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La Simiente de Abraham III PDF Imprimir E-mail

Por Apóstol Sergio Henríquez, Domingo 14/02/2010, Primer Culto

 
La Palabra se mira en la Biblia como una espada. También como semilla,  leche, agua, rocío, lluvia, aguacero, pan, trigo, martillo, espejo. Necesitamos tener la ayuda del E. S para discernir que tipo de Palabra es necesario impartir o estamos recibiendo de acuerdo a la necesidad.
Hemos reconocido la voz del amado que viene, porque es una sola voz, no una voz múltiple, aunque tenga diferentes timbres. Es una sola voz la que se esta hablando, por esto Dios está ministrando nuestras vidas para encontrarnos, no en forma de hombre o de mujer, sino de viviente. Pues Él viene por los vivientes, no por los hombres. Dice la Palabra que los muertos en Cristo resucitarán primero, y luego los vivientes seremos trasladados. Esto se refiere a transiciones y transformaciones. No podemos ser iguales que el año pasado, no precisamente porque tengamos más arrugas, sino que debimos haber madurado.
A veces le he dicho al Señor: ¡Cómo quisiera que permitieras a mi alma y espíritu y regresar unos años atrás a mi propio cuerpo y desalojar a ese muchacho que vivía ahí, porque me evitaría unos cuantos pecados, errores y estupideces que no hubiera cometido! Pero Dios me dice: Yo utilicé cada una de esas cosas para enseñarte y que no se te olviden las lecciones aprendidas. Pero ya estoy llegando a viejo y he aprendido. Aunque a veces me decepciono porque me falta tanto por aprender. Me quedo mirando a los jóvenes pensando en la gloria de ellos, su fuerza; pero la de los ancianos es la experiencia.  ¿Pueden la gloria fuerza y la gloria sabiduría habitar en una persona al mismo tiempo?
Ejemplo bíblico de un joven: Salomón
“Únicamente a mi hijo Salomón ha escogido Dios”, dijo David. Era joven, tierno y sin experiencia y se le aparece Dios y le pregunta qué quiere que le dé. Estaban presentando holocaustos y Salomón presentó mil holocaustos, como decir, mil bueyes. Y yo pienso que debió haber tenido unos 1,000 sacerdotes que le ayudaran o se hizo una cola inmensa, porque el pueblo también quería ofrendar. De todas formas, él se tomó su tiempo para adorar a Dios con su ofrenda, y esa noche Jehová se le presentó en sueños y le preguntó qué quería. “Tu pueblo es mucho y yo soy un joven sin experiencia, mi gloria solo es mi fuerza. Entonces lo que quiero es un corazón sabio que sepa escuchar a tu pueblo”. A Dios, esto le gustó su petición y por eso le dio las dos glorias.
Joven, no es necesario que pases por todos los errores para aprender. Entonces si se pueden las dos glorias juntas: sabiduría y la fuerza. 
¿Pero y en un viejo?
Ejemplo bíblico: Caleb.
“Hace 40 años Moisés me dijo que ese monte de los anaceos era mío, hoy tengo 85 años y sigo teniendo el mismo vigor para la guerra”, afirmó Caleb. Igiual Moisés y Abraham conservaron su vigor y fuerza dadas por Dios hasta bien entrados en años. 
La buena noticia a todos los jóvenes es que la sabiduría cae sobre tu vida. Tus propios compañeros te van a señalar y de dirán viejo. “Anciano querrás decir, porque viejo es aquel que ha vivido mucho sin aprender nada, pero el anciano ha vivido poco y ha aprendido mucho”, les dirás. 
A los ancianos, la gloria de tu juventud, el Señor la puede devolver en tu senectud. Te puede devolver la memoria, aquella que tenías porque ahora se te olvidan las cosas y ya no hilvanas bien las ideas. La gloria de la juventud regresa. 
¿En qué se basa para decir esto?, me puedes preguntar. Dice la Palabra que aún en su vejez serán como árboles plantados en la casa de mi Dios, y no dejarán de dejar fruto.  No es un mensaje motivacional, sino que Dios nos bendice de niños, de jóvenes, o adultos, en cada etapa de nuestras vidas.
No le tengas miedo a la vejez; esto no es algo nuevo, sino que ha sido desde siempre. Como el caso del retrato de Dorian Grey, el cual se ponía viejo y el personaje no. Ahí está la historia que los españoles buscaban en América la fuente de la eterna juventud. Hoy, te dicen “tome las pastillas milagrosas de esto, o haga aquello, póngase tal crema, inyéctese botox, hágase cirugía, afirme las cosas que se han caído con el paso del tiempo,….”
No es malo querer lucir bien y no es que yo venga a criticar; lo que quiero decir, que es el anhelo del humano no envejecer nunca. Pero Pablo hablaba de que el hombre exterior se va desgastando día con día pero el interior se va renovando. Si esta morada terrenal se deshiciere tenemos en los cielos una morada no hecha de manos.
No temas del futuro, qué será.   La Biblia dice que la mujer virtuosa, sonríe al futuro, y ahí la mujer virtuosa se puede comparar con la iglesia. Mientras todos están preocupados en las bolsa de valores, y por el calentamiento global, nosotros esperamos en Dios; estamos nuestro año de plenitud, tenemos esperanza y por eso, podemos sonreir al futuro.
Manzanas de oro con figuras de plata son las palabras dichas como conviene.
El temor se puede convertir en miedo, el miedo en pánico, y el pánico en terror. Podemos tener temores como parte de nuestro instinto natural, pero hay que tener cuidado si se vuelen patológicos. El Señor dijo que no temas.
LBLA Salmo 23:4-6 Aunque pase por el valle de sombra de muerte, no temeré mal alguno, porque tú estás conmigo; tu vara y tu cayado me infunden aliento. Tú preparas mesa delante de mí en presencia de mis enemigos; has ungido mi cabeza con aceite; mi copa está rebosando. Ciertamente el bien y la misericordia me seguirán todos los días de mi vida, y en la casa del SEÑOR moraré por largos días.
Aunque Él esté contigo puedes tener angustiadores, pero debes tener la conciencia clara de que Él está contigo. Si permaneces con miedo la simiente como la arena te puede hacer daño. No te puedes quedar en el Polvo, tienes que pasar a la Arena; tampoco te puedes quedar como Arena, tienes que pasar a Estrella. Solo son etapas intermedias, si no las miras así, tendrás problemas. 
Moisés, por ejemplo, habiendo sido educado a la manera egipcia, un día salió y vio que un egipcio maltrataba a uno de sus hermanos judíos. Entonces intervino y mató al egipcio, y lo escondió en la arena. Así podemos terminar escondiendo el pecado en la arena. Como en la iglesia hay muchos que son polvo y muchos otros que son arena, uno llega con su pecado y se esconde dentro del plantío del Señor y no confiesa su falta.
No te quedes como la arena porque tratarás de esconder tus cosas. Estoy hablando de pecados escondidos. El que confiesa su pecado y se aparta alcanzará misericordia. Muchos se preguntan por qué no prosperan, mire a ver si tienes un egipcio escondido en la arena.
No te quedes en la arena, es transición debes seguir avanzando. En el libro de Apocalipsis dice: Y vi una bestia que se paró sobre la arena. Surgió de la arena esta bestia, es una de las bestias apocalípticas, la que sube del mar se para sobre la arena. Para mi representa que ésta va a conocer el cristianismo. Pero lo que quiero es exhortarte a que continúes tu caminar y peregrinar, no te quedes en una estación, no creas que has llegado, debes seguir sin parar hasta que Dios nos diga, Basta ya!!!
Una vez tuve un sueño, a pesar de que no soy muy dado a los sueños, sobre un tren con muchos vagones; unos iban en los vagones de adelante, y éstos representaban los que comenzaron antes en la obra del ministerio. En mi vagón iban otros que habían comenzado al mismo tiempo que yo. La mayoría se bajaban en las mismas estaciones y perecían.  Entendí que el tren era equivalente a la sana doctrina. He visto bajarse del tren doctrinal a muchos y abrazar herejías, tener problemas de inmoralidad financiera o sexual, y bajarse del tren que nos llevaba hacia un destino que también era una meta volante. A un hermano que admiraba mucho, que fue pastor antes que yo, y predicaba en los retiros lo he visto afirmar hoy,  que no hay un solo verso en la Biblia que diga que los cristianos van al cielo. Pregunto, ¿y entonces lo que dice Juan 14: Voy pues preparar lugar para vosotros para que donde yo estoy vosotros también estés?
No te quedes en la arena. Hay otras cosas hermosas en la arena, pero no te quedes ahí. Había un himno que cantábamos que decía:
Hay más cada día más,
Cada día más que ese amanecer,
empecé a vivir el día que te conocí,
hubo un cambio en mí
pero hay más
tanto más cada día hay mas.
 
El evangelio no podemos permanecer estancados, nunca dejaremos de conocer a Dios y cada día lo conoceremos un poco más. El hombre que edificó su casa sobre la arena, cuando vinieron los vientos y las tempestades, y las lluvias, su casa se derrumbó. La arena es una bendición pero no es para edificar tu casa, solo para plantar una tienda de campaña para dormir y te siguas moviendo.
La fibra óptica, se hace de la arena, y nos sirve para el internet, el cable, la televisión vía satélite. Esta sociedad ha edificado sobre la fibra óptica. La casa se va a derrumbar porque por medio de ella vienen tantas herejías, blasfemias y tonterías. No le puedo imponer esto a las ovejas, pero decidí dejar de ver televisión, y para enterarme de las noticias, solo leo los titulares de diversos diarios. Porque la gente se está edificando por medio del internet, ¿pero quién nos asegura que lo que dicen ahí es cierto? No edifiquemos sobre la fibra óptica.
Mi exhortación es que no nos conformemos a este siglo, sino que nos transformemos por medio de la renovación de nuestro entendimiento”. Que venga sobre nuestras vidas en ese espíritu de arrepentimiento. Que todos los que están pasando del polvo a la arena, o de la arena al polvo, continúen hasta llegar a ser estrellas.
Transcripción: Raquel Reyes