Los Regalos del Padre Dios” (Basado en el devocional “El Dabar de Dios”)

Salmos 28:9  “Salva a tu pueblo, y bendice a tu heredad; y pastoréales y susténtales para siempre.”

Dios es un Dios de amor sobre todas las cosas

CARACTERÍSTICAS DEL AMOR DE DIOS

PALPABLE

Porque se manifiesta en todo momento en nuestras vidas.

INCONDICIONAL

No depende de cómo actuemos, Dios nos ama. Si el amor de Dios fuera condicional, ni tú ni yo estaríamos aquí, porque todos fallamos, nos equivocamos y pecamos. El amor de Dios no depende de lo que yo hago a de deje de hacer; El amor de Dios nunca cambia, porque Él es amor.

NO TIENE LÍMITES

La demostración más fiel de esto es el sacrificio de Cristo en la cruz. Él nos ama tanto que se dio a sí mismo por nosotros, ¿Quién puede amarnos así?, ¿Quién puede amarnos de una manera tan contundente, tan real, tan fuerte que sea capaz de dejar Su trono?, ¿Tiene usted una idea de cómo es el trono de Dios? La Biblia dice que hay miríadas de miríadas (millones de millones) de ángeles en un coro celestial, cantando para Dios las veinticuatro horas.

Dice la Biblia que no se necesitará sol, porque Él es la luz. La Palabra de Dios dice que Él se anonadó a Sí mismo, que se despojó de Su gloria. Yo me imagino a un Cristo aquí en la tierra “limitado” a Su poderío. La Palabra dice que todo lo que hay fue hecho por Él y para Él, estamos hablando de que Cristo abrió la boca y dijo: Sea la luz, sean las estrellas y fue la luz y las estrellas, sea el sol y fue hecho el sol, ¿lo puedes entender? Y el Dios Todopoderoso se hizo carne, se hizo hombre por ti y por mí sólo por amor.

Puedo entender cuando Pedro le cortó la oreja a aquel hombre que trató de apresar a Jesús y entonces Él le dijo a Pedro que no necesitaba una espada, porque podía pedirle una legión (dos mil soldados) de ángeles a Su Padre para que lo defendiera. Dios envió a tan sólo un ángel a destruir la tierra de Israel cuando David pecó, porque El Creador de todas las cosas tiene poder, por eso caminó sobre las aguas.

Todos sabemos que el episodio de Pedro caminando sobre las aguas ocurrió entre las tres y las seis de la mañana, se entiende que los discípulos estuvieron desde las seis de la tarde del día anterior hasta las tres de la madrugada navegando por el mar de Galilea y solo llegaron hasta la mitad del mar y a las tres de la mañana Cristo se les aparece. Doce hombres remando llegaron hasta la mitad del mar de Galilea (tiene veinticuatro kilómetros de largo) y en un pasaje paralelo al de Mateo 14, donde se narra que Pedro caminó sobre las aguas, dice que cuando Cristo subió a la barca en seguida llegaron al otro lado. Yo le hago una pregunta: ¿Qué pasó con esa barca?, ¿Cómo es que una barca que necesitó doce hombres remando para llegar a la mitad del lago, por espacio de nueve horas, Cristo se sube a ella y en seguida la lleva al otro lado?, ¿Qué cree usted que pasó en ese caso? Ese Cristo Todopoderoso nos amó tanto que dio Su vida en la cruz del Calvario por nosotros.

VENCE EL TEMOR QUE PUEDE HABER EN NOSOTROS

El perfecto amor echa fuera todo temor, incluyendo el temor a la muerte, por eso es que sabemos dónde está el hermano Julio Melgar.

NOS HACE MÁS QUE VENCEDORES

En Cristo todo lo puedo.

LOS REGALOS DEL PADRE DIOS

En su infinita misericordia, el Padre Dios nos regala cuatro cosas:

1-Nos salva. Somos salvos por Su sacrificio en la cruz.
2-Nos bendice
3-Nos pastorea
4-Nos sustenta

PRIMER REGALO: DIOS NOS SALVA

Éxodo 14:13 “Y Moisés dijo al pueblo: No temáis; estad firmes, y ved la salvación que Jehová hará hoy con vosotros; porque los egipcios que hoy habéis visto, nunca más para siempre los veréis.”

Cuando hablamos de salvación no sólo nos referimos a la salvación del alma, sino que Dios nos salva de muchas más cosas, por ejemplo, me puede salvar de mi carácter, de una inclinación hacia algo que no es bueno, del temor, de una crisis financiera, de un problema emocional, de una ruptura con alguien, y así de infinidad de cosas. ¿De cuántas cosas te podrá salvar Dios hoy? Yo sé con cuales Él está trabajando y me salva a mí, aplicando Su sangre en mi vida para salvarme de esas cosas.

Dios nos salva:

a) Del pecado

No sólo del pecado con el que nacemos, sino también de los pecados que cometemos hoy, porque todos pecamos y si decimos que no lo hacemos, a Dios hacemos mentiroso. Dios nos salva del pecado con el que nacimos, destituidos de toda gloria por ser descendientes de Adán, de los que cometimos en ignorancia antes de que Él estuviese en nuestras vidas y de los que seguimos cometiendo.

b) De la muerte

Porque esta no se enseñoreará de nosotros, somos vencedores de la muerte. Un día todas las personas que han muerto en el Señor, escucharán la trompeta y resucitarán primero, luego los que hayamos quedado seremos arrebatados, porque el mismo Señor con voz de mando y con trompeta de Dios descenderá del cielo. No debemos temer a la muerte, porque está vencida. El temor a la muerte es para aquellos que no conocen y no tienen esperanza de en quien han creído.

c) Del infierno.

Estamos seguros de que nuestro destino no es el infierno; nuestro destino es el cielo. De el vinimos y a el vamos. Con todos mis errores y las locuras que pueda cometer, la sangre de Cristo es más poderosa que cualquier cosa que yo haga. Sobre todo que el Señor sabe cuando nos equivocamos y nos arrepentimos de corazón y el que confiesa su pecado y se aparta, alcanzará misericordia.

d) Del poder que Satanás tenía sobre nosotros.

No sé cómo era la lucha de Satanás contigo, pero conmigo no era fácil. Cada uno de nosotros somos libres, somos salvos, ya Satanás no tiene el dominio ni el poder, no tiene la forma de obligarnos a hacer las cosas que antes hacíamos.

e) De toda nuestra pasada manera ve vivir equivocada

De los malos pensamientos, las malas compañías, de lugares que íbamos que no teníamos que ir, Dios nos salvó, nos quitó del deseo de tomar alcohol y fumar.

SIGNIFICADO DE SALVACIÓN

La palabra salvar en hebreo es Yasha (H3467) raíz primaria; propiamente estar abierto, ancho o libre, i.e. (por implicación) estar seguro; causativo liberar o socorrer: amparar, ayuda, ayudar, conservar, dar, defender, favorecer, guardador, guardar, libertador, librar, rescatar, salvación, salvador, salvar, socorro, vengar, victoria.

En resumen, Yasha en esencia significa: quitar o librar a alguien de una carga, opresión o peligro, haciéndonos pensar en la imagen de Cristo con Sus manos extendidas esperando que le entreguemos nuestras cargas, pues Él busca no sólo librarnos de la muerte eterna, sino de la angustia y opresión, para darnos reposo y gozo” (Devocional El Dabar de Dios).

SEGUNDO REGALO: LA BENDICIÓN

Proverbios 10:22 “La bendición de Jehová es la que enriquece y no añade tristeza con ella.”

Hay muchos problemas con el asunto de la bendición, porque nosotras muchas veces le llamamos bendición a lo que no lo es. Nosotros vamos tras lo que queremos y cuando lo obtenemos le llamamos a eso bendición y muchas veces nos topamos con la realidad dura de que a lo que le llamamos bendición, no fue tal.

La medida, la forma de saber que lo que tú tienes en tu vida viene de Dios es porque te enriquece y no añade tristeza con ello. Cuando decimos que la bendición de Dios es la que enriquece, pensamos que se refiere sólo a dinero y se nos olvida que el enriquecimiento de parte de Dios es integral, es completo. El enriquecimiento económico es sólo una parte de Su bendición.

La Biblia dice en 3 Juan 1:2 “Amado, yo deseo que tú seas prosperado en todas las cosas, y que tengas salud, así como prospera tu alma.”

Eso quiere decir que hay una prosperidad en todo y una prosperidad para el alma, que la prosperidad del alma es diferente al resto. La prosperidad del alma tiene que ver con una cosa y que Dios me bendiga prosperándome en todos los aspectos de mi vida, es otra, porque la prosperidad debe ser integral: material, espiritual y emocional. Debemos ser prosperados en las tres áreas; si somos prosperados en lo material y no en lo espiritual, eso no procede de Dios.

Si solo recibo lo material y no lo espiritual, eso me llevará al hoyo, sin duda me hundirá. Del mismo modo, si tengo riqueza en lo emocional: estoy casado, amo a mi esposa/o, tengo mis hijos, tengo buen trabajo, tengo dinero en el banco, tengo buen carro, tengo casa, tengo salud, me siento bien, no tengo problemas, es decir, emocionalmente hablando soy rico, pero si teniendo todo eso, estoy alejado de Dios, ¿de qué vale? La riqueza que viene de Dios es integral, en todos los aspectos se nuestra vida, no sólo en lo material, y por eso no añade tristeza con ella.

La palabra bendición en el Antiguo Testamento significa pronunciar palabras para otorgar beneficios como son:

-Abundancia
-Fertilidad: Cuando hablamos de fertilidad no solo nos referimos a tener hijos. Hay gente infértil en muchas áreas de su vida, por ejemplo, cuando no puede amar a alguien, no puede expresar amor o cariño con un abrazo, un beso o una caricia, esa persona es infértil, aunque tenga cuarenta hijos.
-Éxito: El éxito más grande que podemos alcanzar en nuestra vida es estar a los pies del Señor.
-Prosperidad
-Larga vida

Un ejemplo de esto es este versículo:

Génesis 1:28  “Y los bendijo Dios, y les dijo: Fructificad y multiplicaos; llenad la tierra, y sojuzgadla, y señoread en los peces del mar, en las aves de los cielos, y en todas las bestias que se mueven sobre la tierra.”

El término “bendición” se refiere a beneficios bien pronunciados, quiere decir que no hay dudas de quien da la bendición y a quien se le otorga, son dados directamente por alguien superior, que actúa en este caso como benefactor de la persona a quien se confiere o se da la bendición.

Cuando Dios decide bendecirte no se equivoca, lo que Él determinó para ti no te lo imaginaste, no era para otro, era para ti. Dios sabía a quién estaba bendiciendo, porque Él no se confunde.

Dios no es solo el benefactor de nuestra vida, Él es el dueño, El Hacedor de esta patria nueva que somos nosotros.

Génesis 48:30 “Y los bendijo aquel día, diciendo: En ti bendecirá Israel, diciendo: Hágate Dios como a Efraín y como a Manasés. Y puso a Efraín antes de Manasés.”

José tenía dos hijos: Manasés, el mayor, y Efraín, el menor. Llega un momento en la vida de Jacob en la cual ve los hijos de José y decide bendecirlos como patriarca, entonces aunque se suponía que al bendecirlos, la mano derecha debía ser para el mayor y la izquierda para el menor, Jacob hizo lo contrario e impuso la mano derecha sobre el menor, entonces José al ver eso pensó que Jacob se había confundido, pero él sabía lo que hacía. Jacob los bendijo a ambos, pero les asignó roles diferentes.

Muchas veces nosotros pataleamos porque Dios le da la bendición que entendemos que es nuestra a otro que llegó después de nosotros y por eso peleamos cuando, por ejemplo, en nuestra empresa, ponen de gerente o director a alguien que llegó de último. Entendemos que nos corresponde la mano derecha, porque somos mayores. O vemos a un hermano que llegó al Señor de último, pero a él le dan más privilegios y nos sentimos mal, porque entendemos que ese privilegio nos corresponde por llegar primero. Dios bendice como a Él le place y no podemos reprocharle o decirle que está equivocado.

En la voluntad de Dios, Efraín seria mayor que Manasés por el rol que le fue asignado, eso no significaba que Manasés se quedaría sin bendición. Cuando no nos bendicen de la forma que queremos o creemos que debe ser, entendemos que Dios no nos bendecirá.

Génesis 48:19  “Mas su padre no quiso, y dijo: Lo sé, hijo mío, lo sé; también él vendrá a ser un pueblo, y será también engrandecido; pero su hermano menor será más grande que él, y su descendencia formará multitud de naciones.”

Mi filosofía de vida es la siguiente: Cuando alguien alcanza algo que yo quiero o estoy esperando, me gozo, porque soy de los que cree que la bendición tiene fila, es decir que si a una persona ya la bendijeron, yo doy un paso adelante y si bendicen al siguiente, doy otra paso adelante hasta que llegue mi turno. ¡Deja de sufrir porque Dios bendice a otros y dale gloria a Él, porque un día te tocará a ti! Cuando bendicen a alguien eso quiere decir que tu bendición está más cerca.

TERCER REGALO: NOS PASTOREA

Salmos 23:1-2  “Jehová es mi pastor; nada me faltará. En lugares de delicados pastos me hará descansar; Junto a aguas de reposo me pastoreará.”

Cuando David ve a Dios como su Pastor está expresando lo que por experiencia él conocía muy bien: lo que es ser el pastor que cuida y da su vida por una oveja, y al mismo tiempo sentirse él una oveja delante de Dios, que necesitaba la protección y guía de su Pastor.

Ser pastor es una responsabilidad muy grande, pero al mismo tiempo es una gran bendición. Ser pastor es difícil, el verdadero pastor va, da su vida, a veces sintiéndose mal va a donde la oveja perniquebrada, la ayuda, la carga, la acaricia, le habla y cuando toca amonestarla también lo hace. Es muy bueno ser pastor y oveja al mismo tiempo.

Una oveja en el plano natural necesita tener un pastor que la alimente para que la guíe, para que la proteja. David al ver a Dios como su Pastor, estaba afirmando que Dios para él y en su vida hacía todas esas cosas.

¡Yo te bendigo para que tú sepas que Cristo para ti es tu guía, tu alimento y que además te protege!

El Nuevo Testamento nos muestra a Cristo como:

El Buen Pastor

Juan 10:11 “Yo soy el buen pastor; el buen pastor su vida da por las ovejas.”

La iglesia tradicional en esta semana ha estado celebrando lo que llaman la Semana Santa y tratan de recordar el sacrificio de Cristo en la cruz del Calvario, Su sangre derramada y Su resurrección. Yo quiero decirte que el nacimiento, la muerte, la resurrección de Cristo y el que Él hoy esté sentado a la diestra del Padre intercediendo por nosotros, esas cuatro cosas juntas forman lo que nosotros conocemos como la redención, que significa que alguien pagó un precio por nosotros, que no fue un precio con dinero, sino con sangre dada en una cruz, por eso podemos decir que Cristo no sólo es nuestro Pastor, Él es el Buen Pastor que Su vida da por Sus ovejas.

El Gran Pastor

Hebreos 13:20  “Y el Dios de paz que resucitó de los muertos a nuestro Señor Jesucristo, el gran pastor de las ovejas, por la sangre del pacto eterno. Este es el Pastor vencedor de la muerte, sentado a la diestra del Padre intercediendo por nosotros.”

El Príncipe de los pastores

1 Pedro 5:4  “Y cuando aparezca el Príncipe de los pastores, vosotros recibiréis la corona incorruptible de gloria. Este es el Pastor que volverá por las ovejas por las que dio Su vida.”

CUARTO REGALO: NOS SUSTENTA

Salmos 16:5-6  “Jehová es la porción de mi herencia y de mi copa; Tú sustentas mi suerte. Las cuerdas me cayeron en lugares deleitosos, y es hermosa la heredad que me ha tocado.”

Si vemos al inicio del Salmo 1, dice: “Mictam de David”. El término “Mictam” significa cubrir, expiar o cobertura. Es decir que David escribió ese Salmo sabiendo por experiencia propia que Dios para él era cobertura y expiación o paga del pecado. En este Salmo David se sentía cubierto por Dios, que tenía Su protección, y además expiado en su pecado.

Dios no sólo te sustenta económicamente, para darte abrigo, casa, trabajo, en la salud, emocionalmente, sino que también Dios te sustenta porque pagó el castigo que nos tocaba, porque Él expió por nosotros, Él pagó con Su muerte en la cruz, la muerte que nos tocaba a nosotros.

Cuando sentimos que Dios sustenta nuestra vida entendemos que Él nos está diciendo que Él es nuestra herencia.

Si le preguntara a muchos cristianos de qué tribu les gustaría ser, les aseguro que el 99% contestaría que prefieren la tribu de Judá, que significa alabanza. Esta tribu fue la que Dios decidió que iría delante en la guerra, por eso en el templo alabamos antes del mensaje. Para la guerra espiritual que tenemos que librar cada vez que venimos al templo, Judá debe subir primero, es decir, la alabanza debe ir primero y después el mensaje. Además, en el cielo no vamos a escuchar más mensajes, pasaremos la eternidad alabando a Dios.

Si Dios me preguntara de qué tribu me gustaría ser le diría que de la de Leví, porque fue la tribu que pasó al frente primero para elegir a Dios cuando Moisés puso a elegir a las doce tribus entre Baal y Dios y, esa es la razón por la que Él eligió a los levitas para que fueran sacerdotes. Moisés recibió la orden de Dios de dividir la Tierra Prometida en once partes excluyendo a los levitas, porque Dios dijo que Él sería la heredad de ellos. Yo quiero pertenecer a una tribu donde Dios sea mi heredad, prefiero dejar la herencia terrenal, porque cuando muera nada me llevaré; pero el sacerdocio si se irá conmigo.

David escribió el Salmo 16 porque él nunca se vio como primero como rey, sino que él sabía que primero era sacerdote. A David lo ungieron con cuerno de aceite, con el cual ungían a los sacerdotes; a los reyes lo ungían con redoma de aceite. Ojalá que deseemos ser sacerdotes y después si Dios quiere, que nos haga reyes.

El Señor llena nuestra copa: gozo. Nuestra suerte está en tus manos

Sin importar donde estemos ni como estemos, siempre tendremos deleite en lo que tengamos y vivamos en ese momento.  Veremos hermosa la heredad que nos ha tocado, esto significa la familia que tengo, la casa donde vivo, el lugar donde trabajo, los bienes que poseo, etc.

Si te has pregunto cómo Josué pudo dividir la Tierra Prometida entre tanta gente. Hay quienes calculan que la tribu de Judá, que era la más grande, tenía alrededor de 600 mil personas, imagínese como se puede dividir un territorio entre tantas personas sin que haya pleitos. La forma en que lo hicieron fue la siguiente: escogieron a un cabeza de familia por cada tribu, lo paraban en un punto, amarraban un cordel de una piedra y este debía darle vueltas al cordel y lanzarlo hacia los cuatro puntos cardinales, donde cayera la piedra, ese era el territorio que le tocaba. Es decir que lo echaban al azar, de esa forma se evitaba que alguien pensara que había favoritismo o injusticia. Por eso David decía: “Las cuerdas me cayeron en lugares deleitosos, Y es hermosa la heredad que me ha tocado”

Dios en su infinita misericordia: Nos salva, nos bendice, nos pastorea y nos sustenta en la persona de Cristo.
Aprovecha y dile al Señor: “Ya me salvaste, sé adónde voy”. El asunto no es que estés dudando de tu salvación y ojalá que no, porque el mismo Espíritu da testimonio a nuestro espíritu de que somos hijos de Dios. Es el mismo Espíritu quien refuerza, sustenta y asegura que yo soy salvo, no es por lo que yo haga, sino por lo que Cristo hizo. Pero quizás sabes que tienes que ser salvo de otras cosas: de pensamientos negativos, de depresión, de sentimientos de derrota.

Tu alma ya está segura, pero en lo que llegamos allá ¿de qué tendremos que ser salvos, de la ira, de inclinaciones hacia cosas que sabemos que no están bien delante de Dios y continuamos haciéndolas?

Dios nos salva, pero también nos bendice, la bendición de Dios nos enriquece. Te bendigo para que seas enriquecido, en el nombre de Jesús, en todo lo que hagas, en tus empresas, en tu trabajo, en tu casa, en tu vida personal, donde quiera que vayas. Tienes que saber de parte de Dios que esa bendición es para enriquecerte, espiritual, emocional y materialmente y nunca vas a encontrar tristeza en esa bendición.

Además Dios nos pastorea, Él es mi Pastor, el Buen Pastor, que dio Su vida por mí, el Gran Pastor que resucitó de los muertos, es el Príncipe de los pastores que viene por mí y esa es mi confianza, por eso no le temo a la muerte, porque sé que Cristo me levantará, si me toca partir antes de que Él venga.

Por último, te bendigo para que puedas vivir la experiencia de saber que Cristo es quien te sustenta, que sustenta tu suerte, que sustenta tu vida, y que sepas que las cuerdas te cayeron en lugares deleitosos, que encuentres deleite en tu casa, con tu esposo/a, con tus hijos, que encuentres deleite en tu trabajo, en lo que haces, que puedas decir que estas tan contento de lo que haces que hasta te pagan por hacerlo.

¡Te bendigo en el nombre de Jesús para que veas la mano de Dios actuando en tu vida!

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