Vale la Pena el Proceso


“En cuanto a mí, veré tu rostro en justicia; Estaré satisfecho cuando despierte a tu semejanza.”
Salmo 17:15(NTV)

David tenía su mirada puesta en el Señor y en su eternidad. David sabía que esta vida solo era la preparación para la venidera, él sabía que un día, después de su muerte, resucitaría para estar con Dios para siempre. Y cuando esto sucediera, experimentaría una gran trasformación, su cuerpo no sería igual, él tendría la semejanza del Hijo.
Cuando Jesús llega a nuestras vidas vivifica nuestro espíritu y comienza un proceso de transformación de nuestra alma, de tal manera que Su carácter vaya siendo moldeado en nosotros. Pero este proceso no termina aquí, es en la resurrección cuando esta transformación será completa, pues nuestro cuerpo también será transformado, en un abrir y cerrar de ojos. Seremos semejantes a Él, si nuestra vida fue para Él. Esta es nuestra mayor recompensa. Así que si en cada proceso que Dios permita a nuestra vida recordamos estas verdades, las cuales nos ayudarán a tener la actitud correcta, un corazón agradecido y a purificarnos más (1 Juan 3:2-3). Todo esto nos acercará más a esa recompensa, ¡aleluya!

Oración

Bendito Dios, los premios y recompensas materiales no se comparan con ser transformados a Tu imagen y estar cerca de Ti por la eternidad. ¡Mi corazón rebosa de agradecimiento por Tu obra en mi vida! ¡Te alabo, Te adoro, mi Señor, ¡amén!

Compartir

X

Opciones para ver el culto en vivo:


Ver en la web: Clic aquí


Para Móviles y Tabletas: Clic aquí


Suscribiéndose a nuestro Canal de Youtube: Clic aquí


A través de Facebook Live: Clic aquí


Jana: una película que muestra cómo el amor de Dios restaura vidas

Ir al artículo.