Los propósitos divinos y nuestra tierra prometida I parte

Más allá de lo terrenal

Pensamos que la tierra prometida es solo bienes materiales, pero hay mucho más, detrás de cada provisión material hay una bendición.

Cuando Jesús hizo milagros de provisión, detrás de cada uno de ellos había una bendición y un propósito de enseñanza. Uno de los milagros fue la multiplicación de los panes y los peces que le llevó un muchachito. Recordemos que en el desierto a Israel le enviaban maná que caía del cielo. Al multiplicar los panes y los peces Jesús nos quiso mostrar que el esperó que un muchachito le llevara lo que tenía para que se multiplicara y darlo. En la Ley comieron maná, pero en la gracia comieron pan y peces para mostrar que lo poquito en manos de Jesús es bendecido y se multiplica.

La inspección de la tierra prometida

La Biblia habla de 12 príncipes que fueron a espiar la tierra, nosotros decimos los doce espías, pero no fueron personas comunes, fueron príncipes seleccionados. Diez fueron negativos y dos tuvieron el Espíritu del Señor.

Números 13:1-3 Y Jehová habló a Moisés, diciendo: 2 Envía tú hombres que reconozcan la tierra de Canaán, la cual yo doy a los hijos de Israel; de cada tribu de sus padres enviaréis un varón, cada uno príncipe entre ellos. 3 Y Moisés los envió desde el desierto de Parán, conforme a la palabra de Jehová; y todos aquellos varones eran príncipes de los hijos de Israel.

Ellos tenían que rendir un informe y decir cómo era la tierra. Cuando regresaron dieron un informe muy particular.

Números 13:16 Estos son los nombres de los varones que Moisés envió a reconocer la tierra; y a Oseas hijo de Nun le puso Moisés el nombre de Josué.

Oseas, del nombre hebreo hosea, que quiere decir salvación.
El nombre Josue en hebreo es “Y’hõshû’a”; que traducido es “Jehová es salvación”.

Josué fue al único al que Moisés le cambió el nombre. Cuando el oía el nombre Oseas escuchaba: Salvación, pero al oír su nuevo nombre escuchaba: Jehová es salvación. De los 12 apóstoles no a todos Jesús les cambió el nombre. A Pedro fue uno de los que le cambió su nombre Simón. Este se deriva de una palabra parecida a junquillo, la hierba que crece junto a aguas y que se mueve con la corriente, quiere decir inestable y de inestable Jesús le cambió a Pedro, que quiere decir piedra.

Para tomar la tierra prometida tienes que entender que está de por medio una persona, Jehová, y Él es salvación. Al tomar la tierra prometida contaban con Jehová y a él le darían la gloria, si le dejaba Oseas, la gloria hubiera sido del hombre y ningún hombre salva, solo Cristo.

Los enemigos en Canaán

Esa tierra tenía grandes frutos. Dios se la pudo haber dado sin enemigos, pero los dejó y diferentes, como gigantes, y lo hizo con un propósito, el cual lo expresa esta escritura:

1a a los Corintios 10:11 Y estas cosas les acontecieron como ejemplo, y están escritas para amonestarnos a nosotros, a quienes han alcanzado los fines de los siglos.

Todo lo que le aconteció a Israel es un ejemplo para nosotros.

Canaán para ellos era una tierra prometida, para nosotros representa la vida en abundancia de que habló Cristo,

Números 13:17 Los envió, pues, Moisés a reconocer la tierra de Canaán, diciéndoles: Subid de aquí al Neguev, y subid al monte.

El objetivo primero no era espiarla sino reconocerla, ellos tenían que decir como era, pero en lugar de eso se pusieron negativos.

Números 13:27-29 Y les contaron, diciendo: Nosotros llegamos a la tierra a la cual nos enviaste, la que ciertamente fluye leche y miel; y este es el fruto de ella. 28 Mas el pueblo que habita aquella tierra es fuerte, y las ciudades muy grandes y fortificadas; y también vimos allí a los hijos de Anac. 29 Amalec habita el Neguev, y el heteo, el jebuseo y el amorreo habitan en el monte, y el cananeo habita junto al mar, y a la ribera del Jordán.

Mostraron los grandes frutos, la tierra era fructífera, pero todo eso se opacó con lo que dijeron en el verso siguiente.

Comenzaron a ver a los gigantes y brotó algo terrible.

Números 13:31-33 Mas los varones que subieron con él, dijeron: No podremos subir contra aquel pueblo, porque es más fuerte que nosotros. 32 Y hablaron mal entre los hijos de Israel, de la tierra que habían reconocido, diciendo: La tierra por donde pasamos para reconocerla, es tierra que traga a sus moradores; y todo el pueblo que vimos en medio de ella son hombres de grande estatura. 33 También vimos allí gigantes, hijos de Anac, raza de los gigantes, y éramos nosotros, a nuestro parecer, como langostas; y así les parecíamos a ellos.

Note que dice a nuestro parecer. La langosta a que se refiere esa pasaje es el grillito que tiene alas, eso era lo que ellos se sentían. Cuando vemos todo grande y sentimos que no valemos, que no saldremos de una situación que a nuestro parecer es demasiado grande, tenemos la actitud de Israel frente a la tierra prometida. Claro que hay un Diablo, pero Cristo lo venció, además la Biblia no nos manda a huir del él, nos manda a resistirlo y él huira de nosotros.

Conforme tu mires al enemigo así te mira el. No hay tierra prometida sin gigantes.

Los gigantes representan circunstancias que Dios permite a sus hijos, pero si Cristo es tu cabeza no serás cola. La tierra prometida no es solo afuera, también es adentro, donde tenemos complejos y traumas. La tierra prometida, tu herencia, tiene gigantes, pero Cristo ya venció por nosotros y nos da Su victoria.

Números 13:30-31 Entonces Caleb hizo callar al pueblo delante de Moisés, y dijo: Subamos luego, y tomemos posesión de ella; porque más podremos nosotros que ellos. 31 Mas los varones que subieron con él, dijeron: No podremos subir contra aquel pueblo, porque es más fuerte que nosotros.

Ante aquellos diez negativos Caleb habló en forma positiva, dijo que podrían tomar la tierra, pero dijo nosotros somos más poderosos que ellos, pero no eran ellos, era Jehová en ellos. Cuidado y no agarremos el confesar positivo del mundo, por eso es que tuvo que haber una corrección de esa expresión. Puedo decir no temeré lo que pueda hacerme el hombre porque la Biblia lo dice.

Números 14:6-8 aparece la corrección, decían la verdad de la tierra pero ya no dijeron nosotros podemos, dijeron lo siguiente:

“Y Josué hijo de Nun y Caleb hijo de Jefone, que eran de los que habían reconocido la tierra, rompieron sus vestidos, 7 y hablaron a toda la congregación de los hijos de Israel, diciendo: La tierra por donde pasamos para reconocerla, es tierra en gran manera buena. 8 Si Jehová se agradare de nosotros, él nos llevará a esta tierra, y nos la entregará; tierra que fluye leche y miel.”

Ese es el secreto para que te den tu tierra prometida, no es con ejército, no es con tus fuerzas, es con Su espíritu, es agradándole. Recuerda que si buscas primeramente el reino de Dios y Su justicia todo lo demás vendrá por añadidura (Mateo 6:33). No podemos poner primero la añadidura. Es en el agrado, no en nuestra fuerza. Lo terrenal es el deseo del hombre, lo espiritual es el deseo de Dios.

Estamos viendo a Canaán como lo que Dios nos ha prometidos y como lo que tenemos que conquistar dentro.

El informe de los doce príncipes

Números 13:31 Mas los varones que subieron con él, dijeron: No podremos subir contra aquel pueblo, porque es más fuerte que nosotros.

El asunto es que ellos pensaron que era con sus fuerzas. Dios siempre te va a poner algo de desafío en tu vida, momentos en los que dirás “no puedo”, pero si Dios se agrada la tierra es tuya.

Dios permite gigantes en nuestras vidas, para que aprendamos a compararlos no con nuestro tamaño, sino con el tamaño del Dios al cual le hemos creído.

No podremos, jamás, imposible, nunca se ha hecho, ni en sueños, son comentarios de muchos, pero son mentiras, porque al final no somos nosotros, es si Él se agrada es nuestro, porque lo que Dios promete lo cumple.

Números 13:32 Y hablaron mal entre los hijos de Israel, de la tierra que habían reconocido, diciendo: La tierra por donde pasamos para reconocerla, es tierra que traga a sus moradores; y todo el pueblo que vimos en medio de ella son hombres de grande estatura.

Todos en Canaán eran gigantes? No. Es como cuando decimos todo el mundo anda diciendo, cuando solo son dos o tres. Nunca hables mal de tu país ni de tu trabajo. Los negativos prevalecieron en el momento, pero ni el nombre de ellos quedó registrado en la Biblia y solo Josué y Caleb entraron a la tierra prometida.

Números 14:36-38 Y los varones que Moisés envió a reconocer la tierra, y que al volver habían hecho murmurar contra él a toda la congregación, desacreditando aquel país, 37 aquellos varones que habían hablado mal de la tierra, murieron de plaga delante de Jehová. 38 Pero Josué hijo de Nun y Caleb hijo de Jefone quedaron con vida, de entre aquellos hombres que habían ido a reconocer la tierra.

La murmuración es un pecado que daña. El murmurador muere de plaga.

Deuteronomio 1:27 Y murmurasteis en vuestras tiendas, diciendo: Porque Jehová nos aborrece, nos ha sacado de tierra de Egipto, para entregarnos en manos del amorreo para destruirnos.

¿Por qué Jehová fue tan drástico con los murmuradores? Porque al que más se le da más se le demanda, y ellos habían visto todas las maravillas que Él hizo para sacarlos de Egipto.

Deuteronomio 1:28 ¿A dónde subiremos? Nuestros hermanos han atemorizado nuestro corazón, diciendo: Este pueblo es mayor y más alto que nosotros, las ciudades grandes y amuralladas hasta el cielo; y también vimos allí a los hijos de Anac.

La murmuración es tan terrible, porque no solo hace pecar al murmurador, sino que daña a los oyentes. Una cosa es pecar, otra es que con nuestro pecado hagamos pecar a otros.

Dios dejó gigantes en Canaán para que nosotros al igual que Israel no nos asustáramos, sino que confiáramos en Dios, que pelea nuestras batallas.

En nuestras vidas van a aparecer gigantes con los que humanamente no podemos, pero Dios lo hace para que confiemos en Él que nunca ha perdido una batalla porque la confianza tiene grande galardón. Aparecen para que confíes en Dios

Hebreos 10:35 No perdáis, pues, vuestra confianza, que tiene grande galardón;

Apocalipsis 22:12 La última promesa de Su venida.

“He aquí yo vengo pronto, y mi galardón conmigo, para recompensar a cada uno según sea su obra.”

El enemigo llamado ingratitud

Deuteronomio 8:11-12 Cuídate de no olvidarte de Jehová tu Dios, para cumplir sus mandamientos, sus decretos y sus estatutos que yo te ordeno hoy; 12 no suceda que comas y te sacies, y edifiques buenas casas en que habites,

Estas instrucciones se las dieron a Moisés antes de entrar a la tierra prometida, como medicina preventiva.

Dice cuídate de no olvidarte de Jehová tu Dios. Detrás de la ingratitud viene un enemigo llamado orgullo

Deuteronomio 8:13-14 y tus vacas y tus ovejas se aumenten, y la plata y el oro se te multipliquen, y todo lo que tuvieres se aumente; 14 y se enorgullezca tu corazón, y te olvides de Jehová tu Dios, que te sacó de tierra de Egipto, de casa de servidumbre.

Cuando la gente está prosperada se hincha y se olvida que todo se lo dio Jehová. Primero la ingratitud, luego el orgullo y por último el olvido.

Deuteronomio 8:17-18 y digas en tu corazón: Mi poder y la fuerza de mi mano me han traído esta riqueza. 18 Si no acuérdate de Jehová tu Dios, porque él te da el poder para hacer las riquezas, a fin de confirmar su pacto que juró a tus padres, como en este día.

Dios da poder para hacer riquezas, riqueza, en singlar, es solo dinero, lo material, pero riquezas, en plural, es tu familia bendecida, tu salud, tu paz, eso son riquezas, no solo lo material.

Hebreos 12:28 Así que, recibiendo nosotros un reino inconmovible, tengamos gratitud, y mediante ella sirvamos a Dios agradándole con temor y reverencia;

El servicio tiene que tener gozo, pero también con gratitud, lo hago porque amo a Dios, lo más hermoso es decir quiero.

Mateo 11:29 Llevad mi yugo sobre vosotros, y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón; y hallaréis descanso para vuestras almas.

El propósito de Dios de darles su herencia

El propósito de Dios de darnos abundancia es para que en todo le demos la gloria y que en lugar de orgullosos seamos mansos y humildes como Cristo. Si usted por alguna razón no tiene descanso, se acuesta a dormir pero se levanta cansado como si no hubiera dormido nada porque su alma no reposó, puede ser que le falte mansedumbre, que le falte humildad.

Apoc. 15:2 Vi también como un mar de vidrio mezclado con fuego; y a los que habían alcanzado la victoria sobre la bestia y su imagen, y su marca y el número de su nombre, en pie sobre el mar de vidrio, con las arpas de Dios.

Juan tuvo una visión y vio en gloria personas que lograron salir de la gran tribulación. Estaban cantando el cantico de Moisés y el del Cordero.

Apoc. 15:3 Y cantan el cántico de Moisés siervo de Dios, y el cántico del Cordero, diciendo: Grandes y maravillosas son tus obras, Señor Dios Todopoderoso; justos y verdaderos son tus caminos, Rey de los santos.

Dos canticos, el de Moisés y el del Cordero. Allá arriba se van a cantar, pero dice la Biblia que solo los podían cantar los que los aprendieron en la Tierra.

Cántico de Moisés es que la Biblia dice que no hubo hombre más manso que Moisés en la tierra. Moisés era violento y colérico a tal punto que mató un egipcio, mas Dios lo volvió manso. Cántico del Cordero, que era manso y humilde de corazón.

Dios tiene el propósito de darte tu herencia. La bendición que nos da en la tierra, deja de ser bendición, si no nos pone a ver al que viene de arriba y allí nos llevará.

Deuteronomio 8:7-8 Porque Jehová tu Dios te introduce en la buena tierra, tierra de arroyos, de aguas, de fuentes y de manantiales, que brotan en vegas y montes; 8 tierra de trigo y cebada, de vides, higueras y granados; tierra de olivos, de aceite y de miel;

Pero van a ver enemigos y gigantes,

Deuteronomio 8:10 Y comerás y te saciarás, y bendecirás a Jehová tu Dios por la buena tierra que te habrá dado.

Saciarse no es quedar sumamente lleno, es comer en paz, es tener gozo. Te dan la tierra para que bendigas a Jehová, no para estar en pleito. Es el tiempo de que le des gracias a Dios por lo que te ha dado.

Hebreos 11:8-10 Por la fe Abraham, siendo llamado, obedeció para salir al lugar que había de recibir como herencia; y salió sin saber a dónde iba. 9 Por la fe habitó como extranjero en la tierra prometida como en tierra ajena, morando en tiendas con Isaac y Jacob, coherederos de la misma promesa; 10 porque esperaba la ciudad que tiene fundamentos, cuyo arquitecto y constructor es Dios.

Abraham vivió en la tierra prometida, pero el propósito de Dios no era solo que él llegara a una tierra física, sino que llegara al cielo. Dios te quiere bendecir para que bendigas a Dios y seas de bendición a otros. Dios quiere que todo lo que Él nos da en la tierra nos lleve al cielo. Si todo lo que nos da nos deja en la tierra no es bendición. Que nos lleve a lo eterno, a una ciudad cuyo arquitecto y constructor es Dios. Que nos desfallezca nuestro corazón cuando veamos gigantes, porque más grande es nuestro Dios.

 

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