estás Tú, al más bajo también, es que en ningún lugar podemos escondernos de Dios, porque Él está en todas partes.

Dios mira la adoración ante toda circunstancia, a veces hay razones para no adorar porque no hay nada, pero cuando no hay nada y está Él, está todo.

La adoración por revelación de que Jesús es nuestro Rey

Mateo 2:1 Cuando Jesús nació en Belén de Judea en días del rey Herodes, vinieron del oriente a Jerusalén unos magos.

El oriente para Israel viene a ser Babilonia, esos magos eran astrónomos, personas que estudiaban las estrellas.

Estudiosos dicen que aquellos jóvenes que llegaron a Babilonia, Daniel y sus tres amigos, mostraron a Dios. Esto fue así porque hasta el rey Nabucodonosor tuvo que reconocer que Jehová es el verdadero Dios, y que por ellos se conocieron las profecías bíblicas de que un día nacería el Mesías Rey de Israel, por eso esos magos llegaron del oriente a Jerusalén.

¿Cuánto les costaría llegar a Jerusalén, en caravanas, por medio de desiertos, pasando montañas? Pero ellos tenían la revelación, reconocían que había nacido un rey.

Mateo 2:2  diciendo: ¿Dónde está el rey de los judíos, que ha nacido? Porque su estrella hemos visto en el oriente, y venimos a adorarle.

Hay tan pocos adoradores porque es difícil ver a Jesús como Rey, es fácil verlo como Salvador, pero como rey implica que nosotros somos los súbditos, que Él es el que manda, por eso es difícil.

Los magos vieron la estrella, era una estrella rara, porque los iba guiando e iban con el propósito de ver al rey de los judíos, pero que también era rey de ellos, mostraban que Jesús vino para ser rey de judíos y gentiles.

Expusieron sus vidas caminando por el desierto, donde había ladrones y alimañas, pero no iban a pedir iban a adorarle. ¿A qué vienes a la iglesia?

Mateo 2:3-5  Oyendo esto,  el rey Herodes se turbó, y toda Jerusalén con él. Y convocados todos los principales sacerdotes, y los escribas del pueblo, les preguntó dónde había de nacer el Cristo. Ellos le dijeron: En Belén de Judea; porque así está escrito por el profeta:

Le preguntaron a Herodes: ¿Dónde está el rey de los judíos, que ha nacido? Porque su estrella hemos visto en el oriente, y venimos a adorarle.

Herodes turbado mandó a llamar a los religiosos para saber dónde habría de nacer el Mesías y le responden que en Belén de Judea; porque así está escrito por el profeta. Ellos conocían las escrituras, sabían que iba a nacer en Belén, pero todos esos fariseos, saduceos y escribas, no lo conocieron, no lo vieron como Rey.

La religiosidad impide ver a Jesús como rey. Vieron los milagros y los cuestionaron porque miran las apariencias, decían no porque sanó el sábado, no vieron el milagro de que levantó un paralitico, solo se figaron que era sábado.

Mateo 2:7-8 Entonces Herodes, llamando en secreto a los magos, indagó de ellos diligentemente el tiempo de la aparición de la estrella; y enviándolos a Belén, dijo: Id allá y averiguad con diligencia acerca del niño;  y cuando le halléis, hacédmelo saber, para que yo también vaya y le adore.

Herodes lo que pensó fue viene la competencia, otro rey que va a competir conmigo, y solo se preocupó por averiguar sobre la fecha de la aparición de la estrella. Herodes dijo que quería ir a adorar a Jesús, Esto evidencia que hay una adoración verdadera y una falsa, una que da vida y otra que da muerte, porque la adoración falsa hizo matar los niños de menos de dos años.

Los magos tardaron meses en llegar a Jerusalén, dijeron los reyes nacen en palacios, pues iremos donde está el palacio de Jerusalén. Cuando dejamos de ver la revelación de Dios y le aplicamos lógica humana, viene el fracaso, porque no es asunto de lo que debería ser, es asunto de la Palabra de Dios, te tiene que guiar el señor. La estrella se desapareció y cuando salieron de Jerusalén la estrella volvió a aparecer.

Mateo 2:9  Ellos, habiendo oído al rey, se fueron; y he aquí la estrella que habían visto en el oriente iba delante de ellos, hasta que llegando, se detuvo sobre donde estaba el niño.

El dejar de ver la estrella los llevó al palacio de Herodes y trajo muerte, pero volver a verla los llevó al niño.

Mateo 2:10  Y al ver la estrella, se regocijaron con muy grande gozo.

Cuando la revelación te lleva a exaltar a un hombre eso no es de Dios, la verdadera nos lleva a exaltar y a engrandecer al Nombre que es sobre todo nombre.

Mateo 2:11  Y al entrar en la casa, vieron al niño con su madre María, y postrándose, lo adoraron; y abriendo sus tesoros, le ofrecieron presentes: oro, incienso y mirra.

Entraron a la casa, el niño nació en el pesebre, pero ya estaba en la casa. Eran caravanas que llegaron a la casa, no fueron tres reyes, Melchor, Gaspar y Baltazar, la Biblia no dice nombres.

Se postraron, muchos por eso no reconocen que Jesús es rey, porque hay que postrarse y rendir el razonamiento, se postraron y le rindieron adoración. La adoración no es pedir, es dar, el Padre ya te dio a Su Hijo Jesús y junto con Él te da todas las cosas.

Le dieron lo mejor, no cualquier cosa. Al señor se le da lo mejor de lo mejor para el Mejor.

Estaba la madre y el niño, pero adoraron al niño porque reconocieron que Él era rey. ¿Cómo se sentiría el Padre al ver que le daban a Su Hijo, cuando uno adora al Hijo, agrada al Padre y Él nos bendice.

La adoración que evidencia donde está nuestro corazón

El padre no mandó a esos reyes, Él solo les mostró que iba a nacer Su Hijo y a ellos les nació ir a buscarlo. El Padre no les dijo a los reyes lo que tenían que darle a Jesús, ellos decidieron lo que habían de darle, pero veamos este caso, donde es Dios el que pide.

Génesis 22:1-2 Aconteció después de estas cosas, que probó Dios a Abraham, y le dijo: Abraham. Y él respondió: Heme aquí. Y dijo: Toma ahora tu hijo, tu único,  Isaac, a quien amas,  y vete a tierra de Moriah, y ofrécelo allí en holocausto sobre uno de los montes que yo te diré.

¿Qué le diría Sara a Abraham cuando salió con Isaac? Pero la prueba era para Abraham. Ofrecerlo en holocausto era matarlo y quemarlo hasta reducirlo a cenizas, era la única oportunidad de tener descendencia. Dios se lo pedía para saber dónde estaba su corazón y cuando uno le da a Dios algo que Él nos pide, Él nos lo devuelve bendecido.

Génesis 22:12  Y dijo: No extiendas tu mano sobre el muchacho, ni le hagas nada; porque ya conozco que temes a Dios, por cuanto no me rehusaste tu hijo, tu único.

La prueba era saber dónde estaba el corazón de Abraham. El corazón de Abraham estaba en Dios, la prueba es cuando Dios te dice dame lo que más amas, dame tu título, dame tu razonamiento.

Génesis 22:5  Entonces dijo Abraham a sus siervos: Esperad aquí con el asno, y yo y el muchacho iremos hasta allí y adoraremos, y volveremos a vosotros.

Abraham no vio a un Dios malo, que le quería quitar a su hijo, él le puso nombre a su prueba, adoración. Ponle nombre a tu prueba, nombre que glorifique a Dios.

Abraham reaccionó de esta forma porque había una palabra profética que Dios le había dado: Cuando él tenía noventa y nueve años, el Señor se le apareció y le dijo: Yo haré un pacto contigo; haré que tenga muchísimos descendientes (Génesis 17:1-4)

Por eso hay que leer la Palabra Profética más segura y si un versículo se te hace vida, aunque pasen años esperar porque no tardará.

Génesis 17 4-5  He aquí mi pacto es contigo, y serás padre de muchedumbre de gentes. Y no se llamará más tu nombre Abram, sino que será tu nombre Abraham, porque te he puesto por padre de muchedumbre de gentes.

Un adorador no se mueve por las circunstancias que se avecinen, sino por la Palara que Dios ha dicho, la cree y la confiesa: “El muchacho y yo seguiremos adelante, adoraremos a Dios y luego regresaremos.” (Génesis 22:5)

Un adorador le pone nombre a su prueba. Ante el dame a tu hijo, Abraham le puso a su prueba adoración.

Génesis 22:14  Y llamó Abraham el nombre de aquel lugar, Jehová proveerá. Por tanto se dice hoy: En el monte de Jehová será provisto.

Primero le puso nombre a su prueba: “Adoración”, más luego le puso nombre al lugar donde El Señor le proveyó: “El Señor provee de lo necesario”. El resultado de una genuina adoración es que se conoce a Dios como proveedor de lo necesario.

Por eso es que es muy difícil que alguien que no le da el diezmo a Dios le de todo.

La adoración sin tener nada que darle

Job 1:7-8  Y dijo Jehová a Satanás: ¿De dónde vienes? Respondiendo Satanás a Jehová, dijo: De rodear la tierra y de andar por ella. Y Jehová dijo a Satanás: ¿No has considerado a mi siervo Job,  que no hay otro como él en la tierra,  varón perfecto y recto,  temeroso de Dios y apartado del mal?

Todo esto lo dijo Dios de Job:

  • No hay otro como el en la tierra
  • Varón perfecto
  • Recto
  • Temeroso de Dios
  • Apartado del mal

Dios tenía ese concepto de Job, fue Él que lo promovió para la prueba, Esa prueba era para bien, Dios sabía lo que había puesto en Job, y Él quería llevarlo a otro nivel, lo iba a respaldar, lo iba a ayudar. Dios habló de ti, no dijo que eras un derrotado, si estamos en Cristo somos más que vencedores.

Job 1:9  Respondiendo Satanás a Jehová,  dijo:  ¿Acaso teme Job a Dios de balde?

La versión BLS dice: Satanás respondió: ¡Por supuesto! ¡Pero si Job te obedece, es por puro interés!

El diablo creía que era por interés, porque muchos siguen a Jesús por panes y peces, pero otros porque Él es Rey de reyes

Job 1:10  ¿No le has cercado alrededor a él y a su casa y a todo lo que tiene?  Al trabajo de sus manos has dado bendición;  por tanto,  sus bienes han aumentado sobre la tierra.

Job 1:12  Dijo Jehová a Satanás: He aquí, todo lo que tiene está en tu mano; solamente no pongas tu mano sobre él. Y salió Satanás de delante de Jehová.

Fue Dios el que promovió a Job para la prueba, satanás decía que Job por interés le servía a Dios y que este iba a blasfemar en la prueba.

Job perdió: Ovejas, camellos, pastores, criadas, sus hijos, y ante eso Job:

Job 1:20  Entonces Job se levantó, y rasgó su manto, y rasuró su cabeza, y se postró en tierra y adoró,

Un adorador no sirve a Dios por interés, no va a Dios solo para que le dé, va a Dios porque ya Él nos dio. Si nos dio a Jesús juntamente con Él nos da todas las cosas.

Job lo perdió todo, cuando estés triste, la Biblia dice que hagas oración, expresa tu dolor, póstrate, llora delante de la presencia de Dios.

Job adoró por encima de todo circunstancia y dijo

Job 1:21-22 y dijo: Desnudo salí del vientre de mi madre,  y desnudo volveré allá.  Jehová dio,  y Jehová quitó;  sea el nombre de Jehová bendito. En todo esto no pecó Job, ni atribuyó a Dios despropósito alguno.

No preguntes a Dios por qué sino para qué, que es lo que quieres de mí, porque hasta que no entiendas el para qué se va a prolongar la prueba.

Job 2:7  Entonces salió Satanás de la presencia de Jehová, e hirió a Job con una sarna maligna desde la planta del pie hasta la coronilla de la cabeza.

Ahora no era bienes, era su cuerpo.

Job 2:8-9 Y tomaba Job un tiesto para rascarse con él, y estaba sentado en medio de ceniza. Entonces le dijo su mujer: ¿Aún retienes tu integridad?  Maldice a Dios, y muérete.

Integro es aquel que afuera y adentro es el mismo.

Job 2:10  Y él le dijo: Como suele hablar cualquiera de las mujeres fatuas,  has hablado. ¿Qué? ¿Recibiremos de Dios el bien,  y el mal no lo recibiremos?  En todo esto no pecó Job con sus labios.

Fatua, necia, el adorador sabe que hay tiempos de bienestar y de escasez y al final él tuvo el conocimiento de lo que Dios haría.

Job 19:25  Yo sé que mi Redentor vive, y al fin se levantará sobre el polvo;

Job vio la victoria de Jesús, lo vio muriendo y resucitando. El adorador ve la victoria de Cristo.

Job 19:26  Y después de deshecha esta mi piel, en mi carne he de ver a Dios;

Él sabía que lo vería vivo.

Job 19:27  Al cual veré por mí mismo, y mis ojos lo verán, y no otro, aunque mi corazón desfallece dentro de mí.

No es que no digas lo que te pasa.

Job 42:5  De oídas te había oído; mas ahora mis ojos te ven.

¿Cuánto valdrá ver a Dios que tuvo que pasar todas esas pruebas? Dios te va a dar todo lo que no te imaginas ni entiendes, pero aún no se había sanado Job.

Job 42:10 Y quitó Jehová la aflicción de Job,  cuando él hubo orado por sus amigos;  y aumentó al doble todas las cosas que habían sido de Job.

El adorador no solo ve a Dios, tiene Su naturaleza, Jesús murió orando por sus transgresores.

Quizás vienes de un ambiente religioso, donde a Dios se le daba limosnas, pero las limosnas solo se les da a los limosneros, dale lo más valioso a Dios, tu adoración.

De los magos, unos llevaron oro, otros incienso, otros mirra, para mostrar que cada quien da lo que tiene. Dios no le pide a todos lo mismo, y los que no tienen nada que dar como Job, él lo había perdido todo, pero le dio su adoración.

Resumen:

¿Ves a Jesús como Rey? El antes de pedirnos se dio y nos dio a Su Hijo. Dios nunca te va a pedir que hagas algo que Él no haya hecho primero por nosotros.

La adoración evidencia donde está nuestro corazón: Una mujer que su esposo la abandonó por otra, estaba enojada con Dios, pero quizás Dios permitió que el marido se fuera porque esa mujer había hecho del marido un ídolo, pero ahora que no lo tenía, si hubiera adorado a Dios, quizá Él se lo hubiera devuelto, porque su corazón estaba con Dios.

Adoración sin tener nada: A Job le habían quitado todo, los magos dieron oro, incienso y mirra, pero Job no tenía nada material para dar, pero dio su Adoración a Dios. El último capítulo del libro de Job dice que Dios le devolvió todo al doble, pero los hijos no se los devolvió al doble, porque los hijos no son de nosotros, son de Dios.

 

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