Las Etiquetas que hacen volver a casa

La Palabra dice: Bienaventurados los que habitan en tu casa….(Salmos 84:4) y dice también: Porque mejor es un día en tus atrios que mil fuera de ellos…. (Salmos 84:10). Esto te habla de congregarte, de pertenecer a un lugar que puedes llamar la casa de tu Padre, que te permite tener estabilidad, donde puedes ver los milagros y la provisión. Aunque es un templo, el mismo se  dedica sólo a Dios, ya que se alaba, se ora, se intercede  y se escucha su Palabra.

 LA ETIQUETA QUE HACE DAR A LUZ LA PROMESA EN CASA

Lucas 2:1 Aconteció en aquellos días, que se promulgó un edicto de parte de Augusto César, que todo el mundo fuese empadronado. 2:2 Este primer censo se hizo siendo Cirenio gobernador de Siria. 

Detrás de este censo, había algo que usted y yo  debemos entender: Una etiqueta que hace volver a casa, porque es en nuestra casa donde se dan a luz las promesas que más valen de parte de Dios.

Lucas 2:3 E iban todos para ser empadronados, cada uno a su ciudad. 2:4 Y José subió de Galilea, de la ciudad de Nazaret, a Judea, a la ciudad de David, que se llama Belén, por cuanto era de la casa y familia de David; 2:5 para ser empadronado con María su mujer, desposada con él, la cual estaba encinta. 2:6 Y aconteció que estando ellos allí, se cumplieron los días de su alumbramiento. 

Había una etiqueta que decía que dentro de Israel, una mujer virgen iba a dar a luz al Mesías. Dios escogió a María, quien era una mujer llena de gracia, pero no la obligó, sino que el ángel  le comunicó  que ella era la elegida para que fuera el estuche, lo preciado donde Dios pusiera a su  hijo, y ella estuvo dispuesta a asumir  que fuera considerada adultera y a ser apedreada como lo disponía la ley de ese tiempo, por llevar un hijo en su vientre estando desposada con José.

José y María vivían en Nazaret, pero debido al censo tuvieron que trasladarse a su ciudad natal que era  Belén de Judá, para ser empadronados, entonces “casualmente” justo cuando arriban a Belén le llega a María el tiempo del alumbramiento.

Recuerden que Jesús venía de la línea o linaje de David y como tal,  tenía que nacer en  su ciudad que era Belén de Judá.

Miqueas 5:2 Pero tú, Belén Efrata, pequeña para estar entre las familias de Judá, de ti me saldrá el que será Señor en Israel;  y sus salidas son desde el principio, desde los días de la eternidad. 

Estaba  profetizado 700 años atrás que el Mesías tenía que nacer en Belén de Judá y como José y María vivían en Nazaret, Dios tuvo que utilizar a un inconverso para mandar a hacer un censo. Aparentemente esta era una situación humana, pero Dios puede utilizar cosas humanas para hacer cumplir su Palabra. Cuando Dios decreta algo, lo cumple.

¿Por qué no dio a luz en Nazaret?, porque había una etiqueta que decía que tenía que ser dado a luz en Belén de Judá (su casa paterna). Las promesas de Dios, no se dan a luz en la provincia lejana, ni en la calle, sino en nuestra casa espiritual.

Debemos ser fieles a nuestra casa espiritual, a nuestra congregación, porque en su tiempo veremos cumplidas las promesas de Dios.

VOLVIERON A NAZARET

Lucas2:39 Después de haber cumplido con todo lo prescrito en la ley del Señor, volvieron a Galilea, a su ciudad de Nazaret.

Después que Jesús nació, al octavo día  fue presentado en el templo y circuncidado, luego de eso regresaron a Nazaret.

María dio a luz la promesa del Mesías en Belén de Judá, que era su casa paterna. Belén quiere decir “la casa del padre” y Judá quiere decir “alabanza”. El hijo nace donde hay pan y alabanza.

NOEMI RESTAURADA  EN BELEN DE JUDÁ

DE BELEN DE JUDA

Rut 1:1 Aconteció en los días que gobernaban los jueces, que hubo hambre en la tierra. Y un varón de Belén de Judá fue a morar en los campos de Moab, él y su mujer, y dos hijos suyos. 1:2 El nombre de aquel varón era Elimelec, y el de su mujer, Noemí; y los nombres de sus hijos eran Mahlón y Quelión, efrateos de Belén de Judá. Llegaron, pues, a los campos de Moab, y se quedaron allí. 

Ellos no confiaban en Dios y el hambre los llevó a salir de Belén de Judá o “la casa del pan y la alabanza” y se fueron a Moab  que era llamado el “lugar de maldición”, porque los moabitas y los amonitas  vinieron de un incesto. Fueron el resultado de la unión entre Lot y sus hijas, quienes lo emborracharon para acostarse con él cuando vieron que no había otros hombres, luego de que Dios los sacó de Sodoma y Gomorra para destruirla y de que la esposa de Lot se convirtiera en estatua de sal. Así que sólo imaginémonos como era esa raza. Sin embargo, a pesar de haber salido de su casa para habitar en aquel lugar, Dios tenía un plan, porque cuando hay una etiqueta, hasta los errores que cometemos Dios los puede utilizar para bendecir.

DE MOAB A BELEN DE JUDÁ

Rut1:3 Y murió Elimelec, marido de Noemí, y quedó ella con sus dos hijos, 1:4 los cuales tomaron para sí mujeres moabitas; el nombre de una era Orfa, y el nombre de la otra, Rut; y habitaron allí unos diez años. 1:5 Y murieron también los dos, Mahlón y Quelión, quedando así la mujer desamparada de sus dos hijos y de su marido. 

Noemí significa “placentera, jovial”.  Cuando llegaron a Moab, los hijos de Noemí se casaron con mujeres moabitas y habitaron allí por diez años. Diez es número de prueba. Entonces al enviudar Noemí y sus dos nueras, ya no había nada que las hiciera quedarse en aquel lugar.

Rut 1:6 Entonces se levantó con sus nueras, y regresó de los campos de Moab; porque oyó en el campo de Moab que Jehová había visitado a su pueblo para darles pan. 1:7 Salió, pues, del lugar donde había estado, y con ella sus dos nueras, y comenzaron a caminar para volverse a la tierra de Judá.

Habían salido de Belén de Judá por hambre y ahora Dios estaba haciendo lo contrario, es decir, hizo volver la abundancia de pan para hacerlas regresar. Mi oración constante es que esta casa siempre esté llena de Pan del cielo y de alabanza porque hay mucha gente que al oír que Dios está dando mucho pan y alabanza, va a volver en sí y a regresar a su casa.

Cuando iban de regreso a Belén de Judá una de las nueras se volvió a atrás, pero Rut continuó y decidió adoptar la vida, las costumbres y el Dios de su suegra Noemí.

Rut 1:19 Anduvieron, pues, ellas dos hasta que llegaron a Belén; y aconteció que habiendo entrado en Belén, toda la ciudad se conmovió por causa de ellas, y decían: ¿No es ésta Noemí? 1:20 Y ella les respondía: No me llaméis Noemí, sino llamadme Mara; porque en grande amargura me ha puesto el Todopoderoso.1:21 Yo me fui llena, pero Jehová me ha vuelto con las manos vacías. ¿Por qué me llamaréis Noemí, ya que Jehová ha dado testimonio contra mí, y el Todopoderoso me ha afligido? 

Había pasado  diez años desde que Noemí partió de Belén y la gente no la reconocía, ya no era la misma, porque antes de irse, al estar en la casa del pan y la alabanza, era una mujer jovial, pero cuando se fue, se amargó y hasta se cambió el nombre  por el de “Mara” que significa “amargura”, se puso esa etiqueta y le echaba la culpa a Dios de sus errores.

Dios tenía un plan con todo aquello,  porque había una promesa y era que el Mesías tenía que nacer en Belén de Judá, que era la ciudad de David, sólo que en ese momento éste  no había nacido aún.

Rut 1:22 Así volvió Noemí, y Rut la moabita su nuera con ella; volvió de los campos de Moab, y llegaron a Belén al comienzo de la siega de la cebada.

Rut llegó a Belén de Judá al comienzo de la siega de la cebada y es en esos campos, recogiendo espigas, donde conoce a Booz, quien era el dueño de todo aquello y  al verla diligente,  se interesó en ella y se la fue atrayendo. Luego Rut,  guiada por  Noemí, fue a donde Booz dormía para ponerse a sus pies, entonces éste, al despertar, la vio y le preguntó quién era, ella contestó y  le pidió que la cubriera, es decir, que se casara con ella, porque él era su pariente.

BOOZ SE CASA CON RUT Y NACE OBED

Rut 4:13 Booz, pues, tomó a Rut, y ella fue su mujer; y se llegó a ella, y Jehová le dio que concibiese y diese a luz un hijo.  4:14 Y las mujeres decían a Noemí: Loado sea Jehová, que hizo que no te faltase hoy pariente, cuyo nombre será celebrado en Israel; 4:15 el cual será restaurador de tu alma, y sustentará tu vejez; pues tu nuera, que te ama, lo ha dado a luz; y ella es de más valor para ti que siete hijos. 4:16 Y tomando Noemí el hijo, lo puso en su regazo, y fue su aya. 

Noemí se casó con Booz y dio a luz un hijo al que llamaron Obed. Las mujeres felicitaban a Noemí por su nieto y ya no le llamaban Mara.  Noemí fue la “aya” de su nieto, es decir su maestra. Las abuelas pueden ser instructoras.

Bendigo a las abuelas para que sean como Noemí y conduzcan a sus nietos. Los  nietos no son sólo para deleitarse sino también para reivindicarse y les puedas enseñar desde pequeños lo que quizás no le enseñaste a tus hijos.

La restauración de Noemí no fue en Moab, sino en el lugar de donde había salido: Belén de Judá = La casa del pan y de la alabanza.

OBED E ISAI Y DAVID

Rut 4:21 Salmón engendró a Booz, y Booz engendró a Obed, 4:22 Obed engendró a Isaí, e Isaí engendró a David.

Obed significa “adorador”. Obed fue el abuelo de David, quien también fue adorador. Dios usó aquello para que naciera David en Belén de Judá.  Dios usó a Rut que estaba fuera del plan para mostrarnos que sobre ella había un juicio, pero que por encima de todo juicio triunfa la misericordia. 

Todo eso tuvo que acontecer para  crear la línea de donde vendría el Mesías y naciera en Belén de Judá, para salvarnos y restaurarnos, porque la restauración se produce en casa, no fuera.

Miqueas 5:2 Pero tú, Belén Efrata, pequeña para estar entre las familias de Judá, de ti me saldrá el que será Señor en Israel;  y sus salidas son desde el principio, desde los días de la eternidad. 

Belén era una ciudad pequeña e insignificante, sin embargo, Dios la escogió para que su hijo naciera allí. 

Mateos 2:4 Y convocados todos los principales sacerdotes, y los escribas del pueblo, les preguntó dónde había de nacer el Cristo. 2:5 Ellos le dijeron: En Belén de Judea; porque así está escrito por el profeta: 2:6 Y tú, Belén, de la tierra de Judá, No eres la más pequeña entre los príncipes de Judá; Porque de ti saldrá un guiador, Que apacentará a mi pueblo Israel.

Cuando Jesús nació, llegaron los magos de todo oriente y preguntaron dónde estaba el rey de los judíos, entonces Herodes convocó a los sacerdotes para preguntarles dónde nacería el Mesías y estos les contestaron que  en Belén de Judá la cual no era ya la más pequeña entre las ciudades de Judá, como decía la profecía de Miqueas, porque había nacido el grande: Jesucristo

Cristo fue quien le dio valor al pesebre, fue quien le dio valor a Belén de Judá y quien le da valor a tu vida y la mía.

Dios quiere restaurar a su gente en la casa donde hay pan, que es la Palabra de Dios y alabanza. El Espíritu Santo le está diciendo a alguien que Cuando Dios pone una etiqueta, Él restaura y te hace volver a tu casa, porque donde el Diablo te quiso vencer, Jesús te hace más que vencedor.

EL HIJO PRODIGO FUE RESTAURADO EN CASA

Lucas 15:17 Y volviendo en sí, dijo: ¡Cuántos jornaleros en casa de mi padre tienen abundancia de pan, y yo aquí perezco de hambre! 

El hijo pródigo se había ido a la provincia lejana y había malgastado todo el dinero que su padre le había dado, entonces estando allá, el hambre era tal, que hasta deseó comer comida de cerdo, lo cual lo hizo volver en sí. Hay gente en el mundo que está queriendo comer comida de cerdos, pero Dios no lo permite y aparentemente comen, publican sus pecados por las redes sociales, pero en realidad no son felices. La maldad de Sodoma era que publicaba su pecado.

Hay personas que antes levantaban las manos adorando en el templo y ahora los ves por las redes sociales tomando alcohol y fumando. Esto me causa mucho dolor, pero estoy seguro que aunque quieran comer esa comida de cerdos, si su etiqueta, si su cuna estuvo en casa, ahí regresarán. El hijo pródigo no pudo quedarse en la provincia lejana ni en la pocilga, porque su cuna no estaba allí, sino en la casa de su padre.

Lucas 15:18 Me levantaré e iré a mi padre, y le diré: Padre, he pecado contra el cielo y contra ti. 15:19 Ya no soy digno de ser llamado tu hijo; hazme como a uno de tus jornaleros. 15:20 Y levantándose, vino a su padre. Y cuando aún estaba lejos, lo vio su padre, y fue movido a misericordia, y corrió, y se echó sobre su cuello, y le besó. 

Lucas 15:21 Y el hijo le dijo: Padre, he pecado contra el cielo y contra ti, y ya no soy digno de ser llamado tu hijo. 15:22 Pero el padre dijo a sus siervos: Sacad el mejor vestido, y vestidle; y poned un anillo en su mano, y calzado en sus pies. 15:23 Y traed el becerro gordo y matadlo, y comamos y hagamos fiesta; 15:24 porque este mi hijo muerto era, y ha revivido; se había perdido, y es hallado. Y comenzaron a regocijarse. 

El hijo pródigo no fue restaurado en la provincia lejana, sino en la casa de su padre.

TENDRIAN GOZO Y ALEGRIA

Isaías 35:10 Y los redimidos de Jehová volverán, y vendrán a Sion con alegría; y gozo perpetuo será sobre sus cabezas; y tendrán gozo y alegría, y huirán la tristeza y el gemido.

Hay gente a la que Dios desde pequeños le ha dado promesas. Dios quiere restaurarte en la casa del pan y la alabanza, Dios te quiere utilizar, Dios quiere regocijo y bendición.

La Biblia dice que Dios corona el año con sus favores. Él puede hacer realidad tu milagro en un segundo, Él no necesita meses ni años para hacerlo. ¿Cuánto tiempo le tomó a Jesús   transformar el agua en el mejor vino? Pero para que hubiera el mejor vino, se tuvo que terminar el de la tierra. Quizás comenzaste tu vida con buen vino, regular, inferior y quizás se te acabó, pero el secreto está no sólo en saber que no hay vino como de hecho María se percató, sino en ver, como lo hizo Jesús, las tinajas vacías que iban a contener el mejor vino. No mires sólo lo que falta, mira también lo que necesitas para que Dios haga tu milagro.

Las tinajas vacías de piedra estaban ahí y fueron llenas de agua, pero ¿Cuánto tiempo cree usted que tomo llenar las enormes tinajas en las que cabían más de ochenta litros de agua? El Señor no hace el milagro hasta que la tinaja esté completamente llena, entonces surge el de repente de Dios, porque Él nunca hace las cosas a medias.

La restauración total es en tu casa. No te muevas de la casa de tu  padre porque hay etiquetas que te hacen volver. Quizás te da vergüenza regresar a tu congregación, quizás le fallaste a Dios, pero tu restauración no es allá afuera, por eso acepta el oprobio, acepta la vergüenza porque es en tu casa donde el Señor te quiere devolver tu calzado, tu ropa y tu anillo nuevo. No es en Moab, no es en lugares de maldición donde Dios te va a restaurar, sino volviendo a  Belén de Judá.

Vuelve a tu primer amor. ¿Cuándo fue que perdiste el amor por la Palabra, la alabanza y la adoración? ¿Cómo fue que te llenaste de tanto trabajo, que olvidaste que la prioridad es el Señor?

Yo te  bendigo en este último domingo del año, donde Dios está mandando una unción especial, donde Dios está restaurando y llenando tinajas vacías para ponerles el mejor vino y prepararte para el nuevo año. 

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