boton_de_imagenes.jpg

Las abejas y las moscas PDF Imprimir E-mail

Apóstol Fernando Ortiz

Salmo 19:10 Deseables son más que el oro, y más que mucho oro afinado; y dulces más que la miel, y que la que destila del panal. El salmista comparaba la palabra de nuestro Señor con el oro y con la dulzura de la miel que destila del panal. 
Hoy quiero hablarles de las abejas y las moscas. En una ocasión meditaba acerca de las abejas, y el Señor me puso un pensamiento acerca de cómo éstas producían la miel. Lo que sucede es ellas solo se concentran en buscar flores, por lo cual producen miel. Sin embargo, las moscas, por el contrario,  buscan de todo, y se posan sobre cualquier cosa, por lo que su resultado son las enfermedades. Esta fue la frase que Dios me dijo: ¨La diferencia entre las abejas y las moscas, es que las abejas buscan algo específico, mientras que las moscas buscan de todo; las abejas producen miel, las moscas enfermedades.´´
LA MIEL EN LA PALABRA
Este es un tema muy práctico, pues Dios puede hablarnos hasta en las cosas más simples, ¿o no dice proverbios que aprendamos de las hormigas?  Esta almacena su comida para que en el invierno no le falte. La Biblia nos enseña también en las pequeñeces;  de ellas salen grandes verdades de edificación para nuestra vida.  
Salmo 81:13 ¡Oh si me hubiera oído mi pueblo, si en mis caminos hubiera andado  Israel.! En un momento habría yo derribado a sus enemigos, y vuelto mi mano contra sus adversarios. Esto hubiera pasado si Israel hubiera obedecido. Los que aborrecen a Jehová se le habrían sometido, y el tiempo de ellos seria para siempre, le sustentaría Dios con lo mejor del trigo, y con la miel de la peña les saciaría.
Debemos pedirle al Señor que nos de la gracia de andar en sus caminos.  La miel de la peña es representación de Cristo, fíjese que en este salmo se utilizó la miel, no solo como algo que conocemos, sino con algo valioso, la palabra de Jesucristo.
En la miel hay una enseñanza muy profunda. En la Biblia se nos dice: ¿Has hallado miel? La miel representa la revelación de la palabra de Dios. Cuando el rey Saúl estaba en guerra, mandó al pueblo a ayunar. Pero esto fue idea suya, pues ya no se encontraba bajo la dirección de Dios. De manera que muchos del pueblo estaban muriendo a causa de la debilidad. Pero dice que su hijo Jonatan iba de camino y se encontró un río de miel que destilaba del panal. Él tomó una vara y con esta tomó miel, y luego la cogió con su dedo de la vara. Cuando la probó fueron abiertos sus ojos. La palabra de Dios no es de interpretación privada, por eso es que en ella nunca podemos meter nuestro dedo directamente, sino que debemos tomar la vara, que representa al Espíritu Santo.
Las primeras cosas que se entraron en el tabernáculo fueron: el maná, las tablas de la ley, y la vara de Aarón que reverdeció.  El maná representaba a Cristo, pues el dijo de sí mismo que era el maná que había descendido del cielo.  Las tablas de la ley son representación de Dios Padre. Y la vara de Aaron que reverdeció es la representación del Espíritu Santo. Esta palabra gloriosa no se debe interpretar con la carne, sino con la revelación del Santo Espíritu de Dios.
La miel siempre estuvo relacionada con la bendición de Dios, la dulzura. Dios le dijo a Moisés que los llevaría a la tierra en la cual fluía leche y miel. Por eso Dios le dice en el Salmo 81:16 “Si me hubieran obedecido los sustentaría con lo mejor del trigo y con la miel de la peña les saciaría”. No solo de la peña les dio agua, sino que también les hubiera dado miel.
Tenemos que determinar que actitud queremos tener, si la de las abejas que se enfocan solo en las flores y como consecuencia producen miel, o la de las moscas que por andar posándose por todos lados producen enfermedades.
LAS MOSCAS EN LA PALABRA
A nadie le gustan las moscas, son desagradables y repulsivas. La Palabra nos enseña que Baal-zebub es el príncipe de las moscas. Si hay un animal con el cual podemos comparar un demonio son las moscas, pues son necias, buscan lo corrupto y lo hediondo.
Salmo 78:43 Hablando de lo que Dios habíaa hecho para sacar a su pueblo de Egipto.
78:43 Cuando puso en Egipto sus señales, Y sus maravillas en el campo de Zoán;
78:44 Y volvió sus ríos en sangre, Y sus corrientes, para que no bebiesen.
78:45 Envió entre ellos enjambres de moscas que los devoraban,
Y ranas que los destruían.
Una de las 10 plagas que Dios mando sobre Egipto para que dejaran ir a su pueblo, era de moscas. Eran unas moscas que mordían. En algunos lugares del mundo se les conoce como tábanos. Las moscas, por lo tanto, representan juicio de parte de Dios ante la desobediencia.
El mundo se está llenando de Moscas, y no solo me refiero a las moscas físicas. En lo natural, los estudiosos dicen que el diez por ciento de las abejas se están extinguiendo.  Las abejas son muy importantes porque contribuyen al proceso de la polinización, el cual ayuda a que las flores produzcan fruto. Las moscas, por el contrario, están aumentando en un quince porciento. Una realidad natural evidencia una espiritual, solo  imaginémonos este incremento en el porcentaje de demonios demonios.  Y es evidente que están proliferando pues solo basta observar la degradación de valores en el mundo.
Eclesiastés 10:1
Las moscas muertas hacen heder y dar mal olor al perfume del perfumista; así una pequeña locura, al que es estimado como sabio y honorable.
 La mosca muerta representa el cometer una locura, un pecado. Es cambiar la primogenitura por un plato de lentejas. La mosca tiene en su composición algo que degrada aun el olor bueno y lo pone nauseabundo. Por eso es importante tener el olor de Cristo. Reflexionemos por un momento en cuánto le pudo durar a Esaú el placer de comerse el plato de lentejas que le dio Jacob. La palabra no nos detalla el tiempo, pero es lógico pensar que debió ser poco tiempo. Lo que sí detalla la escritura es que después procuró con lágrimas poder revertir su locura, pero ya no hubo remedio, no hubo vuelta atrás. Al igual que Esaú, también hoy día, hay personas que venden su primogenitura. Cuando en realidad debemos anhelar pertenecer a la congregación de los primogénitos inscritos en los cielos.
Hay primicias del Cordero. Las primicias del Cordero es la esposa ¿Anhelamos ser la esposa del Cordero?  Porque una cosa es ser salvo, y otra, ser la esposa del Cordero. Moisés, por ejemplo,  salvó a las siete hijas de Jetro, pero no se casó con las siete, sino con una. Hay personas que por placeres baratos están perdiendo su primogenitura. Pidámosle al Señor que nos libre de las locuras, de las mosquitas muertas, porque ellas echan a perder el perfume del perfumista. Un placer nos puede costar caro, hasta el punto de exterminar nuestra bendición. Además de juicio las moscas representan locuras, perder el olor, la fragancia de Dios. Por eso debemos cuidarnos de las moscas muertas. Esa debe de ser una de nuestras oraciones, pedirle a Dios que nos libre de perder su olor, su aroma.
OTRAS DIFERENCIAS ENTRE LAS ABEJAS Y LAS MOSCAS
Otra de las tantas diferencias entre las abejas y las moscas es que las abejas tienen casa, tienen gobierno, están organizadas y sujetas; mientras que las moscas andan sueltas, no tienen casa, y no están sujetas. Entonces te pregunto hoy: “¿Tienes casa? ¿Te congregas?  ¿Reconoces un gobierno? ¿Tienes un pastor?”. Tenemos que eliminar esas actitudes de moscas. Debemos estar bajo el orden de Cristo.
Las moscas se mueven por el olor; un olor fuerte las atrae, nunca son guiadas por la luz. Sin embargo las abejas se mueven por la luz del sol y los colores. Otra vez te insto a que te respondas las siguientes preguntas: “¿me muevo por olores o por colores?” En la puerta del Tabernáculo habían cuatro colores: púrpura, blanco, carmesí y azul. El púrpura representa la realeza. Dios nos constituyó reyes y sacerdotes. El blanco simboliza la santidad. El carmesí, la sangre del Cordero derramada que nos limpia de todo pecado. El azul nos recuerda que nuestro origen es el cielo.
Las moscas andan solas y solo piensan en sí mismas. No saben trabajar en equipo, mientras que las abejas se mueven en equipo y piensan en el bienestar de la colmena. ¿Pensamos en el bienestar de la colmena?
Las moscas ponen sus huevos en lugares sucios y pestilentes. Pero las abejas jamás ponen su colmena en lugares sucios, sino que su colmena es limpia. ¿Cómo es nuestra actitud donde nos movemos? ¿Somos de los que tiramos la basura o de los que la recogemos? Tenemos que pedirle a Dios romper todas esas ataduras. Debemos tener limpieza en nuestra vida, en nuestra casa, en todo lo que hacemos.
Las abejas están divididas de acuerdo a sus funciones y cada una sabe lo que tiene que hacer. El enemigo número uno de las abejas, es la mariposa, que con un sonido parecido a ellas, las encanta, les mata las larvas y se le lleva la miel. Cuidemos la alabanza para Dios, porque Satanás la quiere imitar.
Meditemos pues en sobre nuestras actitudes, si somos como las abejas o como las moscas. Renunciemos a ser moscas y tener sus actitudes, y seamos como las abejas, para que podamos producir miel.
 
Transcripción: Priscila Sanquintín
Corrección: Raquel Reyes