La fe y nuestro derecho legal I

Claves para poseer nuestra herencia de hijos de Dios

La fe de Abraham y el derecho legal

Si en lo físico usted tiene una tierra y no tiene título, no es suya, no importa el tiempo que tenga viviendo en esa tierra, cualquiera le puede sacar, pero si está registrada a su nombre, si tiene título, usted le dice al que quiera ocupar su tierra, yo tengo derecho legal.

Jesús es nuestro Salvador, pero Él tenía que pagar un derecho legal por nosotros, y Él el pagó el precio más alto, Su propia sangre.

Hebreos 11:8 Por la fe Abraham, siendo llamado, obedeció para salir al lugar que había de recibir como herencia; y salió sin saber a dónde iba.

FACETAS DE LA FE:

Fe minina o salvadora: Toda persona tiene lo que se llama la fe mínima o salvadora. Dios le da a todos la oportunidad de salvarse, el que no quiso nada con Dios fue por su decisión, porque Dios quiere que todos se arrepientan y nadie perezca.

Fe como fruto: Esa fe como fruto nos lleva a dar fruto del Espíritu, porque Dios nos trajo para dar fruto y en abundancia.

Fe como don o regalo: Con ese don puedes hacer imposibles de parte de Dios. Es la fe que operó en Pedro para bajarse de la barca y caminar hacia Jesús.

Hay una fe para ser arrebatado (Hebreos 11:5 “Por la fe Enoc fue traspuesto para no ver muerte”).

Hay una fe para dar lo mejor (Hebreos 11:4 “Por la fe Abel ofreció a Dios más excelente sacrificio que Caín”)

Hay una fe para atender el llamado de Dios para sacarnos de nuestra zona de confort: Esta fue la fe que operó en Abraham para dejarlo todo a los setenta años, por un llamado (Hebreos 11:8 “Por la fe Abraham, siendo llamado, obedeció para salir al lugar que había de recibir como herencia; y salió sin saber a dónde iba”).

Esa fe de Abraham tiene como característica una puerta que se llama obediencia, obedeció para salir al lugar que alcanzaría como herencia, pero solo se hereda de un padre, él no sabía a donde iba pero obedeció. Si Dios te dice hazlo no calcules, no razones, porque es al que cree que todo le es posible.

Génesis 12:1 Pero Jehová había dicho a Abram: Vete de tu tierra y de tu parentela, y de la casa de tu padre, a la tierra que te mostraré.

Abraham no sabía a donde iba, Dios le mostraría esa tierra.

Hubo fe para salir pero se necesitaron derechos legales.

ABRAHAM Y LA CUEVA DE MACPELA, SU DERECHO LEGAL

Génesis 23:1-2 Fue la vida de Sara ciento veintisiete años; tantos fueron los años de la vida de Sara. 2 Y murió Sara en Quiriat-arba, que es Hebrón, en la tierra de Canaán; y vino Abraham a hacer duelo por Sara, y a llorarla.

Abraham pasaba por la tierra de los cananeos y se muere Sarah. Es en ese momento que Dios comienza a cumplir Su promesa, a mostrarle la tierra que le daría a su descendencia, pero necesitaba derecho legal.

Génesis 23:3-4 Y se levantó Abraham de delante de su muerta, y habló a los hijos de Het, diciendo: 4 Extranjero y forastero soy entre vosotros; dadme propiedad para sepultura entre vosotros, y sepultaré mi muerta de delante de mí.

Porque Sarah muere en la tierra de los heteos y cananeos.

Génesis 23:6 Oyenos, señor nuestro; eres un príncipe de Dios entre nosotros; en lo mejor de nuestros sepulcros sepulta a tu muerta; ninguno de nosotros te negará su sepulcro, ni te impedirá que entierres tu muerta.

Reconocieron quien era Abraham, porque cuando Dios te da una promesa, las personas verán algo especial en ti, ellos no conocían a Abraham, pero reconocían que algo había diferente en él.

Le ofrecieron la tierra gratis, pero cuando le crees a Dios sabes que no vas a dar nada que no te cueste. ¿Qué hubiera pasado con el cadáver de Sara si lo deja en una tumba sin comprarla? quizás con el tiempo lo hubieran sacado, porque no había un derecho legal.

En el mundo espiritual, siempre tiene que haber un derecho legal, porque Cristo nos compró con Su sangre.

Génesis 23:8-9 Y habló con ellos, diciendo: Si tenéis voluntad de que yo sepulte mi muerta de delante de mí, oídme, e interceded por mí con Efrón hijo de Zohar, 9 para que me dé la cueva de Macpela, que tiene al extremo de su heredad; que por su justo precio me la dé, para posesión de sepultura en medio de vosotros.

Ellos le ofrecían cualquier lugar, pero él había visto un lugar específico y quería comprarlo.

Génesis 23:16 Entonces Abraham se convino con Efrón, y pesó Abraham a Efrón el dinero que dijo, en presencia de los hijos de Het, cuatrocientos siclos de plata, de buena ley entre mercaderes.

Abraham no regateó, porque sabía que ese dinero le iba a servir de derecho legal

Génesis 23:17-18 Y quedó la heredad de Efrón que estaba en Macpela al oriente de Mamre, la heredad con la cueva que estaba en ella, y todos los árboles que había en la heredad, y en todos sus contornos, 18 como propiedad de Abraham, en presencia de los hijos de Het y de todos los que entraban por la puerta de la ciudad.

No solo compró la cueva, sino también los árboles frutales que estaban en el entorno. Macpela quiere decir doble, porque compró doble, tierra y árboles.

Dios le prometió a Abraham una tierra, más ahora en Hebrón, compró la cueva de Macpela (doble), y los árboles que había en ella y en sus contornos. Abraham tenía ya un derecho legal en la tierra de Canaán.

Génesis 26:22-23 Y se apartó de allí, y abrió otro pozo, y no riñeron sobre él; y llamó su nombre Rehobot, y dijo: Porque ahora Jehová nos ha prosperado, y fructificaremos en la tierra. 23 Y de allí subió a Beerseba.

ISAAC Y EL POZO DE REHOBOT COMO DERECHO LEGAL

Isaac crece y empieza a destapar los pozos que su padre habría comprado, pero esto provoca pleito con los filisteos y Dios no quería pozos de pleito y contienda, Dios quería que se moviera a otro lugar.

Isaac encontró un nuevo pozo y ya no hubo pleito, entonces los de esa ciudad reconocieron que  tenía un derecho legal en la tierra que Dios le había prometido.

Isaac tenía también un derecho legal, el pozo de Rehobot en la tierra de Canáan.

JACOB Y EL CAMPO DE HAMOR COMO DERECHO LEGAL EN CANAÁN

Génesis 33:18-20 Después Jacob llegó sano y salvo a la ciudad de Siquem, que está en la tierra de Canaán, cuando venía de Padan-aram; y acampó delante de la ciudad. 19 Y compró una parte del campo, donde plantó su tienda, de mano de los hijos de Hamor padre de Siquem, por cien monedas. 20 Y erigió allí un altar, y lo llamó El-Elohe-Israel.

El-Elohe-Israel quiere decir Dios es el dios de Israel

Abraham tuvo un derecho legal en la tierra de Canaán, la cueva de Macpela. Isaac tuvo también un derecho legal en esta tierra: El pozo de Rehobot, mas Jacob también tuvo un derecho legal en esta tierra: “El campo de Hamor” (asno).

Jacob tuvo doce hijos, pero la promesa cayó en José, a quien sus hermanos lo rechazaron y lo vendieron a mercaderes egipcios. Muchos no entienden que Dios antes de darnos algo grande nos procesa.

Hebreos 11:22 Por la fe José, al morir, mencionó la salida de los hijos de Israel, y dio mandamiento acerca de sus huesos.

José llegó a Egipto como esclavo, fue vendido a Potifar, luego pasó a ser el segundo de Egipto, vino una época de hambre y manda a llamar a toda su familia, los lleva a Egipto y les da la tierra de Gosén, pero esa tierra era en Egipto.

Génesis 50:24 Y José dijo a sus hermanos: Yo voy a morir; mas Dios ciertamente os visitará, y os hará subir de esta tierra a la tierra que juró a Abraham, a Isaac y a Jacob.

José no quería que dejaran sus huesos en Egipto, el sabia que Dios le había prometido a su bisabuelo una tierra y él quería que sus huesos no quedaran en Egipto.

Génesis 50:25-26 E hizo jurar José a los hijos de Israel, diciendo: Dios ciertamente os visitará, y haréis llevar de aquí mis huesos. 26 Y murió José a la edad de ciento diez años; y lo embalsamaron, y fue puesto en un ataúd en Egipto.

Lo embalsamaron para preservar su cuerpo para poder llevarlo a la tierra prometida.

Éxodo 2:23 Aconteció que después de muchos días murió el rey de Egipto, y los hijos de Israel gemían a causa de la servidumbre, y clamaron; y subió a Dios el clamor de ellos con motivo de su servidumbre.

Dios permite situaciones difíciles para que el pueblo clame.

Éxodo 2:24-25 Y oyó Dios el gemido de ellos, y se acordó de su pacto con Abraham, Isaac y Jacob. 25 Y miró Dios a los hijos de Israel, y los reconoció Dios.

MOISÉS Y LA LIBERACIÓN DE EGIPTO AL CRUZAR EL MAR ROJO

Luego Dios levanta a Moisés, entre José y Moisés debieron haber pasado unos trescientos años, pero José estaba embalsamado. Si hay una promesa que te persigue pueden pasar generaciones, pero aun así se cumplirá. Pasan los años e Israel sale de Egipto.

Éxodo 13:18-19 Mas hizo Dios que el pueblo rodease por el camino del desierto del Mar Rojo. Y subieron los hijos de Israel de Egipto armados. 19 Tomó también consigo Moisés los huesos de José, el cual había juramentado a los hijos de Israel, diciendo: Dios ciertamente os visitará, y haréis subir mis huesos de aquí con vosotros.

Tomaron los huesos de José porque al Moisés partir, el propósito era entrar a la tierra de Canaán, solo que Moisés y el pueblo murieron en el desierto.

Josué 24:32 Y enterraron en Siquem los huesos de José, que los hijos de Israel habían traído de Egipto, en la parte del campo que Jacob compró de los hijos de Hamor padre de Siquem, por cien piezas de dinero; y fue posesión de los hijos de José.

José tuvo un derecho legal con sus huesos, pues por la fe no se vio enterrado en Egipto, sino que se vio enterrado en la tierra que Dios había prometido a Abraham, la tierra de Canaán.

Dios tiene una promesa para este país, la primera constitución de este país le da el honor al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo y Dios quiso que hubiera una bandera que dijera Dios y una Biblia abierta con el versículo Juan 8:32, estaba profetizado que un día este país que fue el primer lugar donde llegaron los españoles e hicieron su base, Dios lo iba a utilizar para llevar el Evangelio al mundo, para conquistar.

De aquí salieron los españoles para todos los lugares que conquistaron, ahora Dios levantará en este país, conquistadores para todo el mundo. Han pasado muchos años desde la fundación de esta nación, pero Dios lo que promete lo cumple.

Josué fue descendiente de José y fue el que Dios escogió para tomar la tierra prometida.

Gedeón fue otro descendiente de José, Dios lo utilizó para dar victoria sobre los madianitas, amalecitas y los hijos del oriente.

Samuel, descendiente de José, fue el último juez en Israel, nunca dejó caer una Palabra de Dios a tierra.

Recordemos que Dios es:

-Dios de Abraham
-Dios de Isaac
-Dios de Jacob, quien tuvo doce hijos y de estos quien llevó la promesa a la tierra prometida fue José. Cuando le creemos a Dios nuestra descendencia tomará la tierra prometida que a nosotros nos prometieron. José tuvo dos hijos, Manasés y Efraín, de donde salió Josué; Gedeón, que liberó de la pobreza a Israel y Samuel, quien no dejo caer palabra de Dios al suelo.

1 Corintios 6:20 Porque habéis sido comprados por precio; glorificad, pues, a Dios en vuestro cuerpo y en vuestro espíritu, los cuales son de Dios.

Jesús no solo nos compró, hay un derecho legal sobre nosotros cuando uno entiende esto, glorifica a Dios con su cuerpo y con su espíritu.

Nuestro cuerpo también glorifica a Dios, el que anda bien por dentro va a saber glorificar a Dios con su cuerpo.

1Corintios 7:23 Por precio fuisteis comprados; no os hagáis esclavos de los hombres.

Tenemos un derecho legal, la sangre de Cristo, que indica que le pertenecemos a Dios.

Esta es la primera predica sobre este tema, continuaremos en otras entregas.

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