La Fe y nuestro derecho legal (parte II)

CLAVES PARA POSEER NUESTRA HERENCIA COMO HIJOS DE DIOS

Solo los hijos heredan. Los hijos de Dios heredan una herencia que no es terrenal. La Biblia la define como incontaminada, que Dios ha preparado por la eternidad para nosotros y la comenzamos a experimentar desde ahora.

Israel tenía que tomar la tierra prometida a filo de espada, centímetro a centímetro. Nosotros tenemos que tomar nuestra Canaán a filo de espada, pero no hay Canaán sin gigantes, tenemos que conquistar esa tierra.

La Biblia nos enseña que Dios es dios de Abraham, Isaac y Jacob.

Dios creó al hombre a Su imagen y semejanza. Por Su palabra creó todo lo que existe, pero al hombre lo hizo con el polvo, lo formó, y sobre ese muñeco sopló aliento de vida. Somos una creación diferente, porque somos a imagen y semejanza de Dios y tenemos el soplo de Su vida.

El hombre pecó y en Adán todos pecamos. A la mujer Dios le dijo con relación a la serpiente: “ésta te herirá en la cabeza, y tú le herirás en el calcañar”. Se estaba profetizando que de una mujer saldría el que le aplastaría la cabeza a la serpiente. En la cruz el enemigo hirió a Cristo en el calcañar, pero Él le aplastó la cabeza.

Comienzan los hombres a multiplicarse en la tierra y a corromperse. Dios ve la degradación y escoge a Noé para construir un arca y salvarlo a él y a su familia, pero de esa familia no pudo salir la mujer que tendría al Mesías, porque Noé plantó una viña, cosechó las uvas, hizo vino, se embriagó y estaba desnudo en su tienda y la Biblia dice que el menor de sus hijos lo vio desnudo y lo maldijo Noé. Dios no podía escoger una familia así para cumplir Su plan.

Dios escoge la tercera opción, Abraham, un hombre de edad avanzada, el diablo jamás imaginó que de un hombre de setenta años con una mujer de sesenta años y además estéril, saldría el Mesías. La genealogía de Jesús inicia con Abraham.

Abraham tuvo a Isaac, el hijo de la promesa, éste a Jacob y Jacob tuvo doce hijos, de estos le ponemos énfasis a José, porque Dios le dio sueños de Él a José, quien fue vendido por sus hermanos y enviado a Egipto.

Abraham necesitaba un derecho legal en la tierra de Canana y compró una tierra, la cueva de Macpela, esa tierra Dios se la había prometido, pero Abraham necesitaba un derecho legal. Macpeta quiere decir doble, porque Abraham compró la cueva y todos los árboles que había en la heredad y sus contornos.

Isaac compró el pozo de Rehobot (quiere decir abunadancia) para también tener un derecho legal en la tierra prometida.

En el caso nuestro, somos guatemaltecos, pero tenemos un derecho legal, nuestras hijas son dominicanas.

Luego viene Jacob y él también compró una propiedad en esa tierra, el campo de Hamor.

Teniendo la tierra prometida como promesa, Abraham tuvo que tener la cueva de Macpela, Isaac también tuvo un derecho legal, el pozo de Rehobot, y por ultimo Jacob adquirió el campo de Hamor.

José al morir pidió que sus huesos los llevaran a la tierra que Dios había prometido, para que hubiese un derecho legal.

Nosotros no tomaremos una tierra física sino espiritual, pero para eso también necesitamos un derecho legal. Cristo para adquirirnos nos compró a precio de sangre, Él tiene un derecho legal sobre nosotros.

Lo primero que se adquirió fue una cueva, Macpela (doble). Cristo fue puesto en una cueva, más ni la muerte, ni la piedra pudieron retenerlo, como diciendo, Yo un día vendré a esta tierra para tomarlos a ustedes, pero tengo que pagar un derecho legal. Por nosotros lo pusieron en una cueva, pero Él no se quedó ahí.

Doble porque somos hombres, pero al conocer a Cristo se nos da el derecho de ser hijos de Dios, entonces tenemos doble bendición. La herencia terrenal de nuestros padres y la herencia de nuestro Padre en el cielo.

El pozo de Rehobot: Cristo dijo que Él era el pozo de agua vida y el que bebe de esa agua no tiene sed jamás, Él es el agua que da vida y en abundancia.

Campo de Hamor (asno): Cristo montó un pollino de asna, un animal de carga, para que nosotros no seamos animales de carga. El burrito que nadie había montado, Cristo lo domó y no con golpes, lo dominó con amor, el burrito no fue portador de carga sino portador de gloria.

José pidió que se llevaran sus huesos a la tierra prometida. A los dos ladrones le quebraron los huesos, pero a Jesús no, para que se cumpliera la Palabra que dice que ningún hueso suyo fue quebrado.

Todos los derechos legales nos hablan de Cristo para que entendamos que Él tiene un derecho legal sobre nosotros.

JESÚS Y EL DERECHO LEGAL AL COMPRARNOS CON SU SANGRE

1 Corintios 6:20 Porque habéis sido comprados por precio; glorificad, pues, a Dios en vuestro cuerpo  y en vuestro espíritu, los cuales son de Dios.

1 Corintios 7:23 Por precio fuisteis comprados; no os hagáis esclavos de los hombres.

Cuando soy manipulado por hombres, por corrientes económicas, me hago esclavo de los hombres. Aun cuando servimos de fiador o tomamos préstamos sin meditarlo bien, solo para tener algo que todo el mundo tiene, nos hacemos esclavos de los hombres.

Si le perteneces a Cristo. ¿En donde está el título de propiedad que abala que somos de Él y para Él?.

2 Corintios 3:1 ¿Comenzamos otra vez a recomendarnos a nosotros mismos? ¿O tenemos necesidad, como algunos, de cartas de recomendación para vosotros, o de recomendación de vosotros?

Cuando una persona está en eminencia todos lo alaban, pero cuando falla todos lo acaban. Con Pablo pasaba que habían personas que se dedicaban a hablar mal de él, dice la Biblia que hay cuando todos te alaban, porque estás bien con el mundo.

Resulta que muchos maestros se dedicaban a hacer cartas como forma de presentación

2 Corintios 3:2 Nuestras cartas sois vosotros, escritas en nuestros corazones, conocidas y leídas por todos los hombres;

Pablo le decía a los Corintios, que su carta de presentación eran ellos.

Somos cartas de Cristo que tienen que ser leídas por todos los hombres. La gente no lee la Biblia y si la lee no la entiende, la gente la mira a través de tu conducta y la mía, ese es el título de propiedad que Dios puso en ti. ¿Cómo está tu título, como lo ve la gente?

Este es el título visible, el testimonio de cada cual.

2 Corintios 3:3-4 Siendo manifiesto que sois carta de Cristo expedida por nosotros, escrita no con tinta, sino con el Espíritu del Dios vivo; no en tablas de piedra, sino en tablas de carne del corazón. 4 Y tal confianza tenemos mediante Cristo para con Dios.

Nuestra carta es nuestro testimonio, nuestra vida y hechos que tienen que mostrar a Jesús. Es una carta que no la escribió el hombre sino el Espíritu Santo, porque dice la escritura que el Espíritu Santo da testimonio a nuestro espíritu de que somos hijos de Dios.

Hay dos cartas en nosotros, es decir: derechos legales del Señor sobre nuestras vidas, una dentro de nosotros, escrita no con tinta de hombre, sino con el Espíritu del Dios vivo, y no en piedra, sino en nuestro corazón. Y otra escrita fuera, la cual tiene que ser vista por los hombres, la cual es nuestro testimonio.

Esta conclusión viene de esta escritura, Jeremías 32:9-10 “Y compré la heredad de Hanameel, hijo de mi tío, la cual estaba en Anatot, y le pesé el dinero; diecisiete siclos de plata. 10 Y escribí la carta y la sellé, y la hice certificar con testigos, y pesé el dinero en balanza.”

Esta propiedad estaba en un terreno donde el enemigo estaba invadiendo. El profeta le obedece y compra a precio alto. Dos dijo que la comprara porque quería mostrar que cuando Él hablaba es verdad y a partir de esta compra el enemigo empezó a ser destruido.

Pablo les hablaba a los judíos de cartas en base a esto. Jeremías tenía el título de propiedad delante de los hombres, pero tenía otro guardado.

Jeremías 32:11 Tomé luego la carta de venta, sellada según el derecho y costumbre, y la copia abierta.

La abierta se quedaba el dueño con ella, pero la sellada la guardaban en vasija de barro. La vasija de barro soy yo, tiene que haber un título que todos lo vean y otro dentro de ti.

Jeremías 32:12 Y di la carta de venta a Baruc hijo de Nerías, hijo de Maasías, delante de Hanameel el hijo de mi tío, y delante de los testigos que habían suscrito la carta de venta, delante de todos los judíos que estaban en el patio de la cárcel.

Todo se hacía púbico.

Jeremías 32:14 Así ha dicho Jehová de los ejércitos, Dios de Israel: Toma estas cartas, esta carta de venta sellada, y esta carta abierta, y ponlas en una vasija de barro, para que se conserven muchos días.

Dos cartas:

1-Carta en el corazón, escrita no con tinta, sino con el Espíritu del Dios vivo.
2-Nosotros como cartas abiertas, conocidas y leídas por todos los hombres.

Simbólicamente tú y yo somos la vasija de barro y tiene que haber dos cartas, una afuera que ven los hombres y una dentro que la escribió el Espíritu Santo y no con tinta humana. Esa nadie te la puede robar y no la pierdes si tú no la entregas.

TESOROS DE DIOS EN VASOS DE BARRO CON DERECHO LEGAL POR DENTRO Y POR FUERA

2 Corintios 4:7 Pero tenemos este tesoro en vasos de barro, para que la excelencia del poder sea de Dios, y no de nosotros.

Tu tienes un derecho legal que no lo compró ningún hombre sino Jesús con Su sangre y Él nos ayuda con Su gracia.

Tener esas cartas nos sirve para:

Beneficio Núm. 1: Que estamos atribulados en todo, mas no angustiados.

2 Corintios 4:8 Que estamos atribulados en todo, mas no angustiados; en apuros, mas no desesperados;

Atribulados en todo, mas no angustiados: Una de las cosas más terribles es la angustia, la depresión, tu carta interna te libra de eso.

Únicamente para aquellos que tenemos derecho legal dentro y fuera de nosotros. Lot era justo, pero solo tuvo carta dentro, mas no tuvo derecho legal fuera de él.

2 Pedro 2:6-8 Y si condenó por destrucción a las ciudades de Sodoma y de Gomorra, reduciéndolas a ceniza y poniéndolas de ejemplo a los que habían de vivir impíamente, 7 y libró al justo Lot, abrumado por la nefanda conducta de los malvados 8 (porque este justo, que moraba entre ellos, afligía cada día su alma justa, viendo y oyendo los hechos inicuos de ellos),

Estaba atribulado pero no salía de esa ciudad. Antes lo habían secuestrado y Abraham fue y Dios lo salvó a él y a sus bienes. Abraham dio el diezmo de todo, pero Loto no, y volvió a Sodoma, de donde Dios lo sacó solo con la esposa y las dos hijas, dejó todos los bienes. Salió con la esposa y las hijas, pero Sodoma no salió de ellas y por eso la esposa quedó convertida en estatua de sal y las hijas cometieron incesto.

2 Pedro 2:9 Sabe el Señor librar de tentación a los piadosos, y reservar a los injustos para ser castigados en el día del juicio;

Beneficio Núm. 2: En apuros, mas no desesperados.

El problema nunca está en el cielo, el problema siempre está en la tierra, por eso Dios mandó a Su hijo del cielo a la tierra a salvarnos

Beneficio Núm. 3: Perseguidos, más no desamparados.

2 Corintios 4:9 Perseguidos, más no desamparados; derribados, pero no destruidos;

Beneficio Núm. 4: Derribados, pero no destruidos

2 Corintios 4:10 Llevando en el cuerpo siempre por todas partes la muerte de Jesús, para que también la vida de Jesús se manifieste en nuestros cuerpos.

Llevar la muerte de Jesús es que la gente pueda notar que eres de Él.

Lucas 9:23 Y decía a todos: Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, tome su cruz cada día, y sígame.

Toma tu cruz, no la de otro, cada día. Llevar la muerte de Jesús es tomar nuestra cruz y negarnos a nosotros mismos. Manos clavadas para no pegar, pies para no correr y boca como de cordero, muda.

Lucas 14:27 Y el que no lleva su cruz y viene en pos de mí, no puede ser mi discípulo.

Beneficio Núm. 5: Que también la vida de Jesús se manifieste en nuestra carne mortal.

Son cinco (Gracia), los beneficios de tener testimonio legal de Cristo dentro y fuera de nosotros.

¿Tienes testimonio de Cristo dentro de ti? Romanos 8:16 dice: “El Espíritu mismo da testimonio a nuestro espíritu, de que somos hijos de Dios.”

¿Tenemos testimonio de Cristo fuera de nosotros? 1 Pedro 2:12 dice: “Manteniendo buena vuestra manera de vivir entre los gentiles; para que en lo que murmuran de vosotros como de malhechores, glorifiquen a Dios en el día de la visitación, al considerar vuestras buenas obras.”

Cuando no queremos que nuestra carta externa se lea, es porque tenemos demasiadas faltas de ortografía.

Quizás en el momento no te reciben el mensaje, pero ven que tú no eres igual y muestras a Cristo. Se ejemplo, muestra a Dios en tu empresa y como dueño se equitativo, paga lo que corresponde al trabajador.

1 Pedro 2:12 Manteniendo buena vuestra manera de vivir entre los gentiles; para que en lo que murmuran de vosotros como de malhechores, glorifiquen a Dios en el día de la visitación, al considerar vuestras buenas obras.

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